Lavado de dinero, tráfico de influencia… El escandaloso manejo que Estados Unidos revela sobre el INSS en crisis

El INSS se encamina a su séptimo año en crisis, pese a la dura reforma que impuso el régimen de Ortega a inicios de este año, que sacrificó las futuras pensiones, aumentó la carga a las empresas y trabajadores.

Roberto Lopez, presidente ejecutivo del INSS y Gustavo Porras, secretario general de Fetsalud. LA PRENSA/ARCHIVO

En medio de una aguda crisis financiera que azota al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, el Gobierno de Estados Unidos reveló este 7 de noviembre el escandaloso manejo de cómo Roberto López administra los fondos de más de 800 mil contribuyentes, en su mayoría trabajadores con salarios promedios que apenas logran cubrir un poco más de la mitad de la canasta básica.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó al polémico Roberto José López Gómez, achacándole un manejo oscuro y de corrupción del INSS, que este año terminará con un déficit casi similar al del año pasado, pese a las duras medidas de ajuste que en febrero de este año impuso el régimen de Daniel Ortega, que sacrificó las futuras pensiones y aumentó drásticamente la carga impositiva a las empresas y en menor medida la de los trabajadores.

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Según el Departamento del Tesoro de Estados Unidos el dinero de los contribuyentes se usan para transacciones engañosas  «como la apropiación indebida de bienes públicos o la expropiación de bienes privados para beneficio personal o con fines políticos, corrupción vinculada con contratos públicos o sobornos».

INSS, «caja negra» de la dictadura

El INSS es «uno de los principales vehículos que facilitan la corrupción y ha sido usado como caja negra por el gobierno», indica el Departamento del Tesoro.

Pero peor aún el dinero de los contribuyentes es usado por López  y bajo su supervisión para involucrarse en esquemas de lavado de dinero, como por ejemplo se financian edificios de varios millones de dólares que se construyen en tierras propiedad del propio presidente ejecutivo del INSS.

«El INSS se ha visto afectado por escándalos de corrupción y maniobras de lavado de dinero mientras López ha estado a cargo de la institución, que incluyen desde financiar la construcción de un rascacielos valuado en varios millones de dólares en terrenos de propiedad de López hasta favorecer contratos con empresas constructoras y proveedores farmacéuticos vinculados con el gobierno o efectuar pagos ilegítimos a funcionarios a través de sociedades pantalla», explica.

Y agrega: «El INSS otorga préstamos por montos muy superiores al valor real y luego permite que los prestatarios incumplan los pagos y se liberen de la deuda entregando activos por un valor muy inferior al del préstamo».

En 2006, antes que asumiera la Presidencia Daniel Ortega, el INSS requería 197.8 millones de córdobas para pagar su planilla y 1,126.5 millones para la adquisición de bienes y servicios. En la fotografía, miembros de la Juventud Sandinista apostados en las afueras de la sede central de la institución. LA PRENSA/ CARLOS VALLE
En 2006, antes que asumiera la Presidencia Daniel Ortega, el INSS requería 197.8 millones de córdobas para pagar su planilla y 1,126.5 millones para la adquisición de bienes y servicios. En la fotografía, miembros de la Juventud Sandinista apostados en las afueras de la sede central de la institución. LA PRENSA/ CARLOS VALLE/ ARCHIVO

Casi ocho años en crisis

De esta manera el Gobierno de Estados Unidos deja al descubierto y confirma cómo el instituto está envuelto en una apabullante corrupción, en medio de una profunda crisis financiera que se extenderá el próximo año,  cuyo déficit se mantendrá por encima de los 3,000 millones de córdobas.

El INSS cayó en déficit por primera vez en el 2013, cuando el instituto no pudo cubrir todos sus gastos y se le creó un «hueco» por 192.1 millones de córdobas, según cifras del Banco Central de Nicaragua. Desde entonces la necesidad financiera ha empeorado, tanto así que el déficit alcanzará este año 3,138.8 millones de córdobas, luego de ubicarse el año pasado en 4,333.19 millones de córdobas.

En el 2013  se aplicó de urgencia una reforma que prometía mejorar la situación del INSS, y entre cuyas medidas se decidió por primera vez rebajar las futuras pensiones y  aumentar el aporte de la patronal.

No obstante, el régimen de Ortega se negó abordar los aumentos abrumadores de los gastos administrativos del instituto, como por ejemplo el salto estrepitoso de la planilla, que en el 2007- cuando el sandinismo llegó al poder- era de 1,543 trabajadores, ya en el 2016 se había elevado a 4,090 en el 2016, su pico bajo la administración del orteguismo.

