Por qué mataron a la nicaragüense Karla Villagra Garzón en Estados Unidos

Un programa del canal Investigation Discovery cuenta la historia de la nicaragüense y revela por qué su esposo, Abayuba Rivas, la asesinó atrozmente en Nueva Jersey en 2014

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Karla Villagra Garzón con su hija Valentina. HOY/Cortesía

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El asesinato de la nicaragüense Karla Villagra Garzón, de 32 años, ocurrido el 23 de febrero de 2014 en Elizabeth, Nueva Jersey, Estados Unidos, ahora es parte de uno de los programas del reconocido canal Investigation Discovery.

Lies that bind (Las mentiras que unen) es el nombre del programa que fue emitido en la televisión estadounidense el 12 de septiembre pasado. El show todavía no está disponible para Investigation Discovery de Latinoamérica.

El episodio donde recrean el asesinato de Villagra es el número cuatro y es llamado “Cartas en el clóset”. En el capítulo los creadores del programa entrevistan a una tía del asesino de Karla, un amigo de Villagra y un amigo de la pareja. Además de tres detectives que participaron en la investigación del crimen, dos de ellos ya retirados. Estos últimos son quienes aportan detalles nunca revelados del caso, como por qué el esposo de Karla la mató, cómo la policía capturó al asesino y cómo fue encontrado el cadáver de Villagra Garzón.

El programa también muestra imágenes fotográficas y de video inéditas de Karla. Las escenas del crimen son recreadas por actores. Pero hay otras grabaciones de cámaras de seguridad que estaban en poder de las autoridades y son mostradas a los televidentes.

La historia de Karla

Karla Villagra Garzón emigró a Estados Unidos en 2007, cuando se fue con una visa de estudiante.

En el programa es entrevistado Carlos Rosario, quien cuenta que su amigo el uruguayo Abayuba Rivas conoció a Karla en noviembre de 2011 por medio de él. Siete meses después que comenzaron a salir, Villagra estaba embarazada.

Kika Vásquez, tía de Abayuba, también da sus declaraciones al programa y cuenta que su sobrino se llevaba mal con sus padres. “Parecía que yo era todo para él. Para mí era como un hijo”, dice Vásquez, quien reside en Canadá.

Cuando Abayuba le dice que se va a casar con Karla, Kika se hace amiga de ella y comienzan a hablar por teléfono todos los días. “Era bello, para mí era como una hija”, añade.

La pareja se casó y llevaban una vida tranquila. Pero para el lunes 24 de febrero de 2014, ya cuando la hija de ambos tenía dos años, Kika supo que algo andaba mal. Hablaba con Karla todos los días a las 10:00 de la mañana, pero ese lunes ella no contestaba el celular, a pesar de las múltiples llamadas.

Ese mismo día, el esposo de la nicaragüense, Abayuba Rivas, en ese entonces de 39 años, denunció ante la policía la desaparición de su esposa. Dijo que a las 10:00 de la noche del domingo 23 de febrero de 2014, Karla caminó un kilómetro a una farmacia a buscar un medicamento y nunca regresó.

Quien primeramente se encargó del caso fue la detective Louchaun Holmes, quien tenía experiencia de 25 años y su último caso fue el crimen de Karla. La policía trató de verificar la versión del esposo, pero Villagra nunca llegó a la farmacia, así lo demostraban las cámaras de seguridad.

Este es el afiche que creó la detective Holmes para cuando Karla desapareció. HOY/Twitter Elizabeth Police 

Department

“Para mí una persona desaparecida es más difícil que un homicidio, porque en un homicidio yo comienzo con un cadáver enfrente de mí. Pero entre más tiempo toma la investigación de una desaparición más crece la preocupación”, manifiesta Holmes.

Cuando Karla tenía más de 48 horas desaparecida, la detective fue a la casa de la pareja a entrevistar a Abayuba, quien siempre se mostró colaborador con las autoridades y dejaba que revisaran el lugar. En esa ocasión, el uruguayo le dijo a la policía que estaba preocupado porque su hija decía los nombres Rico y Sammy constantemente y creía que su esposa tenía una aventura y lo había abandonado.

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Juan Guzmán, otro detective retirado de la Policía de Elizabeth, cuenta que lograron encontrar a Sammy, quien era un abogado y este revela que asesoró a la nicaragüense para que abriera una cuenta secreta en el banco y una caja de seguridad.

Se quería divorciar

La tía Kika manifiesta que sabía que Karla se quería divorciar de su sobrino. Así es que la policía encuentra a otro abogado, Hassen Abdellah, quien elaboró la demanda de divorcio de la pareja. Karla llegó a su oficina a inicios de febrero de 2014, firmó el documento y la demanda estaba lista el 14 de febrero, nueve días antes que ella desapareciera.

Pero el abogado nunca pudo enviar los documentos y luego no se supo nada más de Karla.

La detective Holmes obtiene una orden de registro y abre la caja de seguridad del banco, pero solo encuentra documentos como partidas de nacimiento de Karla y su hija, y los pasaportes de ambas. Ahí confirma que la nicaragüense no huyó y nueve días después de su desaparición la policía da a conocer el caso a los medios de comunicación.

