¿Qué está pasando con Alba Generación? Desde enero ya no aporta a la red el 25% de la demanda de electricidad en Nicaragua

Fuente cercana al sector confirma que la operación de Alba Generación está en jaque porque la empresa no ha podido comprar repuestos, siendo que la mayoría de estos eran importados de Estados Unidos.

Desde enero los motores de Alba Generación están casi inmovilizados. Las sanciones de Estados Unidos parecen estar sacando del negocio al brazo eléctrico de Albanisa, que durante años abasteció con el 25 por ciento de la demanda de electricidad en Nicaragua, pero que en lo que va del año, según registros del Centro Nacional de Despacho de Carga, la participación de esta generadora ha caído en más del 70 por ciento.

LA PRENSA revisó el registro del Centro Nacional de Despacho de Carga- una dependencia de la  Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Enatrel)- y el informe de posdespacho, donde  se observa que en lo que va de enero las 14 plantas térmicas que maneja Albanisa habían generado 16,911.3 megavatios, cuando para el mismo tiempo del año pasado habían aportado al sistema 56,706 megavatios, es decir una reducción del 70.17 por ciento.

Fuentes conocedoras de este mercado, confirman que dicha empresa está afrontando graves dificultades para seguir operando, porque luego que Estados Unidos sancionara a Albanisa, en enero del 2019, Alba Generación tiene problemas no solo para comprar sus propios insumos y repuestos de sus máquinas de generación, sino también para adquirir el fuel oil, fundamental para mantenerse en el mercado.

Y es que antes de las sanciones de Estados Unidos, las importaciones de fuel oil, el combustible para generar energía,  las hacia Albanisa,que quedó imposibilitada para seguir haciendo esas compras lo que podía en jaque a Alba Generación, que fue auxiliada por la estatal Petronic, la que se encuentra bajo presión luego que EE.UU. en diciembre del 2019 desarticulara su brazo distribuidor de combustibles y derivados, al castigar a DNP.

Alba Generación sigue en jaque porque aún no ha podido superar las dificultades en la compra de repuestos, que en su mayoría los traía de Estados Unidos, cuyos vendedores tienen prohibido, por ley, hacer negocio con alguna empresa que esté en la «lista negra» de la  Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés).

Distintos especialistas han advertido  de la grave distorsión que la mayoría de estas plantas de Albanisa han provocado en el precio de los consumidores, porque operaban con máquinas obsoletas e ineficientes lo que encarecía la generación de electricidad, lo que se traslada a la factura de los usuarios.

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Sistema eléctrico sin Alba Generación

El economista Javier Mejía, del Centro Humboldt y miembro de la Asociación Renovables, manifestó que es evidente que Nicaragua está compensando el déficit de generación de Albanisa con la importación de energía, una opción que permitiría abaratar los costos.

Patricia Rodríguez, consultora en temas energético coincide con Mejía, al señalar que esto tendría un impacto positivo, “porque tendríamos un precio más barato, porque las máquinas de Albanisa tienen la potencia más cara”.

Y si bien ambos especialistas miran con optimismo que Alba Generación deje de inyectar su electricidad a la red, admiten que hay varias interrogantes que deben ser explicadas por el Gobierno.

Y es que  aunque los motores de Albanisa pueden estar apagados, recuerdan que en Nicaragua se le puede estar pagando  como si la potencia  estuviese disponible, es decir que aunque se esté importando una energía más barata, esa reducción no necesariamente sería trasladada a la factura del consumidor porque se debe pagar a Alba Generación como si la estuviera generando. La clave está en los contratados ya suscritos.

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“Si los precios son más bajos deberían de verse reflejado en los pliegos tarifario y además a Albanisa se le paga un precio más alto que a las otras generadoras, eso por los contratos, los contratos son sumamente alto”, explica Mejía.

Otra fuerte cercana al sector, que prefirió fuera omitido su nombre, manifestó que la potencia se paga cuando se demuestra que la planta está disponible, aunque no esté operando,  pero desconoce si están o no disponible, por lo que considera que esa aclaración la debería hacer Disnorte-Dissur.

Al respecto, Rodríguez explicó: “En todos los países del mundo se paga por disponibilidad, hay dos tipos de reserva la rodante y la fría y las máquinas de petróleo (que es el caso de Alba Generación) son las que mejor funcionan de reserva, pero el problema no es ese, sino el precio que se le paga por estar disponible y ¿están disponibles?, ¿si ahorita las llaman tienen combustibles para generar?, el precio (de las plantas Albanisa) es el más alto en el sistema”.

¿Sistema queda expuesto a apagones?

Pero además al cubrir la salida de Albanisa con importación de energía, uno de los especialistas dice que el país podría estar vulnerable a las fallas que se produzcan en la red regional, en caso que se confirme que las maquinarias de Alba Generación estén imposibilitadas a seguir operando.

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“En el tema de precios podría comprar una energía más barata, además la región tiene suficiente capacidad de generación, de hecho hay una sobrecapacidad instalada, el problema es si algún momento falla la red de transmisión y Nicaragua no puede hacer esa compra, podría haber apagones”, dijo Mejía.

Rodríguez difiere de Mejía y asegura que “en general los apagones regionales se han debido a diferentes causas, el último fue en Honduras, pero Honduras se recupero más rápido que Nicaragua, así que no es problema eso, además desde que se está importando no ha habido un apagón».

No obstante, estas dudas deben ser despejadas por el Gobierno sobre la vulnerabilidad en que estaría el sistema de suministro en Nicaragua.

Pero además Rodríguez recuerda que Nicaragua debe prepararse con inversiones para hacer frente a cualquier salida radical de Alba Generación, porque por ahora la demanda se puede suplir con el mercado eléctrico regional, pero luego se requerirá cubrirse con inversiones nuevas.

“En los próximos cinco años no le vería mucho problema, ¿por qué? porque la demanda no está creciendo tanto, es poquísimo el crecimiento de la demanda, menos de 1 por ciento anual, entonces no se requería muchas inversiones, luego de ese tiempo habría  que incorporar nuevas inversiones, pero no debemos dejar de usar el mercado regional”, dijo Rodríguez.

Historial de Alba Generación

Alba Generación surgió específicamente en el 2007, con el acuerdo entre Venezuela y Nicaragua, con esa alianza trajo las primeras plantas “Las Hugo Chávez”, planta de diesel e ineficientes y que han distorsionado el mercado eléctrico en Nicaragua, impactando los altos precios que pagan los nicaragüenses en la tarifa.

Posteriormente en el 2009 amplió su inventario con una donación de treinta millones de dólares del Gobierno de Taiwán en plantas de energía térmica para el Estado de Nicaragua, que pasó directamente a ser propiedad de Alba Generación y pasó a formar parte de las plantas Che Guevara, también propiedad de dicha empresa.

Luego en el 2014 surgió el parque eólico Alba Vientos, esta es la única inversión que no opera bajo la razón social de Albanisa.

En 2015, Alba Generación adquirió otra deuda energética para instalar 140 megavatios de energía térmica  y ahí surgió la planta MAN, la cual entró en operación en el 2018 y es la única que ha quedado operando a menor ritmo.

Albanisa es una empresa desde donde allegados a la familia Ortega Murillo administraban varios negocios lucrativos con recursos provenientes de la Cooperación de Venezuela, la cual se manejó al margen del Presupuesto General de la República.

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