La puerta para que exiliados nicaragüenses estudien en Costa Rica

Todavía hay becas disponibles y para aplicar solo se debe redactar una carta de postulación, presentar una carta de recomendación, documento de estancia legal en Costa Rica, una fotografía tamaño pasaporte, copia del título de bachillerato y notas apostilladas

Costa Rica

El nacimiento de Ticos y Nicas Somos Hermanos ocurrió en el año 2006 con la misión de promover la hermandad entre los dos países. LAPRENSA/R. Moncada

En contra de su voluntad, Ramcés Cruz, fue llevado por su madre a Costa Rica. Era una decisión para que él estuviera a salvo de la violencia desatada por el régimen Orteguista en Nicaragua, pero cuando cruzó la frontera renegó porque pensó en los amigos y familiares que dejaba y lo más seguro no podría retomar los estudios en el exilio. Sin embargo, la vida le sonrió.

Mientras se adaptaba a Costa Rica supo del programa de becas universitarias humanitarias (HUG, por sus siglas en inglés) que ofrece la Asociación Ticos y Nicas Somos Hermanos, en alianza con la Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología (Ulacit). Aplicó, fue seleccionado y ahora es una de las 21 personas que estudian en esta prestigiosa universidad privada.

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“Es una oportunidad y no solo de estudio porque además de la beca, participamos en foros comunicativos para conocernos más. Para mí significa una mano que siempre me está apoyando”, manifiesta Cruz, quien alterna los estudios de bachillerato en Contaduría con la práctica de boxeo.

El nacimiento de Ticos y Nicas Somos Hermanos ocurrió en el año 2006 con la misión de promover la hermandad entre los dos países tras haber un marcado ambiente de xenofobia por la muerte del nicaragüense Natividad Canda, provocada por el ataque de dos perros raza rottweiler; no obstante fue hasta finales de 2018 que se implentó el programa HUG al ver que una parte de los exiliados eran jóvenes que interrumpieron sus carreras universitarias en Nicaragua.

Jóvenes nicaragüenses que fueron becados en Costa Rica. LAPRENSA/R. Moncada

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“La idea es abrazarlos en muchas maneras, no solo ayudándoles a estudiar, para que el problema se convierta en una oportunidad. De pasar de sentirse víctimas a sentirse personas con grandes privilegios y que están dispuestas a servir a la sociedad”, explica Margarita Herdocia, presidenta y fundadora de la Asociación Ticos y Nicas Somos Hermanos.

Actualmente están becadas 21 personas y todavía hay cupos disponibles. Para aplicar solo se debe redactar una carta de postulación, presentar una carta de recomendación, documento de estancia legal en Costa Rica, una fotografía tamaño pasaporte, copia del título de bachillerato y notas apostilladas.

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También hay que cumplir con el requisito de tener un promedio académico mínimo de 90 y demostrar liderazgo. “Tratamos de identificar a un líder de servicio, que el muchacho que estamos escogiendo sea líder en potencia”, aclara Herdocia, quien espera que más personas apliquen al programa de beca porque cree en la educación como transformador de realidades.

Para los futuros seleccionados habrá prioridad a los que tengan talentos artisticos. Que toquen algún instrumento musical, que bailen o hagan teatro.

Rostros de los beneficiarios

Saúl Hurtado es otro joven que igual tuvo que salir de su país a causa de la violencia orteguista, sin la certeza de que podría continuar con los estudios; pero se encontró con la beca HUG y todo mejoró en su vida. Contra todo pronóstico por ser un exiliado.

Jóvenes nicaragüenses que fueron becados en Costa Rica. LAPRENSA/R. Moncada

El sueño de Hurtado ahora es culminar la carrera de Ingeniería Industrial que lleva en Ulacit y poder regresar a Nicaragua para ayudar en el aspecto económico y tejido social, ambos afectados severamente por el régimen.

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Nilda Rodríguez es otra exiliada que aplicó y resultó beneficiada con la beca HUG que es 100% y actualmente estudia Publicidad con énfasis en producción multimedia.

Esta joven de 20 años y que antes de estallar la crisis sociopolítica en Nicaragua, en abril de 2018, estudiaba Marketing en la Universidad Centroamericana (UCA), quiere volver a su país y ayudar a otras personas.

Otro becado que después de graduarse en la carrera de Ingeniería Industrial y lograr estabilidad económica en Costa Rica, piensa volver a Nicaragua para ayudar a la reconstrucción del país, es José Andrés Hidalgo. “Yo soy de León y me gustaría verla como dice Rubén Darío en un poema, ´como Roma o París´. Me gustaría verla limpia y bella”.

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