Incluso, Abayuba Rivas sale en las noticias televisivas pidiéndole a su esposa que regrese. En español y con marcado acento uruguayo dice ante las cámaras cargando a su pequeña hija en brazos: “Porque hace 10 días hoy y los días pasan y la incertidumbre permanece. Porque no sabemos nada, nadie sabe nada”.

En las noticias de los canales estadounidenses, Abayuba Rivas le pedía a su esposa que regresara. HOY/Captura de pantalla

El detective Juan Guzmán declaró que en ese momento decidieron entrevistar nuevamente a Abayuba. “Una de las razones es que queríamos ver si la historia era consistente o si se le había escapado algo, muchas veces eso pasa”.

Otro detective que sigue activo —Ray Smith— se involucró en la investigación y entrevistó al esposo, quien le dijo que la noche de la desaparición no había salido de su casa.

El secreto es revelado

¿Por qué Abayuba mató a Karla? Esto nunca había sido dicho por las autoridades. Pero Kika Vásquez contó a la policía lo que sabía de los problemas de la pareja.

“Karla me llamó un día en lágrimas. Ella me dijo que había encontrado una carta de amor dirigida a Yuba (así le llamaban). Ella estaba medio molesta conmigo porque pensó que yo sabía. Y yo le dije: No lo sé Karla, pero lo voy a averiguar y te llamo de regreso. Él no tenía relación con sus padres, pero yo nunca supe por qué. Así que llamé a casa y hablé con dos personas y ellos me dijeron que sus padres eran ricos, pero que ellos lo habían desheredado porque era gay. Él se casó con Karla y quería tener un hijo para que sus padres supieran que no era gay y tener acceso al dinero de sus padres”, confió la tía de Rivas.

“Le dije que me dijera la verdad, que lo iba a amar siempre, no me importaba lo que fuera. ‘Si eres gay, te voy a amar’ le dije, ‘yo nunca me voy alejar de vos’. Él se negó, dijo ‘no soy gay’”, añadió Vásquez.

Villagra fue sepultada en Managua en mayo de 2014. HOY/Archivo

Pero los amigos de Rivas conocían su pasado. Abayuba tuvo una relación con un hombre brasileño durante 5 o 6 años, y él mismo se lo confirmó a sus amigos. “Eso no cambió nada entre nosotros.  Nuestra amistad fue la misma”, cuenta Carlos Rosario en el programa.

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Según Rosario, en 2011 él les dijo a sus amigos que quería tener un hijo y que estaba conociendo mujeres, y aunque lo encontraron extraño, lo apoyaron. “Él siempre tuvo ese secreto con Karla, y yo siempre le dije cuando la conoció que le tenía que decir, porque la otra gente que la va a conocer sabe tu pasado”.

En la primavera de 2013 fue que Karla encontró las cartas del amante de Abayuba. “Ella las leyó todas y allí es donde supo todo sobre su pasado. Las cartas destruyeron su relación. Ella se sintió traicionada por todos nosotros porque nunca le dijimos sobre el pasado de él. Pero no nos tocaba a nosotros decirle, era a él”, agrega Rosario.

Según Kika Vásquez, Villagra le dijo a Abayuba que no había nada de malo en que él fuera gay, pero que ella haría su vida con su hija. La reacción de su esposo fue gritarle y tuvo miedo por la manera en la que le habló. Fue en ese momento que Karla comenzó a hacer planes para divorciarse e irse.

Se convierte en sospechoso

La detective Holmes verificó documentos de la corte y encuentra que Rivas había hecho la petición para obtener la custodia de su hija.

Las autoridades comenzaron a sospechar de Rivas, a pesar que este se había mostrado cooperativo con ellos. “En algunos casos cada testigo es un sospechoso potencial y si estás mintiendo nos daremos cuenta. Yuba tenía un secreto que quería ocultar. Él estaba asustado que Karla se enterara que él era gay”, comenta el detective Juan Guzmán.

El otro detective, Ray Smith, explicó al programa de Investigation Discovery cómo lograron verificar que la versión de Rivas no era cierta. “Él tenía dos carros, chequeamos las placas a través de un lector móvil de placas, que está montado en el techo de una patrulla y son un montón de cámaras que apuntan a todas direcciones. Cuando un carro pasa, graba esa placa. Si alguien es buscado, le manda la alerta al policía en la computadora. También toma una foto del carro. Nos dimos cuenta que uno de los carros fue grabado por el lector de placas aproximadamente a las 2:00 de la mañana (del 24 de febrero de 2014), cuando él dijo que estaba en casa”.

HOY/Cortesía

“En estos días siempre hay una cámara en todos lados, siempre hay alguien viendo. El lector de placas te da el día, la hora y la ubicación por GPS de donde fue tomado ese video. Así podés identificar algún negocio en el área que tenga cámaras de vigilancia y ellos permiten que usemos la grabación y saquemos los datos”, manifiesta, por su parte, el detective Juan Guzmán.

