La historia de cómo llegaron a parar hasta Brasil tres excarcelados políticos de Nicaragua

Los hermanos Greybin y Jonny Leiva y Fredrych Castillo son los tres ex presos políticos que se abren camino en Brasil. Están lejos de casa, pero a salvo y con oportunidades para superarse, pero ¿cómo llegaron allá?

Exilio en Brasil

Greybin, Fredrych y Jonny son tres excarcelados políticos exiliados en Brasil. LAPRENSA/CORTESÍA

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Los hermanos Greybin y Jonny Leiva y Fredrych Castillo son tres excarcelados políticos que se exiliaron en Sao Paulo, Brasil. Sí, en ese país sudamericano adicto al futbol, donde se habla portugués y se concentra cerca del 60 por ciento de la selva amazónica. Pero ¿cómo es que fueron a parar hasta allá, tan lejos de casa? Para eso hay que hablar de una familia nicaragüense que antes migró, huyendo de la violencia del régimen de Daniel Ortega.

Todo comenzó un día de septiembre de 2018, cuando se exilió Julis001 —así aparece en Twitter y solicitó no revelar su nombre verdadero por seguridad—. Había ido a Brasil solo por unos días, a participar en las honras fúnebres de una persona que estimaba mucho y cuando estaba por regresar le filtraron que sería secuestrado por el régimen al enterarse que tenía casas de seguridad en Managua y para ello se le inventarían otros cargos en su contra. Decidió no volver y buscar la manera de mandar a traer a su esposa y dos hijos que estaban en Nicaragua.

Lo logró a punta de trabajo y cuando la familia ya se había establecido en Brasil, financió el viaje de un bombero, que terminó regresándose a Nicaragua porque no se adaptó a la cultura brasileña y su portugués. Luego con apoyo de dos amigos, pagó el boleto de Greybin. Él llegó el 26 de noviembre de 2019, procedente de Costa Rica y el propio 24 de diciembre del mismo año pudo costear el vuelo de avión de Jonny. “Era una prioridad traer a Jonny porque aquí conocí a un médico que tenía la especialidad para verle el brazo y operarlo. Es irreversible la afectación, lo que tiene, pero va a recuperar un 70 por ciento el movimiento de la mano”, explica.

Fredrych es el último que ha viajado con el apoyo de esta familia nicaragüense que, junto a esos dos amigos, pone dinero de su bolsa para que, después de sufrir cárcel, estas personas tengan una vida con oportunidad y no estén expuestas al constante asedio y amenazas por parte de la Policía Orteguista y fanáticos que marcan las casas con la palabra “Plomo” y “Vigilado”.

Exilio en Brasil

Los días en Brasil

Ahora Greybin labora en un supermercado y aprende portugués; Jonny se somete a prometedoras cirugías en su brazo y toma el curso de operador de caja; Fredrych está a las puertas de empezar en una academia profesional de tatuajes. “Es tatuador, así que se le consiguió una beca para que perfeccione”, cuenta Julis001 a través de una llamada por WhatsApp.

Antes de que se publicara este artículo, Julis001 recibió 42 solicitudes de apoyo para exiliarse en Brasil. Con tristeza aclara que no cuentan con los recursos para resolverle a todos porque el dinero con que pagan el boleto de avión es propio y también se costea techo y la alimentación cuando la persona ya está en Brasil. Sabe que muchas personas corren peligro en el país, pero ante la falta de fondos se priorizan “chavalos que no tienen garantías o seguridad, porque de pronunciamiento ya estamos cansados. Eso no le garantiza la vida a nadie”, agrega referente a los comunicados que publican organizaciones políticas cuando un opositor, conocido como azul y blanco, es agredido o secuestrado en Nicaragua.

Exilio en Brasil
Los hermanos Greybin y Jonny (ubicados detrás del párroco) participan en una misa. Fredrych todavía no había viajado a Brasil cuando fue tomada la fotografía. LAPRENSA/CORTESÍA

Política migratoria

De acuerdo con el Ministerio de Justicia y Seguridad Pública de Brasil, el refugio se le otorga a personas que sufren persecución por la raza, religión, nacionalidad, grupo social u opiniones políticas. O también que se les puede violar gravemente sus derechos humanos. Todas las solicitudes son analizadas por el Comité Nacional para los Refugiados (Conare).

Exilio en Brasil

Existen tres leyes (9.474, 13.45 y 13.684) y cuatro decretos donde se sustentan los exilios, derechos y obligaciones de los refugiados en el citado país sudamericano.

Los tres jóvenes excarcelados cuentan con permiso de refugio, el cual se otorga por un año, está acompañado de un permiso laboral y tarjeta de salud, cuya atención es asumida por el Estado brasileño.

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