Ética y Transparencia gestiona encuentro con el FSLN para que se le permita participar en negociación de reforma electoral

Roberto Courtney, director ejecutivo de EyT, dijo que incluso le conviene al FSLN tener en esa discusión a un organismo independiente para que pueda darle validez a las reformas que se hagan a la Ley Electoral

A pesar de que la dictadura orteguista ha vetado a la organización Ética y Transparencia (EyT) de participar en las últimas seis elecciones en Nicaragua, el organismo observador gestiona con funcionarios del régimen y del partido sandinista para que se les permita participar en las negociaciones de las próximas reformas electorales.

Roberto Courtney, director ejecutivo de EyT, dijo que incluso le conviene al gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) tener en esa discusión a un organismo independiente para que pueda darle validez a las reformas que se hagan a la Ley Electoral, y por tanto transmitir la confianza que demanda la comunidad internacional así como el pueblo nicaragüense.

“Estamos haciendo los contactos formales. Lo estamos solicitando en serio. (…) Al gobierno debe interesarle que una organización independiente de todos los sectores le pueda ayudar, más allá de que sobretodo el gobierno prefiere hacerlo con sectores afines. Ha llegado la hora de hacerlo con alguien más. Queremos ayudarle a que llegue a buen puerto el proceso de las reformas electorales para ayudar a salir de la crisis” sociopolítica, dijo Courtney.

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La dictadura Ortega y Murillo anunció que este año habrá reformas a la Ley Electoral que serán discutidas en la Asamblea Nacional, pero solo con los partidos políticos con personería jurídica. Se excluirá a la oposición agrupada en la Alianza Cívica y la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), que han liderado la resistencia ciudadana desde el estallido de las protestas en abril del 2018 demandando justicia y democracia.

También se dejaría fuera a la Organización de Estados Americanos (OEA). El próximo 28 de febrero se vence el Memorándum de Entendimiento firmado por el régimen de Ortega con la OEA para realizar reformas al sistema político y electoral del país. Altos funcionarios de la OEA han informado que no hay conversaciones con la dictadura para renovar el acuerdo.

Si no se permite a la OEA, la oportunidad es que EyT brinde la asistencia técnica, que le daría la confianza a la comunidad de que las elecciones en Nicaragua serían bajo un sistema que ofrecerá las garantías de cumplimiento a los estándares internacionales. Ese punto le conviene al régimen de Ortega para que no se le cuestione la legitimidad del resultado de los próximos comicios en el año 2021, en el que el dictador buscaría su cuarto mandato consecutivo.

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Courtney señaló que sin “la calidad del testigo” ni de los participantes que se esperaban, la reforma electoral que resulte en la Asamblea solo puede ser considerada buena “por el contenido de los artículos que se modifiquen”. Por eso insistió el observador, en que al régimen de Ortega le conviene permitir a EyT estar en esa discusión.

“Todas las leyes tienen el mismo examen, es por su contenido que valen (…) Dado que la exigencia de la oposición ya está expresada claramente, si la Asamblea da buena parte de esos cambios y la oposición dice que con eso participa en las elecciones, ya el problema de donde nace la reforma que de las garantías aceptadas se resuelve”, dijo Courtney.

Aunque el contacto con los funcionarios del régimen Ortega y que toman las decisiones está siendo difícil, Courtney refirió que ha sostenido “conversaciones informales con varios personeros” para que permita a EyT participar en las consultas de las reformas.

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El paso en estos días será que EyT formalizará sus gestiones en la Asamblea Nacional, el partido FSLN y el Ejecutivo.

EyT es un organismo con personería jurídica otorgada por la Asamblea Nacional y no tienen reclamo contra su funcionamiento lo que, hasta ahora, le ha excluido de las represalias del régimen contra otras organizaciones no gubernamentales a los que les despojó de su representación legal acusándolos, sin pruebas de financiar las protestas iniciadas en abril del 2019.

“No veo por qué no se nos deje participar…Lo que más nos interesa es que ese esfuerzo de las reformas electorales llegue a buen puerto, que sirva para sacar al país de la crisis”, dijo Courtney al insistir en la validez legal y el reconocimiento del que goza EyT a nivel nacional e internacional.

EyT es parte del Grupo Promotor de Reformas Electorales que consensuaron con la Alianza Cívica y la UNAB una propuesta de los cambios urgentes que requiere el sistema electoral para restaurar la confianza en los ciudadanos de que su voto será respetado al garantizarle un proceso transparente y limpio.

Sin embargo impedir la fiscalización de los procesos electorales a organismos internacionales y nacionales de credibilidad ha sido parte de la estrategia del régimen para intentar que no quedaran evidencias de los fraudes cometidos por el FSLN, que fueron avalados por el Consejo Supremo Electoral (CSE).

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