Unidad Nacional Azul y Blanco busca formar la gran coalición opositora, a través de su democratización interna

Félix Maradiaga señaló que las elecciones del Consejo Político de la UNAB son un ejercicio para motivar la participación democrática en un país donde se ha perdido la credibilidad en los procesos electorales

La organización opositora Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB) trata de legitimar su discurso de demanda de un Estado democrático, a través de la práctica interna de un proceso electoral de sus líderes, lo que según sus miembros le dará más credibilidad al proceso de unidad opositora.

“En la medida en que las organizaciones que trabajan en la unidad sean más democráticas, más participativas y que los liderazgos internos sean el reflejo de un proceso verdadero, competitivo, en esa medida será más legítimo el proceso de construcción de la gran coalición”, dijo Félix Maradiaga, miembro del consejo político de la UNAB y quien de manera preliminar fue reelecto para un segundo período en ese cargo.

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Maradiaga señaló que las elecciones del consejo político de esta organización, realizada el sábado pasado en Managua, son un ejercicio para motivar la participación democrática en un país donde se ha perdido la credibilidad en los procesos electorales.

Miembros de la Unidad Nacional Azul y Blanco. LA PRENSA/L. ÁLVAREZ

La UNAB es una red de 94 organizaciones opositoras al régimen de Daniel Ortega. Surgió a raíz de las protestas civiles que demandan la salida de Ortega del poder desde abril de 2018. La UNAB tiene una propuesta de reforma electoral consensuada con la Alianza Cívica, para cambiar el sistema de votación, debido a que el existente está controlado por el partido gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), lo que ha mantenido a Ortega en el poder los últimos 12 años a través de fraudes.

Violeta Granera, miembro del consejo político y también candidata a la reelección en ese cargo, reiteró que la UNAB tiene entre sus objetivos llegar a tener una casilla electoral propia, para participar en un proceso de elecciones nacionales.

“Nosotros tenemos un compromiso en la propuesta de reformas electorales, que hemos consensuado con la Alianza Cívica y con el Grupo Promotor de Reformas, y es que vamos a luchar por una casilla propia de la Coalición Nacional Azul y Blanco”, dijo Granera.

Aunque Granera reconoció que no hay confianza en los partidos políticos existentes, dijo que como UNAB están abiertos a “explorar acercamientos” con otros actores políticos “pero con normativas bien claras” como la lucha para sacar a Ortega del poder y un cambio en el sistema político del país.

Inconforme

El político opositor Luis Fley, quien participó como candidato en la elección del consejo político de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), expresó su inconformidad con el proceso de votación, porque no estuvo de acuerdo con que las organizaciones más nuevas y con pocos miembros tengan poder de voto para elegir al consejo político.

Fley participó como candidato en representación de Fuerza Democrática Nicaragüense (FDN), una organización formada por antiguos contras que lucharon contra el régimen sandinista de la década del ochenta.

Miembros de la Unidad Nacional Azul y Blanco. LA PRENSA/L. ÁLVAREZ

Fley también señaló que hay mucha influencia de disidentes del partido sandinista en la UNAB, mencionando a los miembros del Movimiento Renovador Sandinista (MRS).

Guillermo Incer, miembro del consejo político y candidato a reelección, dijo que la UNAB no tiene un criterio sobre la cantidad de miembros que debe tener una organización para integrar la UNAB.

Y, por otra parte, Incer consideró que “tildar a la UNAB de MRS es hacerle el juego al orteguismo”.

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