Por qué este año hubo una epidemia de dengue en Nicaragua si el mosquito trasmisor siempre está presente

En lo que va de este 2019, la epidemia del dengue ha cobrado la vida de 28 personas, un saldo elevado en comparación a los casos que se registraron en los últimos nueve años en el país. En el 2013 se contabilizó 20 muertes, la cifra más alta hasta este año.

dengue

Este año el dengue atacó fuertemente a los nicaragüenses. Hasta la fecha se contabilizan 28 muertes por el virus. LA PRENSA/ARCHIVO

El aedes aegypti es un zancudo que ha vivido siempre en Nicaragua y que hasta la fecha sigue causando muertes e inclusive ha hecho que este año el gobierno decrete una alerta epidemiológica en el país por la elevada cantidad de casos de dengue registrados.

Pero si Nicaragua se caracteriza por ser un país endémico, ¿qué fue lo que llevó a que los casos y muertes por esta enfermedad se dispararan en este 2019? Para entender esta situación, el epidemiólogo Leonel Argüello explicó que entre más mosquitos y más personas con virus existan, mayor es la cantidad de casos porque se aumentan los criaderos del zancudo.

«Cuando vos tenés un país con mucha basura regada por todos lados y donde no existe conciencia ciudadana ni ley que se aplique, entonces vos estás creando las condiciones para que cualquiera tire basura y seas la causante de que alguien se enferme o muera (de dengue)», manifestó el especialista.

Lea también: Leonel Argüello: «No es normal que nos muramos de dengue»

En lo que va de este 2019, la epidemia del dengue ha cobrado la vida de 30 personas, un saldo elevado en comparación a los casos que se registraron en los últimos nueve años en el país. En el 2013 se contabilizaron 20 muertes, la cifra más alta hasta este año.

El régimen orteguista ha manifestado que existe una disminución de los casos, pero de acuerdo al boletín epidemiológico del Ministerio de Salud (Minsa), hasta el 7 de diciembre de este año se registraron 178,663 casos sospechosos de los cuales 10,066 son positivos. Hasta el 30 de noviembre se reportaron 175,663 sospechosos y 9,826 confirmados.

Aunque ha habido una desaceleración de los casos en cuanto al comportamiento semanal (de más de cinco mil casos por semana se pasó a tres mil casos), lo cierto es que el total de casos de dengue siguen aumentando, pese a las campañas de erradicación que realiza el Minsa.

Se necesita educación

«Estas campañas ayudan pero no son suficientes, el mayor énfasis debe ser en educación y en multas, en educación para que la gente entre en conciencia que botar basura  significa que está enfermando a otro ciudadano, y multa porque yo no tengo derecho a afectar tu salud», refirió el epidemiólogo.

El agrometeorólogo Agustín Moreira coincidió en este aspecto con Argüello, y destacó que el nicaragüense es el principal causante de que haya una epidemia en el país, y no la presencia de lluvias a como se normalmente se cree.

«Recordemos que la culpa no es de las precipitaciones sino de los lugares donde tenemos condiciones para tener criaderos de zancudos», expresó Moreira.

Lea además: Estas son las enfermedades epidémicas más frecuentes que padecen los nicaragüenses, según el Minsa

El experto enfatizó que si bien las lluvias inciden en la proliferación de los casos, los responsables de frenar esta condición son las mismas personas al eliminar charcas o los recipientes que alberguen agua.

«La lluvia no es la causante de los criaderos de zancudo, las lluvias solo son un fenómeno natural pero las causas del criadero del zancudo son propiamente del ser humano que crean las condiciones adecuadas», añadió.

Se mantiene la alerta

El 30 de julio el régimen de Nicaragua decretó alerta epidemiológica hasta noviembre de este año, sin embargo, hasta el momento no se ha suspendido la medida. Esto indica, según Argüello, que aún no hay condiciones de quitar la alerta «mientras no se bajen todos los casos». Y apuntó que de no realizarse actividades «más fuertes», el próximo podría repetirse la misma situación.

«Lo que creo es que si no se hacen actividades más fuertes, vamos a seguir teniendo la epidemia porque el problema es que viene el verano y normalmente es cuando los mosquitos adultos disminuyen y la posibilidades de reproducción es menor, porque ponen el huevo pero no hay agua para que eclosionen, pero si no destruimos todos esos criaderos cuando venga el invierno, las primeras aguas que caigan es suficiente para que los mosquitos vuelvan a salir», señaló.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: