La Marseillaise, uno de los restaurantes más emblemáticos de Managua, anuncia su cierre

La presidenta de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), Lucy Valenti recordó que el emblemático restaurante había sobrevivido a los años más duros de los ochenta y que el cierre actual se debía a dificultades económicas como consecuencia de la crisis que golpea a Nicaragua.

En momentos que el turismo pasa uno de los peores tragos amargos desde el retorno de la democracia hace 30 años, la crisis económica parece haber pasado factura a uno de los restaurantes más emblemáticos de Managua: La Marseillaise, que inclusive logró sobrevivir a los tiempos más duros de los años ochenta, cuando la economía prácticamente fue quebrada por la guerra fratricida que lideró el actual Frente Sandinista y el dictador Daniel Ortega contra la dictadura de Somoza.

«Estimados amigos y clientes, con mucho pesar les comunicamos que después de más de 40 años vamos estar cerrado temporalmente. Agradecemos a todos que nos han apoyado en todo este tiempo, sin ustedes no hubiera sido posible». Así con 36 palabras los  dueños de La Marseillaise pusieron fin a cuatro décadas de historias, con la esperanza de volver abrir en un tiempo indeterminado.

La Marseillaise, que funcionaba en una de las zonas más exclusivas de la capital, se fundó en 1977, cuando la economía de Nicaragua gozaba de buena salud y creció a un ritmo de 8.4 por ciento, según registros oficiales. Y ahora se va  con una economía agobiada por dos años de recesión y las perspectivas internacionales, aunque el Gobierno de Ortega se niegue a admitirlo,apuntan a que el PIB se encamina a su tercer año de caída, que según el Fondo Monetario Internacional será de 1.2 por ciento.

Lea además: Turismo requiere más de una década para volver a brillar con su marca «Nicaragua, única…original»

Especialmente es el daño que la crisis política ha provocado en la imagen país, lo que tiene en el sótano al turismo nicaragüense, que ha provocado el cierre masivo de negocios que se encargan de atender a los viajeros. El mismo Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur) admitió que en el 2018 un total de  2,460 negocios turísticos habían sucumbido a la corrida de turistas, de los cuales 51 locales estaban ubicados en Managua.

Aún se no se han publicado los datos del 2019, año en que la recesión alcanzó su mayor nivel de profundización, con un desplome del Producto Interno Bruto que sería mayor que el 3.5 por ciento según estima el Gobierno de Daniel Ortega. El FMI proyecta que el retroceso fue de 5.7 por ciento, en el peor de los escenarios.

La presidenta de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), Lucy Valenti en declaraciones a LA PRENSA lamentó el anuncio de los dueños de La Marseillaise. «Es lamentable que un restaurante de tanta tradición y que por tantos años se logró mantenerse, incluso en los difíciles años de los ochenta, pero que hoy se está viendo obligado a cerrar por la crisis que están viviendo producto de las dificultades económicas, las presiones por las alzas tanto de impuestos como de la Seguridad Social… Es un resultado más de la crisis económica que está viviendo el país», afirmó.

«No podemos más que lamentar la salida, el cierre, del restaurante La Marseillaise», enfatizó.

La Marseillaise se especializa en comida francesa y además tiene una Galería de Arte. Según información, el local tiene capacidad de 70 asientos, más dos áreas de reservados donde se pueden sentar a 15 comensales y un bar para otras 25 personas. También tiene una terraza para 40 individuos, un átelier de pinturas donde se exhiben unas 80 obras.

Lea también:Recuperación del turismo que pregona el régimen de Daniel Ortega aún no llega las empresas. Sector espera un mejor 2020

René Hauser, presidente de Asociación de Restaurantes de Managua y propietario de dicho restaurante, el 19 de diciembre había alertado de que la situación del sector en general no era positivo.  «El comportamiento de las ventas al 30 de noviembre de 2019, para los restaurantes que están en una mejor situación que otros se registró entre un 20% y 30% y para los negocios que están en peor situación hasta un 50% por debajo con respecto a las ventas del mismo período del año 2017», afirmó en ese momento.

Y las perspectivas de cierre de ese año apuntaban  a que «a mayoría de los restaurantes no verían una mejora en sus ventas y los pocos que tenían esperanza de cerrar un poco mejor que el 2018, esperaban un aumento del 10 por ciento respecto al año anterior.

Al sector le había golpeado especialmente la reforma tributaria impuesta en marzo del 2019. Hauser en diciembre dijo que el paquetazo fiscal, el aumento de los servicios básicos y el pago a la Seguridad Social habían provocado que el costo de operación de los restaurantes subieran 10 por ciento, mientras que los productos perecederos se elevaron 15 por ciento. Todo eso ocasionó que «una reducción entre un 40% – 60% de las utilidades», ya golpeadas por los estragos de la revuelta del 2018.

A lo anterior se añadió el incremento del 30 por ciento al precio de los licores importados a partir del 30 de noviembre, «que ha sido anunciado por los importadores de licores, con la posibilidad de que este porcentaje se incremente hasta en un 300% como estaba previsto, ya que a la fecha no han recibido ninguna respuesta del gobierno central para cambiar la aplicación que se les estaba imponiendo desde inicios del presente año», dijo en ese momento.

Un estudio presentado esta misma semana por Canatur volvió a reflejar que el aumento de la tarifa eléctrica y el incremento de la carga impositiva estaban agobiando a los negocios de la industria del descanso.

Una perspectiva del 2019 que no ha cambiado, aunque el Gobierno se esmere en difundir información optimista sobre la recuperación del turismo en el 2020.

Lea además: Industria turística perdió más de 400 millones de dólares en 2018

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: