Venezuela y Dominicana cargados de profesionales, pero Nicaragua no debe temer en el Premundial Sub-23

Venezuela tiene su roster a un total de 18 jugadores activos en las Ligas Menores y República Dominicana a 12, o sea la mitad de su equipo.

El venezolano Anthony Pereira viene de jugar con Magallanes en la Liga Profesional de su país. LA PRENSA/CORTESÍA

Si de nombre se trata, República Dominicana y Venezuela están llamados a ser los equipos dominantes del grupo de Nicaragua en el Premundial Sub-23 de beisbol que inicia el viernes. La cantidad y calidad de peloteros que tienen cada uno de estos países en las Ligas Menores es sorprendente y cualquiera podría suponer que son capaces de armar auténticos trabucos. Sin embargo, no todo lo que brilla es oro.

Venezuela tiene su roster a un total de 18 jugadores activos en las Ligas Menores y República Dominicana a 12, o sea la mitad de su equipo, lo que hasta cierto punto es asombroso porque se creería que podrían traer una constelación de grandes prospectos. En cambio, ninguno de los nombres en los rosters tiene cifras que metan miedo.

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Se debe tomar en cuenta que las organizaciones de las Grandes Ligas protegen a sus mejores prospectos. Nosotros mismo lo vivimos al no conseguir el permiso de jugadores como Leonardo Crawford, Brandon Leytón y Elián Miranda que le hubieran dado más fortaleza al equipo nacional.

En el papel, Venezuela parece mejor. La principal figura es el jardinero Leandro Cedeño, quien este año bateó para .270 con seis jonrones y 49 remolques en Clase A. El año pasado tuvo promedio de .336, con 14 vuelacercas en Rookie.

También hay que seguir la pista de Anthony Pereira, quien llegó hasta Doble A con Detroit, pero ya fue dado de baja. El valor de este pelotero radica en que bateó para .292 en 82 turnos en la reciente Liga Profesional de su país.

En picheo traen a un carabinero, Jeremy Molero, que debe soltar fuego o tiene algún lanzamiento difícil de conectar, porque en la Liga de Verano de República Dominicana ponchó a 82 bateadores en 49.1 entradas, con 2.19 en efectividad y solamente 24 hits en contra. Es el de cifras más llamativas, pero en el nivel más bajo del profesionalismo.

Entre los dominicanos el nombre de más peso es Sandro Fabián, quien el año pasado jugó en Clase A fuerte con San Francisco y tuvo .287 de promedio con cinco jonrones y 33 producidas en 44 partidos.

El jugador de cuadro Rafael Lantigua bateó .254 este año en Clase A, luego de promediar .303 en 2018 en Rookie.

La mayoría de docena de profesionales dominicanos dan sus primeros pasos en las Menores.

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