Hay que prohibir nuestra “flor nacional”

Sin embargo, el sacuanjoche tiene un contrincante que desafortunadamente se ha convertido en nuestra flor nacional de facto. Me refiero a la bolsa plástica

AmCham, Estados Unidos, elecciones

Si preguntás ¿cuál es nuestra flor nacional?, la mayoría de los nicaragüenses contestaría: el sacuanjoche. Y tendrían razón. Oficialmente fue declarada como tal en 1971 por su delicada belleza y por ser considerada especial desde tiempos precolombinos.

Sin embargo, el sacuanjoche tiene un contrincante que desafortunadamente se ha convertido en nuestra flor nacional de facto. Me refiero a la bolsa plástica. Como el sacuanjoche, suele ser blanca.

Pero es mucho más duradera y omnipresente. Coincide con todo el hábitat humano. Se encuentran en las ramas de árboles, cortesía del viento, y enredados en las cercas de alambre de púa en el campo; en nuestras viviendas urbanas y rurales; en nuestros caminos, ríos, lagos; y en las playas. Además, congestiona a nuestros cauces.

¡Es nuestra basura por excelencia!

Mundialmente se producen alrededor de cinco trillones de bolsas plásticas al año. La mayoría de estas son obsequiadas por comerciantes. Y aunque se calcula que solo tienen una vida útil de 20 minutos para sus clientes, pueden durar hasta mil años en basureros públicos, como La Chureca, por no ser biodegradables.

Desde el inicio del milenio, 75 países han prohibido el uso de las bolsas plásticas por considerarlas dañinas para el medioambiente. La China las llama el “contaminante blanco”. Y por eso —como Francia y Nueva Zelanda— ha prohibido totalmente su uso. Otros 35 países —como Alemania y los países escandinavos— las limitan imponiendo una ligera carga financiera sobre sus usos. Y municipios y regiones de aún más países las prohíben o cargan por su uso. Estos incluyen Estados Unidos y Canadá.

En Latinoamérica, Chile, Colombia, Panamá y Uruguay han prohibido las bolsas plásticas. Costa Rica y Guatemala han anunciado que las prohibirán antes de 2021. Y aún otros, incluyendo México y Argentina, las prohíben en sus capitales y zonas turísticas.

Concluyo notando que la Asamblea Nacional piensa legislar este año para proteger el medioambiente. En su plan de trabajo hay un par de referencias al plástico. Espero que entre las medidas que impulsarán habrá uno que prohíba la importación de bolsas plásticas y la imposición de una carga financiera para las ya existentes para disuadir su uso en el futuro. También deberían de imponerse sanciones para aquellos que botan bolsas en nuestro país. Y, finalmente, el sector privado, la sociedad civil y los gobiernos deberían de cooperar en educar a la población a no seguir botando las bolsas plásticas y a recoger las decenas de millones que ya son una plaga nefasta a lo largo y ancho de nuestra nación.

El autor es economista y exdiputado de la Asamblea Nacional de Nicaragua.

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