El imperio de la ley

En un Estado de derecho, se legisla universalmente para todos, en el momento que la ley beneficia a algunos por motivos políticos, sociales o económicos, se pierde la igualdad

El gobierno de las leyes y no de los hombres es el marco que permite el desarrollo y existencia de la libertad política. El Estado debe ser el garante del cumplimiento de la ley a la vez debe estar sujeto a esa misma ley. En un Estado de derecho la ley es el marco que limita el ejercicio de poder.

Cuando el gobierno de turno invoca una ley y exige su estricto cumplimiento a sus ciudadanos, puede utilizar la fuerza pública y marco jurídico en general para cumplir ese fin. Sin embargo no se puede moralmente exigir sin un respeto absoluto por ese mismo ordenamiento que se pide practicar, si el objetivo de un Estado es crear un marco de convivencia justo e igualitario entre sus ciudadanos, debe garantizar la libertad y todos los ciudadanos tienen que tener iguales derechos y deberes; por ello las normas tienen que ser generales y no beneficiar a personas determinadas en particular. Cuando un juez hace cumplir las normas jurídicas al ciudadano, también debe él cumplir con las normas que aplica, o nos vemos en el caso, que yo debo cumplir, pero el juez tiene la potestad de hacer lo que quiera, ello aplica al funcionario público, cuantas veces leemos que la ley para determinado trámite dice se necesita la cédula del ciudadano, pero se exige además la partida de nacimiento y otros documentos que la ley no lo requiere.

En un Estado de derecho, se legisla universalmente para todos, en el momento que la ley beneficia a algunos por motivos políticos, sociales o económicos, se pierde la igualdad; si una norma establecida expresa que son beneficiarios los propietarios de bienes inmuebles o los usuarios del mismo, no tiene por qué la autoridad administrativa exigir documentos que demuestren la propiedad, porque en ese caso excluiría a los usufructuarios, mucho menos pretender un certificado catastral, ello se llama abuso de autoridad y lo vemos normal, porque muchos funcionarios creen que son legisladores, modifican la ley a su antojo. Saben que su comportamiento no será sancionado.

Hace algún tiempo argumenté ante un juez que debía aplicar la figura de la rebeldía cuando un demandado no contesta la demanda debidamente notificada, me dijo que no lo haría así estuviera contemplado en la ley, o sea para el judicial la ley es un simple papel; el policía cumple una misión recaudatoria y misión política y no preventiva de delitos.

El Registro de la Propiedad Inmueble dejó de ser público, contradiciendo totalmente su función de ser declarativo de derechos ante terceros, ello pone en riesgo la legalidad y seguridad jurídica. Se pide papel sellado y timbres fiscales en muchas transacciones y estos escasean o son controlados por algunos especuladores.

Sin el cumplimiento de la ley, tanto de ciudadanos como de funcionarios públicos, la falta de mecanismos de reclamo y control, estamos ante un Estado autoritario, con muchos señores de horca y cuchillo.

El autor es abogado.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: