Oacnudh sobre Nicaragua: Persiste la impunidad para violadores de derechos humanos

El organismo también coincide con el gobierno de Estados Unidos al señalar que la represión llegó a las iglesias católicas, "al ser utilizadas como espacios para expresar la disidencia del Gobierno, en un contexto en el que el espacio cívico es cada vez más reducido"

Periodistas bajo ataque en Nicaragua

Periodistas de Nicaragua a diario se encuentran bajo asedio y persecución de la Policía Orteguista. LA PRENSA/J.FLORES

La Oficina de la Alta Comisionada de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas (Oacnudh) señala en su reciente informe bimensual, correspondiente a los meses de octubre y noviembre, que hay una intensificación de las violaciones de los derechos de reunión pacífica y libertad de expresión, así como de actos de acoso y persecución selectiva contra las voces disidentes; y que persiste la impunidad generalizada de los responsables de las graves violaciones a los derechos humanos registradas desde abril de 2018 en Nicaragua.

El organismo también coincide con el Departamento de Estado de Estados Unidos al señalar que la represión llegó a las iglesias católicas, incluidas las procesiones y las misas, «al ser utilizadas como espacios para expresar la disidencia del Gobierno, en un contexto en el que el espacio cívico es cada vez más reducido».

La Policía Orteguista y «elementos progubernamentales» son señalados por la Oacnudh de ser los principales represores de la oposición de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, quienes se dedican a «intimidar, amenazar y atacar a manifestantes pacíficos, periodistas, defensores de derechos humanos, sacerdotes católicos, así como a personas detenidas anteriormente en el contexto de las protestas y a familiares de opositores políticos detenidos o fallecidos, entre otros».

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El organismo refuerza sus declaraciones con el recuento de las agresiones ocurridas durante los meses de octubre y noviembre en el país, en las que destaca la detención de los 16 activistas, que fueron a dejar agua a las madres de presos políticos que realizaban una huelga de hambre en Masaya, así como las últimas agresiones a los periodistas independiente durante las coberturas a piquetes de protesta.

«La Oacnudh siguió recibiendo informes de detenciones arbitrarias, vigilancia y, en algunos casos, acoso de personas consideradas opositoras al Gobierno, incluidos periodistas, familiares de personas fallecidas en el contexto de las protestas y exdetenidos», expone el documento.

Insisten en liberación de presos políticos

El régimen orteguista mantiene a más de 160 presos políticos en las distintas cárceles del país solo por protestar y denunciar las violaciones de derechos humanos que ha cometido la dictadura Ortega-Murillo, por tal razón, la Oacnudh instó a su liberación y a la abstención de criminalizar y atacar a los opositores.

«La Oacnudh insta a la liberación de todas las personas que puedan estar detenidas arbitrariamente y a que se asegure el respeto de sus salvaguardias legales fundamentales y reitera que el Gobierno debe poner fin a la persistente represión de la disidencia y al actual patrón de detenciones arbitrarias y abstenerse de criminalizar y atacar a los defensores de los derechos humanos, a los opositores políticos y a cualquier otra voz discrepante», reza el informe.

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Reprocha calificativos usados por los Ortega-Murillo

El organismo también hizo un llamado a la dictadura de «abstenerse» a usar palabras descalificativas en sus discursos para referirse a las voces disidentes, ya que incitan a sus seguidores a generar violencia. Tanto Ortega como Murillo y su hijo Juan Carlos Ortega, han utilizado las palabras «traidores», «sepulcros blanqueados», «enemigos del pueblo» y «tramposos» para señalar a la oposición.

«De conformidad con las normas y estándares 23 internacionales de derechos humanos, toda apología del odio nacional, racial o religioso estará prohibida . Es particularmente importante que las autoridades se abstengan de utilizar expresiones incendiarias, ya que pueden incitar a integrantes de la población a utilizar un lenguaje discriminatorio, hostil o violento y/o a actuar con violencia», dicta el informe.

En el contexto de las protestas antigubernamentales, al menos 328 nicaragüenses han muerto como consecuencia de la represión del régimen orteguista. Organismo como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) han señalado a la dictadura de Nicaragua de cometer delitos de lesa humanidad.

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