Y pese a los fuertes señalamientos sobre los derroches en el instituto y la necesidad de una reingeniería el área administrativa, hasta hoy la planilla sigue inflada con 3,719. La oposición ha acusado a la dictadura de utilizar los fondos del INSS para premiar a los fieles simpatizantes del partido de gobierno, con plazas laborales muy bien remuneradas.

De hecho, más del 80 por ciento de los trabajadores que en el INSS trabajan devengan salarios igual o superiores a los 20 mil córdobas mensuales, casi el doble del salario promedio nacional que supera ligeramente los 10 mil córdobas.

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Cambio en las inversiones

En paralelo al despilfarro en los gastos administrativos, también el dinero de los contribuyentes que antes se invertían en negocios rentables, comenzaron a desviarse para proyectos que si bien podían generar mayores réditos, el nivel de riesgo era excesivo.

El mismo Fondo Monetario Internacional (FMI) lanzó la alerta en 2017: Ha habido una inversión significativa en el desarrollo de bienes raíces que no parece estar» conectada con la naturaleza de las operaciones del INSS ni con las del fondo de reserva”, dijo en el reporte sobre la Consulta del Artículo IV de 2017.

En el 2012 del total de fondo de inversiones, 93.7 millones de dólares estaban en participaciones accionarias, préstamos de construcción y fondo hipotecario, el restante en certificados de depósitos, ahorros y títulos. En el 2018 ese monto se había incrementado a 278.6 millones de dólares, lo que refleja la drástica transformación.

Diversos medios de comunicación independientes, entre ellos, LA PRENSA, ya venía revelando investigaciones de otorgamiento de préstamos del INSS a proyectos de construcción fallidos y donde había tráfico de influencia.

Castigan a pensionados y asegurados

Y pese a que la crisis financiera ha desbordado al INSS, el régimen ha decidido aplicar medidas duras en detrimento de los trabajadores y los pensionados.

En el caso de los trabajadores, ordenó en dos ocasiones que la fórmula para el cálculo de las pensiones se ajustara a la baja, lo que ocasionó que las nuevas cuantías fueran casi 30 por ciento por debajo de lo que se hubiese recibido antes del ajuste de febrero de este año.

Los economistas han explicado que con las nuevas pensiones se estará condenando a los nuevos jubilados a vivir en la pobreza.

Además a los trabajadores se les obligó a que a partir de este año su aporte pasara de 6.25 a 7 por ciento, en medio de una profunda recesión económica que ha aumentado el desempleo y la pobreza. Más de 200 mil han salido de la Seguridad Social.

A los jubilados se has les quitado beneficios médicos, así como se eliminó que las pensiones se ajustara a mayor ritmo. Antes de 2013 las pensiones mínimas recibían dos ajustes: la variación del salario mínimo y el deslizamiento.

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El golpe de la reforma

Y pese a los severos ajustes en la reforma que ordenó de inmediato este año, luego de la fallida en abril del 2018, el régimen ha mantenido oculto el rendimiento de la reforma, y la poca información que se ha visto obligado a divulgar apuntan a que el Estado ha tenido que echar mano de los impuestos que financian el gasto público para transferirlos de urgencia al INSS, que sigue insolvente.

Según el proyecto de presupuesto 2020,  en el 2018 el Estado transfirió al INSS 4,882 millones de córdobas, en su mayoría por pago de deuda histórica. En el 2019 se harán más transferencia por 4,112 millones de córdobas y para el 2020 otros 3,583 millones de córdobas.

El mismo proyecto presupuestario revela que el brutal ajuste de este año le costó a las empresas y el Estado 1,321 millones de córdobas. El próximo año serán otros 2,141 millones de córdobas. Lo que no dice el Gobierno cuánto le está costando a los futuros pensionados y trabajadores el peso de la reforma de este año.

Para hacer las transferencias, el Estado ha tenido que castigar a las alcaldías, quitándoles ilegalmente más de 4,000 millones de córdobas que les corresponde en concepto de transferencias municipales.

En días recientes, el economista Juan Sebastián Chamorro resumió así el estado del INSS:  “Estamos hablando de un instituto de Seguridad Social totalmente quebrado, donde yo creo que ya el sistema no va a poder producir los recursos necesarios para su sostenibilidad, se va a tener que buscar una asistencia externa, es decir, partidas específicas del Presupuesto General de la República, que va a estar a costa de programas de salud, educación general a la población, préstamos internacionales, pero realmente ya el margen de maniobra, el margen de posibilidad de hacer una reforma a la Seguridad Social ya está agotada con las reformas que hace poco se implementaron, y estamos viendo, en un tiempo, realmente récord, de que no están dando resultados, esto significa que la Seguridad Social está quebrada».

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