La policía cita al esposo de Karla a una entrevista en la oficina del fiscal el 13 de marzo de 2014, cuando esta tenía dos semanas y media de haber desaparecido y lo confrontan con las inconsistencias de su relato. Rivas cuenta un relato nada creíble para los investigadores.

Abayuba tenía un tráiler donde movilizaba artículos que luego vendía en el mercado de pulgas. Este tráiler lo tenía que llevar a estacionar a un parqueo. El uruguayo le dice a la policía que cuando se estaban bajando del carro, llegaron dos sujetos con arma y secuestraron a Karla. Los detectives lo interrogan del porqué no dijo la verdad desde un inicio, pero él aduce que lo amenazaron con hacerle daño a él y su hija.

Esta versión no se la tragan los investigadores, quienes revisan cámaras de seguridad de negocios cercanos y “cuando miramos el video, no vimos a Karla ni a los secuestradores, solo Yuba y su carro, así que toda su historia fue una mentira”, dice el detective Guzmán.

Entonces la policía logra arrestar a Rivas, porque verifican que él salió de su casa y dejó a su hija de dos años sola y esto también es confirmado por un vecino que oyó llorar a la niña. Lo acusan del delito de poner en peligro el bienestar de un niño.

Acorralado

Estando detenido, Rivas intentó suicidarse. Entonces el equipo de investigadores decide llevarlo nuevamente a interrogación para saber por qué trató de quitarse la vida.

“Le volvimos a mostrar las inconsistencias. Y de repente tenía una mirada extraña, sus ojos tenían lágrimas y dijo: ‘voy a decir la verdad’”, recuerda el detective Smith.

“Él nos dijo que estaba en una relación con un hombre y que Karla lo estaba amenazando de exponerlo ante su familia y que eso lo había enfurecido”, añade la policía Holmes.

Abayuba Rivas en la primera audiencia del caso en 2014. HOY/NJ.com

“Nos dijo que tuvo una pelea con ella. Ella estaba haciendo la cena, la golpeó (con puños) y le dio en la cabeza con un mazo para ablandar carne. Ella cayó al piso. No se movía, él no sabía si estaba viva o muerta. Entra en pánico, la mete en una maleta y la lleva afuera de la casa”, relata Smith. “Él no tomó ninguna responsabilidad de que la había matado. Constantemente él decía que ella lo había provocado. Él la estaba culpando por haberla matado”, añade.

Un individuo demente

Abayuba trasladó el cuerpo de Karla Villagra en una maleta hacia una casa que estaba abandonada desde el huracán Sandy, a unos 10 kilómetros de donde vivía la pareja. Para entrar quebró una ventana de vidrio. El asesino dejó el cuerpo de Karla en el sótano de la vivienda, se fue y al día siguiente avisó a la familia de Karla en Nicaragua y a la policía de su desaparición.

La policía encontró el cuerpo de Karla el 19 de marzo de 2014, casi un mes después de su asesinato. Para la detective Louchaun Holmes fue algo desgarrador. “Estaba cubierto con una sábana, cuando quitamos la sábana yo estaba en completo shock… Sus manos estaban atadas con cinta adhesiva (plateada) y también sus tobillos. Toda su cara tenía cinta, sus ojos, su boca. Mi primer pensamiento fue que ella todavía tenía que estar viva, de otra manera para qué le puso cinta en sus ojos. Y podías ver que su boca estaba parcialmente abierta y, de hecho, la autopsia confirmó que ella estaba viva cuando le puso la cinta”.

La autopsia determinó que Karla Villagra murió por asfixia. La detective también vio la maleta en la que fue trasladada Karla a la casa abandonada, la marca era Rico. Abayuba dijo a los investigadores inicialmente de que sospechaba que su esposa había huido con un hombre llamado Rico.

Esta es la casa donde el asesino dejó el cuerpo de Karla Villagra Garzón. El cadáver fue hallado en el sótano. HOY/NJ.com

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“Este era un individuo retorcido, demente, enfermo. La manera de cómo mató a Karla, me hace preguntarme si ya lo había hecho anteriormente”, recalca Holmes.

“Este fue mi último caso y probablemente el más desgarrador en el que trabajé. Tenés a una niña que va a crecer sin su madre y su padre va a estar en prisión por un largo tiempo. Yo solo le deseo lo mejor a la niña”, finaliza su intervención la detective Holmes.

El capítulo termina con unas palabras de la tía de Abayuba, Kika Vásquez, quien cuenta que la hija de Karla ahora está en Nicaragua y es feliz y bien cuidada. Luego con voz quebrada y viendo hacia la cámara expresa: “Karla, te amo y te extraño. Vos estás conmigo cada día… Ella sabe eso”.

En prisión

Después de un largo proceso, Abayuba Rivas fue declarado culpable en julio de 2018 por homicidio agravado en primer grado y de poner en peligro el bienestar de un niño. De lo que se salvó Rivas, fue de que lo declararan culpable de asesinato en primer grado.

En octubre del año pasado fue sentenciado a 32 años de prisión.

La familia de Karla tiene la custodia de la niña.

Karla Villagra Garzón era sobrina de Carlos Garzón, quien fue el fundador de la famosa joyería en Managua.

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