Son 539,588 créditos que ya no están en el sistema financiero de Nicaragua y que durará años en recuperarse

En marzo del 2018, cuando la economía de Nicaragua iba creciendo, se había entregado 1.80 millones de préstamos, pero hasta septiembre de este año estos se habían reducido a 1.26 millones de créditos

Pese a que el sistema financiero ha comenzado a abrir el grifo de los créditos, aún el sector acumula la pérdida de 539,588 préstamos desde marzo del año pasado, un mes antes de que estallara en abril la crisis política. Según cifras de la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Siboif) hasta septiembre la contracción ascendía a 29.88 por ciento.

La reducción en el número de préstamos ocasionó que en 18 meses (de marzo 2018 a septiembre 2019) la cartera crediticia perdiera  39,745 millones de córdobas, la cual pasó de 168,192 millones de córdobas a 128,447 millones de córdobas en el periodo de referencia.

En marzo del 2018, cuando la economía de Nicaragua iba creciendo, se había entregado 1.80 millones de préstamos (principalmente en dólares), pero hasta septiembre de este año estos se habían reducido a 1.26 millones de créditos, golpeando duramente los sectores productivos y el de consumo.

El economista Róger Arteaga señaló que va ser muy difícil que el crédito se recupere a los niveles que tenían antes que estallara la crisis, porque es un negocio de confianza, lo que ha venido en detrimento con los episodios de violencia que ha generado el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

“Es difícil que se pueda recuperar a los niveles de antes, incluso las empresas se están yendo del país y sin crédito no pueden operar las empresas, sin operar las empresas no hay producción, no hay exportaciones, se reduce el personal, hay mayor desempleo y menor capacidad de consumo y eso profundiza la recesión; y a eso le suma que el gobierno introdujo una reforma fiscal y la del Seguro Social, que le quita más recursos al consumidor y productor y eso no va a mejorar”, dijo Arteaga.

Las carteras de crédito más deterioradas

Pero ¿cuáles son los créditos que más han salido del mercado?, ¿cuáles actividades ha sido los más afectados?

De los diez tipos de crédito que registra la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras- personales, de vehículos, tarjetas de crédito, comercial, agrícola, ganadero, industrial, hipotecario, desarrollo habitacional, sector público y otros- al menos siete reportan una contracción mayor del 15 por ciento.

Los más afectados son los préstamos para vehículos y los industriales. En marzo del 2018 se habían otorgado 5,169 préstamos en el sector industrial, pero hasta septiembre de este año esto se redujo a 3,028, es decir que se perdieron 2,141.

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A esto se suma que la tasa de interés en el crédito industrial está más cara. Hasta agosto la tasa de interés en dólares a corto plazo en el sector fue de 10.58 por ciento, mientras que en agosto del año pasado era del 9.87 por ciento.

En el caso de los créditos de vehículos, en septiembre de este año se habían entregado 30,254 préstamos, inferior a los 40,252 hasta marzo del año pasado se habían dado.

El financiamiento para vehículo comenzó a reactivarse en junio de este año, pero llegó en condiciones extremadamente exigentes: entre el 30 y 40 por ciento de prima, cuando antes de la crisis era del 10 por ciento; tres años de plazo de pago como máximo, cuando antes era de hasta seis años; y con tasas de interés del 14 por ciento, cuando llegó a ubicarse hasta en siete por ciento.

Otro de las cartera que se ha visto deteriorada, son los créditos personales, usado por los nicaragüenses para pagar algún estudio, vacaciones en familia, mejora de la vivienda, entrde otros. Hasta marzo del año pasado se habían entregado 362,077 préstamos, pero el acumulado hasta septiembre se redujo a 222,923.

En esa misma línea se encuentra el sector comercio, uno de los más afectados con la crisis sociopolítica y la recesión económica. Antes de abril el sector venía creciendo de la mano del crédito, para entonces (en marzo 2018) se habían entregado 58,110 millones de córdobas en crédito, pero a septiembre este se redujo a 43,553 millones de córdobas.

En número de préstamos comerciales, este pasó de 148,966 préstamos hasta marzo del año pasado a 95,274 hasta el tercer trimestre de este año.

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Se necesita recuperar la confianza

El economista y catedrático Luis Murillo considera que es urgente la salida política a la crisis que vive Nicaragua, porque de lo contrario la economía seguirá a la deriva.

“Creo que hasta que esta situación no mejore no vamos a recuperar la confianza, entonces se va profundizar la crisis que actualmente tenemos, mientras no haya una solución a través de un diálogo prácticamente los niveles de créditos van a caer con el crecimiento económico, no se va poder recuperar y la mayoría de las personas va a estar a nivel de subsistencia”, sostuvo Murillo.

De hecho recientemente la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) advirtió que el nivel de entrega de créditos visto antes hasta marzo del 2018 “puede tardar años” en alcanzarse de nuevo, pese a que el sistema financiero por dos meses consecutivo a logrado ganar depósitos.

“Si bien es cierto hubo una desaceleración en la caída del crédito este mes, el crédito se va acomodar a una economía más pequeña y su recuperación puede tardar años”, explicó Funides.

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Altas tasas de interés

Entre las condiciones que más afectan al crédito, estás las tasas de interés que siguen subiendo, hasta agosto de este año en promedio el costo del dinero 11.86 por ciento, por encima del 10.61 por ciento en similar mes del año pasado y superior al 8.79 por ciento en marzo del 2018.

Es decir que contratar un crédito en agosto era 34.92 por ciento más costoso que antes de la crisis, principalmente si este era a corto plazo y en dólares, según refleja un reporte del Banco Central de Nicaragua.

El encarecimiento de las tasas de interés se debe en gran manera al aumento del riesgo y la morosidad. El indicador de cartera en riesgo, que se había mantenido estable alrededor de 2.7 por ciento para el período enero 2017-abril 2018, aumentó a 10.7 por ciento hasta septiembre de este año, según reflejan los números de la Siboif.

Además el índice de morosidad de la cartera de crédito bruta se ubica en 3.4 por ciento, cuando antes de la crisis era de 1 por ciento, lo que implica que la morosidad ha incrementado un 240 por ciento.

Por años Nicaragua se distinguió en Centroamérica de tener una de las tasas de morosidad más bajas de la región, lo que le valió convertirse en uno de los sistemas financieros que más crecía y confiable para invertir.

Mientras el crédito sigue contraído los pronósticos económicos no son nada alentadores, Funides recientemente estimó que el Producto Interno Bruto (PIB) caerá este año 5.4 por ciento y el próximo se contraerá 1.1 por ciento, aislada de la proyección del régimen que espera este año una caída de 3.5 por ciento (menor al 3.8 por ciento de la caída del año pasado) y considera que el próximo año habrá un crecimiento de 0.5 por ciento.

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