Izquierda y derecha

La izquierda se confunde con la derecha hasta llegarse el caso de incurrir en la ambigua clasificación. El partido de izquierda republicana antes de la guerra española tenía una posición derechista.

lógica, paz

El brazo derecho es un espléndido recurso físico. En otro aspecto de la generosidad orgánica las luces son las protagonistas del espectáculo visual. La igualdad fulgura tanto en el ojo izquierdo como en el derecho. Miran pero no opinan.

Reconocidos los méritos de esos factores de la vida a través del breve preámbulo paso a referirme al mundillo político que mueven las distancias: la izquierda y la derecha. Ambas son localistas y circunstanciales inventadas por los vociferantes nacidos de los apetitos de generaciones que las bautizaron influidos por la politiquería emocional y especulativa para tomar ventaja de una determinada aspiración o si se quiere en una deducción más realista, de la ambición.

Se dice que el término tiene su origen en la actitud confortable de ocupar los miembros del antiguo régimen el asiento a la derecha del Presidente de la primera Constituyente francesa, mientras los novicios en el ingreso se colocaron a la izquierda en posición distante para no ser confundidos y estar al margen de la política estática y corrupta, en pocas palabras para liberarse de la contaminación. Esa posición que no justifica nada ni ofrece ninguna explicación razonable hizo famosa a las denominaciones de izquierda y derecha hasta el extremo de convertirse en una referencia que retrata a la pugna en todos los momentos de la historia, en el paradigma nocivo de la fragmentación, de la confusión. La izquierda se confunde con la derecha hasta llegarse el caso de incurrir en la ambigua clasificación. El partido de izquierda republicana antes de la guerra española tenía una posición derechista.

Quién iba a decir que un tipo como Nicolás Maduro se iba a transformar en el asomar del alba en un encarnizado antimperialista al lado de un par tan descabellado como él. Ambos son supuestamente los símbolos irrebatibles de la reivindicación para quienes el neoliberalismo ahora bendecido por la dolarización por ellos mismos contrajo la peste de la derecha.

Anteriormente la izquierda izó la bandera de la rebelión contra el sistema establecido, pero en la actualidad está en visible decadencia. Tuvo una época en que —no obstante— era considerada como justa como factor de la liberación de los oprimidos. Lenin solía decir que “sufría la enfermedad infantil del comunismo, pasión de neófitos, de primerizos, de conversos” y efectivamente eso son según el testimonio de los hechos. El propio Lenin condenaba el adoctrinamiento de la derecha. Rara vez un hombre se define como perteneciente a la derecha. Lo cierto es que el dualismo político es una moda que nada tiene que ver con la profundidad de la razón y la verdad de la justicia. No pasa de ser pasto de la demagogia.

El autor es periodista.

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