La historia de Oswaldo Mairena, el único lanzador zurdo nicaragüense en llegar a las Grandes Ligas

Mairena jugó en las Mayores con los Cachorros de Chicago en el 2000 y los Marlins de la Florida en 2002. Además lanzó en ligas profesionales de China, México, Venezuela y por supuesto con la Selección Nacional

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El chinandegano Oswaldo Mairena tiene el honor de ser el único lanzador zurdo nicaragüense en llegar a las Grandes Ligas. Como la mayoría de historias de superación, salió de la nada, de la extrema pobreza en la comunidad Dulce nombre de Jesús del municipio de Cinco Pinos, pero una poderosa fuerza de voluntad lo elevó al nivel más alto que puede aspirar un beisbolista, al que solo 15 pinoleros han llegado en la historia y es reconocido por ser uno de los peloteros más esforzado y humilde, con una fe que mueve montañas y una confianza en sí mismo que lo llevó a romper mil barreras.

Oswaldo Mairena debutó en Grandes Ligas con los Cachorros de Chicago el 5 de septiembre del 2000. LA PRENSA/ARCHIVO

Mairena jugó en las Mayores con los Cachorros de Chicago en el 2000 y los Marlins de la Florida en 2002. Además lanzó en ligas profesionales de China, México, Venezuela y por supuesto con la Selección Nacional. No amasó una gran fortuna, pero se siente agradecido  con el beisbol. Le cambió la vida. Le dio la oportunidad de retribuirle a su madre todo lo que hizo por él y a sus hermanos de niño. Se siente feliz con lo que tiene y ahora desea transmitir sus conocimientos, y en los Leones de León están contentos por tenerlo en su staff de entrenadores. “La única vez que me sentí nervioso en un juego fue cuando debuté en Grandes Ligas”. asegura.

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“En esta nueva etapa como entrenador siento mucha responsabilidad. Yo no trato de decir lo que yo fui, sino de transmitir lo que aprendí. Gracias a Dios llegué largo en el beisbol, jugué en diferentes partes del mundo y aprendí un poco en cada lugar y lo más importarte es la responsabilidad, el esfuerzo y la disciplina en el trabajo, que con sacrificio se puede triunfar. El joven cuando es buen atleta y te admira, te va a escuchar y a aprender de tí”,  revela Mairena, quien de no estar metido en el beisbol, estaría cuidando las tierras que logró comprar producto de su carrera deportiva.

Quiere enseñar a jóvenes

“A mí me encantaría enseñarle a los más jóvenes, como de 14 a los 20 años, ayudarles en su desarrollo para que salgan adelante y firmen como profesionales. Me gustaría agarrar un grupo de chavalos de las selecciones juveniles y motivarlos, sería un orgullo para mí vestir el uniforme de la Selección como entrenador”, afirma el zurdo, que fue un caballo de batalla como lanzador con el uniforme azul y blanco.

“Para mí la Selección significaba lo más importante. Podía dejar de jugar en cualquier lado por representar a Nicaragua. Lo hice con mucho orgullo, siempre le pichaba a los equipos duros y hacía mi mayor esfuerzo. Daba todo por mi país y vestir la camiseta de Nicaragua es lo más sensacional que me pasó”, y hay que creerle, porque aun jugando en las Grandes Ligas siempre estuvo disponible para lanzar con la Selección.

El triunfo que más recuerda Oswaldo fue contra Estados Unidos en el Mundial del 2005 en Holanda. Los norteamericanos armaron un equipo de jugadores de Triple A y varios de ellos como experiencia en las Grandes Ligas. “Cuando los norteamericanos estaban bateando en la práctica, el Pollo Cardoze se me acercó y me dijo que nos iban a hacer como 40 carreras porque todos la sacaban de jonrón, pero yo le dije que no pensemos de esa manera, en el terreno se miran diferentes las cosas y les tiré siete innings con solo dos carreras y fuimos nosotros los que los apaleamos 14 a 2. En el beisbol no hay nada escrito, siempre y cuando tengamos una mentalidad triunfadora. Las victorias se comienzan a construir en la mente”.

Mairena lanzó 33 juegos como relevista en las Mayores, ganó dos y perdió tres, y tuvo la oportunidad de enfrentar a varios de los mejores bateadores de la época como Barry Bonds, Sammy Sosa, Vladimir Guerrero, Ken Griffey Jr, Larry Walker, Carlos Beltrán, Moisés Alou y Mike Piazza, con quien tuvo una anécdota.

