Cosep se queja por largas filas de camiones en Peñas Blancas, el eterno «dolor de cabeza»

"La región centroamericana enfrenta elevados costos logísticos, que alcanzan en promedio un tercio del valor de los productos comercializados", afirma Cosep.

Así estuvo la fila de furgones varados entre la frontera de Costa Rica y la de Nicaragua. LA PRENSA/Ramón Villarreal

Del lado norte y del lado sur, la presencia de largas filas de camiones con transporte de mercancías se ha convertido en un dolor de cabeza para el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), que este miércoles emitió un comunicado donde se queja de los retrasos y pide a los gobiernos de Nicaragua y Costa Rica, así como a las autoridades del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), una visita para constatar el «cuello de botella».

El Cosep invoca inclusive el compromiso que tanto Costa Rica como Nicaragua asumieron ante la Organización Mundial de Comercio (OMC), en el marco del artículo ocho del Acuerdo de Facilitación de Comercio, en el que acordaron que las autoridades encargadas de los procedimientos y controles fronterizos trabajen coordinados en la búsqueda de una frontera integrada para facilitar el comercio transfronterizo.

«La región centroamericana enfrenta elevados costos logísticos, que alcanzan en promedio un tercio del valor de los productos comercializados», afirma Cosep y recuerda que en la región un cargamento se mueve a una velocidad de 17  kilómetros por hora y que transportar una tonelada a lo largo de un kilómetro cuesta 0.17 dólares, muy por encima de otros países del resto del mundo.

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José Adán Aguerri, presidente del Cosep manifestó que la situación es inaceptable y por tanto han decidido ejercer presión para que ambos países busquen como solucionar el problema.

“La semana pasada vimos fila de más de 30 kilómetros entre ambas fronteras y esto es una situación que es inaceptable, hemos trabajado con el BID, le hemos puesto al BID del conocimiento de esta realidad, consideramos que hay que hacer la presión necesaria para que las autoridades de ambos países den  respuesta; porque esto no es aceptable, no podemos seguir teniendo 30 kilómetros de fila”, dijo Aguerri.

Detalló también que han enviado una carta como Cosep y Cámara Costarricense- Nicaragüenses a la Presidencia de la República de Costa Rica, dando a conocer la situación que está afectando el comercio internacional.

Problema de vieja data

Este es un problema en Peñas Blancas de vieja data, que inclusive ha sido señalado por el Banco Mundial y que pese a las fuertes inversiones en logística que se han hecho en los últimos años, donde el BID ha jugado un papel importante como proveedor de recursos, el «cuello de botella» parece aún no superarse.

El mismo Banco Mundial en un artículo titulado ¿Por qué el transporte de mercancías es tan caro en Centroamérica?, divulgado en el 2013, mencionó que  “para la ruta de San José a Managua el tiempo de espera en la frontera de Peñas Blancas –para volver sin mercadería– es de 24 horas, que en promedio representa un 22 % del total del viaje”, un escenario que se repite casi en todos los pasos fronterizos en la región.

La situación empeora por el alto costo del transporte en la región, el cual es excesivamente alto. Según el Banco Mundial  la razón de que el costo del transporte sea costoso se debe a cinco factores: los altos precios de los combustibles, el costo por seguridad, el traslado de contenedores vacíos,  el tiempo excesivo de los viajes y la escasa inversión y acceso a créditos para mantener o renovar la flota de vehículos.

Nicaragua tiene hoy por hoy los combustibles más caros de Centroamérica –antes de impuestos–, pese a tener una de las cargas impositivas más bajas de la región. Todo esto refleja la urgente necesidad de superar la burocracia en Peñas Blancas para hacer frente a esta realidad de los combustibles.

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También del lado de Costa Rica

Pero el problema en Peñas Blancas no es exclusivo del lado de Nicaragua. «La percepción de los comerciantes y otros actores que utilizan ese puesto fronterizo es que en ambos países existen cuellos de botella», afirma Cosep.

Pero, ¿cuáles son esos cuellos?

Los empresarios identifican como obstáculos a superar: los horarios de atención de las entidades que atienden la frontera son distintos; existen problemas en la transmisión de la Declaración Única Centroamericana, que se emplea para el traslado de mercancía bajo el régimen de tránsito terrestre conocido como DUCA-T; y en el lado de Nicaragua pese a que se exige el escaneo de la totalidad de la mercancía en tránsito, solo funciona un escáner. En el caso de Costa Rica es limitado el personal designado para la revisión de carga en tránsito.

Solo este año el Ministerio de Hacienda y Crédito Público tiene contemplado 143.23 millones de córdobas para invertir en el reemplazo y equipamiento de las instalaciones de Peñas Blancas, provenientes del Banco Interamericano de Desarrollo, que también ha dado recursos para ese mismo fin a Costa Rica.

«Consideramos que una inspección conjunta oficial diaria entre autoridades de Costa Rica y Nicaragua de este puesto fronterizo, con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo, sería una oportunidad para detectar los cuellos de botella y su grado de importancia para plantear alternativas de solución, mientras se completa la modernización total del puesto fronterizo. Cualquier decisión que adopten los gobiernos debe tomar en cuenta las condiciones existentes para lograr procesos efectivos y eficientes, y evitar mayores tiempos y por ende mayores costos», concluyó Cosep.

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