Un Clásico de alto voltaje: el Real Madrid se lamenta por el empate, el Barsa se pregunta cómo sobrevivió

La pugna más vista del futbol mundial terminó sin goles, pero con el cosquilleo que el Real Madrid está un paso por delante en juego que el Barcelona. No sucedió el típico 0-0 para bostezo, todo lo contrario, el encuentro se jugó a la orilla de la caldera de un volcán

Casemiro fue de lo mejor que presentó el Real Madrid en el Camp Nou. LAPRENSA/TOMADA DEL TWITTER DEL REAL MADRID.

La pugna más vista del futbol mundial terminó sin goles, pero con el cosquilleo que el Real Madrid está un paso por delante en juego que el Barcelona. No sucedió el típico 0-0 para bostezo, todo lo contrario, el encuentro se jugó a la orilla de la caldera de un volcán, la lava caída como brisa pero nunca quemó las redes. La síntesis de la noche en el Camp Nou fue la de un conjunto visitante hecho tormenta, el cual hizo tragar gordo al Barsa y convertir su casa en un recinto de angustias. No obstante, en la segunda parte la tropa de Valverde reaccionó en el quiebre del encuentro cuando el cansancio atacó a los de Zidane. Los líderes siguen compartiendo el trono en la cúspide de la Liga.

Relampagueante el Real Madrid, extraordinario en la apertura de espacios para desembocar en la boca del lobo y dominante con acercamientos constantes. Hubo un rey en la chanca y eran blancos, les faltó la corona del gol, pero todo parecía ser cuestión de tiempo. Se han comido al Barcelona en su propia casa en la primera parte, que estaba en modo supervivencia, si no fuera sido por Messi con sus dos chispazos, lo mejor de los azulgrana hubiese sido el marcador: 0-0.

Estaban debajo de un bombardeo letal. Taco de Isco a Benzema y Ter Stegen paraba, cabezazo de Casemiro y Piqué sacaba de la raya de gol, el árbitro se tragaba un penalti claro de Lenglet a Varane, Casemiro nuevamente, pero ahora de larga distancia, obligaba a desplegarse por completo al arquero alemán, la volea de Federico Valverde y luego su otro disparo con olor a gol, rechazado por el último hombre en pie.

SOSTUVIERON AL BARSA

La solidez de Ter Stegen, la firmeza de Piqué en medio del caos y la genialidad de Messi evitaron la muerte prematura. La respuesta del Barcelona ocurrió a través del argentino con un pase filtrado en modo sombrerito a Alba, quien solo ante Courtois —ya vencido— lo envió a cualquier lado, menos dentro de los tres palos.
Mientras el Barcelona refleja un juego sin destino, el Madrid tenía bien calibrado su GPS. Los blancos ganaban todos los duelos, con Varane y Ramos atrás, Casemiro, Valverde y Kroos en el medio campo e Isco y Benzema apretando adelante. La ambición merengue devoraba a unos empequeñecidos culés.

SEGUNDO TIEMPO

La segunda fase del duelo no varió en intensidad. Proponía el Madrid, haciendo vivir un martirio al rival, que poco a poco se sacaba la camisa de fuerza. Cerca del minuto 60 se tuvo probablemente la más peligrosa primero con Suárez, luego Griezmann y finalmente la pelota llegó a Messi que sorpresivamente pateó al aire. Se salvó el Madrid. Otra combinación entre Suárez y De Jong preocupó a los blancos, pero el holandés golpeó débil el esférico. Respondió el Madrid con un disparo de Bale y una jugaba que había terminado en gol con Casemiro para Mendy, quien se acompañó con Bale, pero el VAR decretó que tenía un pelo encima del defensor. Llegó el pitazo final y había dos rostros: los blancos lamentándose cómo no habían triunfados y los azulgranas preguntándose cómo había sobrevivido.

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