Una coalición para cavar el túnel

Una coalición, como la que está en proceso, es necesaria para organizar los turnos, darle un sentido a la dirección en la que se cava, sin perder de vista dos cosas

asesino, Laureano Ortega, Nicaragua

Por la noche, se escuchan susurros, o el ruido de un ligero desprendimiento. Gran parte del país está en pijama azul, entre rejas y bajo la punta del fúsil de un secuestrador. Pero a este también le vencen las noches y se le cierran los ojos. Entorpece sus movimientos y su voz.

En la marcha del Día de las Madres de 2018, respiré una Nicaragua diferente, que reconociéndose en su propia desigualdad tuvo la ilusión de lograr la construcción de un estado más justo y equitativo sin manipulaciones políticas, ideológicas o religiosas. Por desgracia, como tantas veces en la historia de este pequeño gran país, la marcha la encabezaban mujeres de luto que habían perdido a sus hijos, la mayoría jóvenes estudiantes. Después se les sumaría la sangre de tantos otros por los que nadie, (insisto) nadie, ha pedido perdón.

Ahorita, en este preciso instante, cada uno está construyendo en su cabeza el país con el que sueña después de este secuestro.

Yo sueño con el de aquel día, antes de los disparos. La única forma de vencer al tiempo o a la desesperanza es arropar el sueño, darle calor, soñarlo más intensamente.

Y mientras tanto, no perder de vista la punta fría del fusil del secuestrador, que es ahora mismo la realidad que afrontamos y de la que hay que salir.

En ese rumor que se escucha, en los pequeños susurros y ligeros derrumbes no se construyen los cimientos de una nueva nación. Se está excavando un túnel. Nada más y nada menos. De un lado y de otro, un túnel para la libertad.

Una coalición, como la que está en proceso, es necesaria para organizar los turnos, darle un sentido a la dirección en la que se cava, sin perder de vista dos cosas, la luz al final del túnel y el fusil del secuestrador. Si los que están fuera y dentro no se coordinan, cavaremos en direcciones diferentes. Una coalición de sentido común.

Muy posiblemente quienes figuren a la cabeza del plan de fuga no representarán a muchos. No serán mis candidatos o candidatas ideales. Posiblemente. Pero ahora la prioridad es salir con vida, de la manera más segura posible.

Por la posibilidad de desarrollo, justicia y libertad de varias generaciones vale la pena seguir cavando. No somos ni tan buenas ni tan malas personas. Pero estuvimos allí, detrás de las madres del Día de las Madres. Y vimos caer a sus hijos. Y no olvidamos. Ahora solo compartimos esta oscuridad. De noche y en silencio, por turnos o a la vez, cuando se pueda, como se pueda, seguimos cavando.

No tenemos otro camino que la luz. Y vamos a salir, a sacarnos a todos.

El autor es periodista y escritor.
@jsanchomas

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