La anécdota con Piazza

“Piazza era un bateador con mucho orgullo y me gustó dominarlo. No importa si estaba un veterano o un novato, él siempre iba con todo. Lo dominé una vez en Nueva York y luego le volví a lanzar en Miami y la segunda vez lo ponché con un strike cantado. Él no podía soportar que un novato lo ponchara y le reclamó fuerte al juez y también me señalaba a mí como si yo tenía la culpa. Como hablaba en inglés, le pregunté que qué decía al segunda base Luis Castillo y me dijo que estaba molesto conmigo. Él no quería fallar y es bueno, pero  por otro lado me quería menospreciar porque no se quería dejar ponchar de mí, de un novato”, recuerda entre risas el zurdo.

Lo de ser el único lanzador zurdo nicaragüense que ha podido llegar a las Grandes Ligas, es un timbre de distinción para Oswaldo. “Fijate que eso me lo llevo con orgullo, pero le pido a Dios que salga otro o que salgan muchos, que produzcamos más peloteros para las Mayores. Cuando veo muchachos con habilidades le pido a Dios que un equipo los firme y que si son esforzados lleguen a las Grandes Ligas y que sus sueños se hagan realidad”.

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Mairena no era un lanzador que hiciera levantar muchas cejas. No llegaba a los seis pies de estatura, ni tenía una bola rápida intimidante, pero transmitía una gran confianza en sí mismo y su condición de zurdo siempre es una ventaja en este juego. Así fue que llamó la atención de los Yanquis de Nueva York tras los Juegos Olímpicos de Atlanta, en 1996.

“Cuando me firmaron me encontré con peloteros de mucho nivel, que tiraban 97 y hasta 100 millas por hora. Yo apenas la llegaba a 89 y con esfuerzo a 90 millas, pero nunca me sentí menos que ellos, sino más. El jugador debe tener una mentalidad positiva. La mentalidad es lo más importante. Si estás seguro de ti mismo todas las cosas te van a salir bien y ese fue el éxito de un lanzador con poco tamaño, pero con ganas de competir y enfocarme en mi trabajo con disciplina. Tenía ganas y hambre de triunfar”, afirma como un consejo a todos los jóvenes peloteros.

El beisbol cambió su vida

“Nunca imaginé que llegaría tan lejos en el beisbol. Soy del Dulce nombre de Jesús y me siento orgulloso que salí de esa zona,nunca pensé que saldría de allá porque  antes no había mucho apoyo y aunque no había jugar en Primera División, siempre hacía las cosas de mejor manera para llamar la atención, porque llevo el beisbol en la sangra. Con el tiempo me llamaron a practicar con Chinandega. Había 50 peloteros en las prácticas, pero gracias a Dios logré meterme en el equipo. Fue difícil establecerme, pero fue luchando y madurando siempre con esfuerzo  disciplina y buena actitud. El problema de muchos jugadores es que apenas van agarrando un poquito de nombre se van transformando. Yo he visto tantos peloteros que se retiran jóvenes y que tienen mucha calidad, pero fue porque no se enfocaron y eso trato de transmitirle a los muchachos que entreno”, advierte.

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Mairena tiene un poderoso mensaje de despedida para todos aquellos que quieren triunfar en el beisbol y la vida. “La humildad y el sacrificio son las cosas más importantes del beisbol, hace que el fanático te estime y si te salen bien las cosas, hay que pedirle a Dios que sigan así. Yo vengo de una familia muy pobre, pero muy decente. Las raíces de donde uno nace lo lleva en la sangre y el sacrificio y humildad de mi madre fue mi ejemplo”.

Carrera

Oswaldo Mairena tiene 45 años de edad y es originario de Chinandega. Es actual coach de picheo de León en el Pomares y la Liga Profesional.

Debutó en el beisbol nacional en 1993 con Chinandega y fue llamado a la Selección para el Mundial Nica de 1994.

Tras los Juegos Olímpicos de 1996 en Atlanta, firma con los Yanquis de Nueva York.

En el 2000 fue cambiado a los Cachorros de Chicago y el 5 de septiembre de ese año debuta en Grandes Ligas.

En 2001 pasa a los Marlins de la Florida y un año después regresa a Grandes Ligas.

También jugó profesionalmente en México, China, Venezuela y Panamá.

Se retiró de pelotero en nuestro país tras la temporada del 2015 con Chinandega.

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