¿Por qué Daniel Ortega profundizaría la recesión económica si aplica otro paquetazo fiscal? Empresa privada dice que economía no aguanta más

Sergio Maltez, presidente de la Cámara de Industrias de Nicaragua asegura que al final los más afectados son los consumidores cuando se aplican medidas tributarias

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El dictador Daniel Ortega mantiene el ataque al sector empresarial. LA PRENSA/Archivo

Otra reforma fiscal terminaría por hundir la economía este año en más recesión y la recuperación se prolongaría. Es por esa razón que el sector privado rechaza cualquier otro paquetazo tributario, anuncio que desde ahora ya inyecta incertidumbre a la planificación de las empresas en pleno inicio de año, advirtió la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), que señaló que en caso que este ocurra la recesión se profundizará más de lo que se prevé para este año.

El pasado jueves el presidente de la Asamblea Nacional y sancionado por Estados Unidos, Gustavo Porras, y el ministro de Hacienda, Iván Acosta, confirmaron que en agenda del régimen y del Legislativo este año se contempla otra revisión a la Ley de Concertación Tributaria, la que estaría enfocada particularmente en el racionamiento de más exenciones y exoneraciones.

“Hay que revisar y lo estamos planteando claramente, tiene que haber racionalidad en las exenciones y exoneraciones, porque nuestro pueblo paga sus impuestos donde quiera que va, aunque dedique su energía, esfuerzo, para sembrar, producir y trabajar en producto de exportación, a él le clavan el impuesto, entonces hay que ser racional con las exoneraciones y las exenciones”, afirmó Porras, quien aseguró que el pueblo no está “contento” con la reforma que ya se hizo y por eso abrirán la revisión.

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Al respecto, Mario Arana, presidente de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (AmCham), indicó que si bien la racionalización de las exoneraciones y exenciones son necesarias “el problema es que se está haciendo en un país en recesión, por no decir depresión económica, ocasionada por una severa crisis política que no termina de resolverse”.

Sergio Maltez, presidente de la Cámara de Industrias de Nicaragua (Cadin), manifestó que al final los más afectados son los consumidores cuando se aplican medidas tributarias.

“Parece que uno de los objetivos de este gobierno es destruir al sector privado, ellos desde el año pasado se dieron cuenta de todas las afectaciones que iban a trasladarse al consumidor y a las familias nicaragüenses, el resultado fueron alrededor de cincuenta mil personas en el desempleo. También vemos una incongruencia porque un diputado ayer (el jueves) hablaba de que tenía que haber racionalidad, pero la racionalidad no se mira, no vemos ninguna intención de reducir los gastos en el Estado, están manteniendo los mismos presupuestos durante años, lo que eso va a ocasionar más desempleo e informalidad”, añadió Maltez.

Más reforma más recesión

Por su parte, Funides, que señaló que se debe esperar cuáles son los ajustes que se aplicarían a la Ley 822, Ley de Concertación Tributaria, indicó que este tipo de política “debilita al sector privado, que en este momento necesita estimular el gasto y la inversión para precisamente salir de la recesión. Toda medida que debilita estos dos indicadores macroeconómicos, el gasto y la inversión, no contribuye al entorno de la recuperación económica del país”.

“Una nueva reforma tributaria en medio de un tercer año recesivo simplemente debilitaría más la economía y se iría estirando el proceso de recuperación económica que tanto se necesita”, afirma Funides.

El centro de pensamiento estima que si el Gobierno impulsa una reforma tributaria echaría por la borda sus propia proyección de recuperación de 0.5 por ciento que proyecta, aunque señala que Funides mantiene que habrá una caída del Producto Interno Bruto de 1.1 por ciento.

“Dependiendo de la magnitud de la reforma podría inclusive mandar la economía a un terreno más negativo del que estamos esperando, lo cual a su vez debilita la capacidad recaudatoria del gobierno”, explica.

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Pero lo que más preocupa a Funides es que ya se introdujo en las empresas un elemento de incertidumbre entre las empresas, con solo el anuncio. “El sector privado no funciona muy bien en un contexto de incertidumbre, cuando hay incertidumbre hay muchos planes de inversión y gastos que se detienen a la espera de ver y conocer qué es lo que se viene”, advirtió.

Quizás uno de los golpes más significativos de este anuncio es que algunos inversionistas que planeaban establecerse en Nicaragua pueden emigrar a otros países en busca de un entorno con más certidumbre jurídica.

Cámaras afectadas

De hecho los empresarios aseguran que aún no se recuperan del impacto que tuvo la reforma aprobada a finales de febrero del año pasado, la cual les quitó liquidez y trajo mayor desempleo y de aplicarse otra con objetivo recaudatorio se terminarían de asfixiar.

Carmen Hilleprandt, presidenta de la Cámara de Comercio y Servicio de Nicaragua (CCSN), sostuvo que la reforma les ha afectado fuertemente.

“La reforma fiscal ha afectado la canasta básica, el anticipo de la Renta, afecta a las empresas porque prácticamente le ha quitado el flujo de caja, el anticipo de IVA que antes era el 15 y ahora se declara los primeros cinco días.

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También le afectó el flujo, el tema de las bebidas, aunque en la ley quedó la fijación en precio al detallista ha sido difícil de que lo aplique a como es, y otro tema es de los cigarrillos, aunque se dijo que es un tema de salud pública, el contrabando ha aumentado, nosotros los que esperamos es una revisión de esta reforma y que se hagan los ajustes necesarios”, dijo.

De igual forma, Guillermo Jacoby, presidente de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua, considera que la reforma del año pasado fue coercitiva y confiscatoria y otro ajuste similar es insostenible.
“Las medidas fueron bien coercitivas, es más en algunos casos hemos denunciado que la reforma fue confiscatoria, debido a que tenés que hacer uso de tu patrimonio para pagar esos impuestos”, afirmó.

Revisar la reforma anterior

Arana señala que antes de empujar otra reforma, se deberían de revisar el impacto que tuvo la del año pasado.

“Si van hacer racionalización de exoneraciones deben hacer una revisión de la reforma que hiciste, porque la reforma es draconiana, dañina, está afectando a las empresas, a los trabajadores, está influyendo en la oportunidades de empleo, se ha incrementado los precios en la economía y realmente ha provocado ser muy contraproducente, a profundizado la recesión económica, esa reforma necesita ser reevaluada y corregida”, dijo Arana.

Para el economista Róger Arteaga, la intención de impulsar otra reforma es sacarle más dinero al sector privado y al pueblo nicaragüense.

“Creo que  como no le funcionó a como esperaban, entonces hoy van hacer otro intento para ver cómo pueden sacarle más recursos al sector privado y a los consumidores, cosa que va en contra de  la situación económica que está en recesión y al aplicar esta medida, lo que hacen es profundizar más la recesión, porque le quita capacidad de consumo a los ciudadanos y le quita capacidad de reinversión a los empresarios porque tiene que pagar más impuestos, o sea es una medida equivocada, que creo que deben de revertirla, si esta nueva reforma es para incentivar al sector productivo bienvenida, pero si es para recaudar más dinero, eso no va ayudar en nada”, dijo Arteaga.

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