Luis Cortez, entrenador de Félix Alvarado: “No creo que el japonés le aguante más de 10 asaltos”

Pasan los años pero Luis Cortez no pierde la lucidez de su sentido práctico para ver el boxeo. Puede que su cuerpo no le responda como quisiera pero su mente carbura a mil revoluciones por segundos

Félix Alvarado peleará el 23 de diciembre en Japón. LAPRENSA/ARCHIVO

Pasan los años pero Luis Cortez no pierde la lucidez de su sentido práctico para ver el boxeo. Puede que su cuerpo no le responda como quisiera pero su mente carbura a mil revoluciones por segundos.  El que fue el hombre de las heridas del Flaco Explosivo (Alexis Argüello) considera que Ken Shiro no soportará la pegada del nicaragüense: “No creo que el japonés le aguante más de 10 asaltos”, sentencia el estratega y, aunque en el deporte lo impredecible juega como un factor determinante, confía que Félix Alvarado tiene el control de su destino en sus puños: 15 nocauts en sus últimas 17 peleas.

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El Gemelo sube al ring. Se empieza a estirar, a moverse constantemente. “Ya viste”, dice Cortez,  “Shiro es rápido pero no cuenta con que Félix también tiene mucha movilidad y la estamos desarrollando. Félix tiene que moverse para seguirlo y cortar camino para descargar su golpeo”, agrega.  El monarca hace normalmente cinco asaltos de sombra de cinco minutos cada uno, afina cada golpe y trata de mejorar su puntería. “¡Así no Félix! Debés girar el pies para quedar bien parado a la hora de impulsar ese volado”, le grita el entrenador. “Son cosas que no tiene que pasar por alto”, reitera Cortés. Ver un entrenamiento del monarca es de alto nivel como los que solía hacer Román “Chocolatito” González en su esplendor. “Lástima que se enfermó Félix, sino te hubiera impresionado aún más como estaba”, comenta.

Y es que dos semanas atrás al Gemelo lo atacó un virus. Pasó dos días con altas calenturas y fuerte dolores en todo el cuerpo. Se trató, la enfermedad desapareció, pero cuando regresaba a la rutina de entrenamiento no respondía como lo hacía normalmente. “Tenía ya mes y medio de fuerte entrenamiento y esa enfermedad me tocó el cuerpo. Me cansaba rápido y me sentía pesado a la hora de tirar golpes. Ya estoy recuperado y eso no me afectará en nada, solo que estaría mucho mejor de lo que estoy ahora”, explicó el Gemelo.

Alvarado le cumple sueño a su mamá

Hace una semana el campeón de la FIB sorprendió a su mamá regalándole una humilde casa. Él mismo colaboró en la construcción de la misma. “Eso es un mandato de Dios, honrarás a tu padre y a tu madre para que tus días sean duraderos y ahora mi mamá tiene un techo digno, humilde pero es de ella ya nadie la va a correr ni decir nada”, indicó un emocionado Félix.

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Desde niño el campeón siempre anduvo rodando de casa en casa, confiesa que tuvo una infancia inestable por ese motivo. “Siempre estábamos posando de un lado a otro y al final el arrimado termina cayendo mal. Pasamos malos momentos, pleitos y malos tratos y dije que cuando Dios me bendijera compraría una casa para mi mamá. Dios lo hizo porque soy campeón del mundo y le cumplí a mi madre”, indicó.

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