Erisbel Arruebarrena deja con la miel del triunfo en los labios a la Selección Nacional

Era la más grande ocasión para convertirse en héroe. Erisbel Arruebarrena sumaba tres jonrones en la serie. Todo suspiro lo mandaba del otro lado de la cerca...

Edgard Montiel atrapa en tercera a Andy Cosma. LAPRENSA/OSCAR NAVARRETE

Era la más grande ocasión para convertirse en héroe. Erisbel Arruebarrena sumaba tres jonrones en la serie. Todo suspiro lo mandaba del otro lado de la cerca. Octavo inning, hombres en las esquinas, cuenta completa y dos outs, Cuba perdía 3-2 y Julio Raudez Jr. sudando en la colina. El muchacho pestañeó, lanzamiento en la zona de afuera. El bateador de los 25 millones de dólares hizo el ajuste, enfocó la mirada y descargó la furia. Y aunque el campo corto cubano tiene más pasado que futuro dejó las aspiraciones nicaragüenses como coche accidentado. 5-3 cayó la tropa de Marvin Benard en el último desafío de fogueo ante Cuba, representada por los Cocodrilos de Matanza.

William Luis abrió los fuegos artificiales del partido. Después de recibir una bola, castigo en la zona de strike a una recta de Elías Gutiérrez en la segunda entrada. El zurdo bajó la cabeza cuando escuchó el «click» seco del madero. Dos segundos más tarde estaba al otro lado de la barda del jardín izquierdo con Yasiel Santoya impulsado también al plato. Luego perdió el control con Andy Cosme y Eduardo Blanco ligó imparable, sin embargo, un tiro preciso de Norlando Valle lo dejó fuera en tercera, culpa de la glotonería. Y finalmente, salió de ese pequeño tormento con una gran jugada de Iván Marín sobre batazo de Cesar Prieto.

Nicaragua ladró sin morder en el tercer episodio con el doble de Norlando Valle con un out sobre Yamichel Pérez, pero fue misión imposible traerlo al plato con Iván Marín y Omar Obregón. En el cuarto volvió a presionar la tropa de Marvin Benard con hit de Ofilio Castro y base por bola a Jilton Calderón. Con solo un out Javier Robles y Emanuel Meza fallaron en elevado, dejando nuevamente el descuento sobre las colchonetas.

Ni el picheo de Pérez era tan inmenso ni la ofensiva nicaragüense era tan pequeña. Era cuestión de tiempo para romper el embrujo. Y ocurrió en el sexto con Marvin Martínez en sustitución de Obregón. Un lanzamiento bajo, fuera de la zona de strike fue el manjar exótico del leonés para enviarla cerca de los anuncios del jardín izquierdo, más allá de la barda como si le dijera a William, aquí hay más fuerza.

Nuevamente atacó Nicaragua en el séptimo al relevista David Mena. Sin embargo, Sandy Bermúdez, en segunda con un out, no fue traído a la registradora, llegó hasta tercera por roletazo de Luis Alen y en un turno muy disputado de más de 10 lanzamientos, Valle terminó dominado.

No obstante, en el inning siguiente si se rompió el cascarón. Sencillo de Benjamín Alegría, sacrificio de Martínez y base por bola a Britton. Todo caminaba de maravilla, pero una polémica jugada estaba acabando con las aspiraciones. El receptor Andy Cosme había perdido la píldora y Alegría junto a Britton salieron a la caza de la siguiente base. Alegría había llegado antes que el tiro, pero el umpire, erró en su decisión y como si se le restregara en el rostro, segundos después apareció la jugada en la pantalla del Estadio Nacional dejando en evidencia el fallo equivocado y el «buuuuh» de los aficionados. Y en otro duelo del viejo oeste, William Vásquez ganó la pelea con conteo completo a Mena. Desde que salió puso a todos en pie. Jonrón de dos carreras y giraba 3-2 la pizarra. «Era un momento importante, busqué el buen contacto y como fajarme con el pitcher, ya me había tirado todos sus picheos y estaba esperando lo que lanzara», explicó el toletero.

La alegría duró poco. A seis outs del triunfo entró Elvin García para el choque zurdo contra zurdo ante Cesar Prieto, pero fue en vano porque el primer bate cubano ligó sencillo. Y tras el sacrificio de Raico Santos, Benard decidió probar al jovencito Julio Raudez Jr. Máxima presión para el muchacho que inició dominando a Jeferson Delgado en roletazo, pero Benjamín Alegría «malabareó» la pelota. A pesar del sudor de Raudez volvió a dejar su huella dominando en rola al pícher para doble play al cuarto bate Javier Camero. Tardó en soltar la pelota a segunda y solo se concretó un out. Ya con dos outs, hombres en las esquinas, cuenta completa y Erisbel Arruebarrena en frente el muchacho fue descifrado y la figura cubana le regresó la pelota a las gradas del jardín derecho. 5-3 decretaba la pizarra final, dejando a Mena con el triunfo y a Raudez con la derrota.

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