Cuando la oposición trabaja para Ortega. Parte II

Ahorita mismo, en el fondo, la discusión, la batalla en la oposición, es entre lo tradicional y lo nuevo. A Daniel Ortega le conviene lo tradicional, porque es su cancha, es el campo que controla

Ni sandinismo ni orteguismo, Nicaragua

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Conservadores

Creo que el Partido Conservador, y Alfredo César, a pesar de las sospechas que despiertan en buena parte de la oposición, deben estar en una coalición opositora. Porque son necesarios. Todo suma. Porque, aunque haya gente a la que no les gusten, existe un mal mayor que enfrentar. Pero ni bien he terminado de decir esto, y ya está Alfredo César señalando con el dedo quién debe ir y quién no, haciendo exactamente lo que más le conviene a Daniel Ortega. ¡Así cómo señores!

Ética y Transparencia

Veamos el caso de Ética y Transparencia. Su participación en cualquier proceso electoral me parece urgente y necesaria. Pocos organismos saben tanto de elecciones en Nicaragua como Ética y Transparencia. Su debilidad resulta, sin embargo, que al ser un organismo nacional, la certificación de fraude que pueda tener no consigue la trascendencia que tendría una de la OEA. De hecho, Ética y Transparencia ha demostrado con contundencia los fraudes que se vienen suscitando desde 2008 en Nicaragua. Ortega no les ha hecho caso. Y ningún país ha tomado las denuncias de Ética y Transparencia como base para desconocer los gobiernos salidos de esos fraudes. O sea, Ética y Transparencia es vital, pero sin la OEA o la ONU sería un venadito en la huerta de Ortega, al que incluso podría cerrarle la puertas si fuese necesario, como ya lo ha hecho antes.

Empresarios

Los empresarios saben que viene un cambio y tratan de tener incidencia en ese cambio. Estar en la jugada. ¡Es lógico! Esa ha sido la naturaleza de los empresarios desde siempre. Acaso no es un hecho conocido que en las elecciones de cualquier país muchos empresarios financian a varios candidatos para ganar sea donde sea que caiga la ruleta. Esto no quiere decir que sea bueno o malo. Es solo descriptivo. Entonces cuando se critica la presencia de empresarios en la jugada política es como que se criticara a un árbol de naranjas ¡por dar naranjas! Lo que hay que decidir es si queremos el árbol de naranjas o lo cortamos para sembrar otro. ¿Preferimos tener a los empresarios de aliados de Ortega como eran hasta hace dos años o como oposición a Ortega?

Jóvenes

Los jóvenes son los verdaderos héroes de este cambio. A la hora de las piedras pómez fueron quienes pusieron el pecho. Tomaron un protagonismo innegable. Son la principal apuesta para el cambio porque por su edad, más esa especie de hibernación política que precedió durante años al estallido, los descontaminó de ese montón de vicios que tenemos los viejos. Pero en esta etapa parecen desorientados, su integración en ciertos organismos de oposición se siente forzada, y da la impresión que están ahí más para llenar cuotas que para integrar su particular, y tan necesaria, visión del país. Su fortaleza en las barricadas se volvió debilidad en las sillas ejecutivas. Se volvieron dependientes, ya sea por falta de recursos o por la inseguridad en la que quedaron.

CxL

Ciudadanos por la Libertad (CxL) tiene la fortaleza de su casilla limpia y la estructura que mantiene, a veces bien y otras regulares, en las diferentes mutaciones que ha asumido para sobrevivir en la batalla política. Recordemos que CxL viene de la parte descontenta del PLC, luego fue Vamos con Eduardo, ALN y PLI. Su debilidad deviene de su propia existencia. Ningún partido político podía sobrevivir sin participar en el juego que diseñó Daniel Ortega. Y así lo vimos en sus diferentes versiones jugar en elecciones de evidente ilegalidad, “para no perder la personería jurídica”, y asumir sus escaños resultados de votaciones fraudulentas, “para no ceder los espacios políticos”. Ojo, nada de esto descalifica para mí a CxL. Al contrario, la cambiadera de nombres demuestra que no fueron sumisos.

MRS

Es la bestia negra. El MRS dejó de ser un partido político para convertirse en un mote peyorativo en la política nicaragüense. Punto para Ortega. Si usted quiere imponerse en una discusión y le faltan argumentos, o quiere descalificar a tal o cual organización o personaje, basta que diga: “Es MRS”. Y ya está. Es una creación goebbeliana. Primero armar un diablo. Puede ser el MRS, los judíos o quien se quiera. Luego satanizar con ese nombre todo lo que no nos gusta. La etiqueta que le pongamos es prueba sufficiente de que es el diablo. No sé cuántos afiliados tendrá el MRS pero les aseguro que son mucho menos que los etiquetados como MRS en tantas discusiones de las redes sociales.

Unidad

Hago esta caracterización, muy pobre y con seguridad inexacta, para insistir en mi punto: a Daniel Ortega solo lo pueden derrotar los diferentes unidos y no los iguales separados. Los empresarios, los jóvenes, los CxL, los conservadores, liberales, MRS, sin partidos y demás, son necesarios, con sus virtudes y pecados.

Batalla

Ahorita mismo, en el fondo, la discusión, la batalla en la oposición, es entre lo tradicional y lo nuevo. A Daniel Ortega le conviene lo tradicional, porque es su cancha, es el campo que controla. Y voy a poner un ejemplo de varios que se me ocurren: Si el Partido Conservador se erige como alternativa, Ortega lo va a escoger como la oposición que más le conviene, y es posible que lo veamos discutiendo “reformas electorales” con él y mostrándolo como el adversario que derrotó con abrumadora mayoría en las votaciones que lo reeligieron por tercera vez. En estos momentos, pienso yo, todo fuera de la unidad resulta colaboracionismo, aunque sea bienintencionado.

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