Francisco Aguirre Sacasa: “Que el Gobierno deje de jugar al avestruz con el coronavirus»

El economista y exdiplomático nicaragüense analiza los posibles impactos del Covid-19 a nivel social y económico, ante la inacción del régimen orteguista que insiste en minimizar el problema e indicar que el sistema de salud “está preparado”

Francisco Aguirre Sacasa fue canciller de Nicaragua y diputado de la Asamblea Nacional,

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Francisco Aguirre Sacasa, economista y exdiplomático de Nicaragua, ha dedicado más de 10 de sus 75 años de vida a la política exterior y relaciones internacionales; trabajó por más de 20 años para el Banco Mundial, fue canciller, embajador y diputado.

En esta entrevista, ahora consultor y desde su oficina en Managua, Aguirre analiza los posibles impactos del Covid-19 a nivel social y económico, ante la inacción del régimen orteguista que insiste en minimizar el problema e indicar que el sistema de salud “está preparado”. Además, señala el lugar importante en el que se encuentra la crisis de Nicaragua ante la comunidad internacional, pese a la pandemia del coronavirus, y la posibilidad de nuevas sanciones contra la dictadura orteguista.

¿Cómo nos encontramos en  Nicaragua frente a esta pandemia del Covid-19?

Si yo tuviera que buscar una palabra para describir lo que está pasando en el mundo con la pandemia diría que es apocalíptico. Hasta el momento hay más de 250 mil casos en el mundo y más de 10 mil muertos… Yo estoy muy preocupado por el impacto que va a tener el virus acá porque ya hay más de 140 casos en Centroamérica y me parece muy difícil que aquí en Nicaragua no vaya a afectar tanto como en otros países. También es preocupante que el Gobierno de Nicaragua no esté tomando medidas agresivas para proteger al pueblo de Nicaragua. Hasta hace unos días estaban dejando entrar cruceros, no sé si no van a seguir llegando porque las líneas navieras han suspendido los zarpes o porque se les va a negar acá la entrada, pero estaban permitiendo la llegada de cruceros a Corinto y San Juan del Sur cuando otros países ya estaban cerrando sus puertos, eso me parece imprudente como mínimo.

¿Cuál podría ser el trasfondo de esa inacción? ¿A qué están jugando los representantes del Estado? Muchos creen que el camino para el régimen orteguista frente a esta crisis del Covid-19 era mostrarse responsable ante el pueblo, pero están haciendo todo lo contrario comparado con los esfuerzos de otros países.

La realidad es que esta postura del Gobierno va a impactar, pero de una manera negativa porque al jugar a la avestruz, mientras los otros países, incluyendo los de Centroamérica, están siendo muchos más agresivos en sus medidas, ellos lo que están haciendo es ponerle la mesa al coronavirus aquí en Nicaragua. Me preocupa enormemente esa actitud. Me preocupa nuestro pequeño sistema de salud, que es pobre, frágil, que no va a poder hacerle frente al coronavirus. Podría colapsar en caso que la situación se salga de control como en otros países…. No estoy de acuerdo con la pasividad que se está notando desde el Estado en cuanto a las medidas a tomar. Por ejemplo, todo el mundo está cerrando fronteras, cerrando escuelas y en Nicaragua los colegios tienen que pedir permiso para poder suspender sus clases presenciales y seguir en línea.

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¿Se estará usando la misma estrategia por la que fue criticado el Gobierno británico, que supuestamente insinuó el usó del modelo inglés o inmunidad del rebaño?

Yo no sé por qué le dicen modelo inglés, pues, ahora ya el primer ministro anunció algunas medidas frente al coronavirus, pero a mí ese tipo de modelos me parecen inhumanos, porque en el fondo lo que estás diciendo es que se dejen morir los que se tengan que morir… Entonces, ese tipo de situaciones solo deberían ocurrir cuando hay una guerra, pero no creo que un Gobierno pueda ser tan frío cuando no hay una guerra y cuando medidas preventivas pueden limitar el daño para la población. La responsabilidad de cualquier Gobierno es ser realista, no tratar de ocultar o dorarle la píldora a la población, que se dediquen a educar a la población a tiempo completo… Aquí hay una cultura muy fuerte tradicional que, para sensibilizar a la gente de cuidarse de una manera extraordinaria, de cara a una situación que se perfila como extraordinaria, tienen que cambiar su comportamiento y algunos negocios van a tener que sufrir.

¿Cómo estamos ante los ojos del mundo? La inacción ha sido evidente, ante acciones como las de El Salvador, que antes de tener un caso cerró fronteras y actividades que generaran aglomeraciones.

De cara a una situación apocalíptica, que es el único adjetivo que se me ocurre para describir esta crisis, el Gobierno de Nicaragua está como si nada ha pasado y está muy pasivo de cara a lo que se está viendo que ha generado este virus en otros países como España, Francia, China, Estados Unidos y México, tampoco en lo que se hace en Centroamérica. (Nayib) Bukele, presidente de El Salvador, ha suspendido todo vuelo comercial por 15 días inicialmente. Estas son medidas loables porque a pesar de que implica un costo enorme para la economía, lo hacen para proteger a su pueblo. Es obvio que no estamos quedando bien parados ante la comunidad internacional.


«En lugar de buscar exterminar al coronavirus, pareciera que el Gobierno quiere exterminar al sector privado”,

Francisco Aguirre Sacasa, economista y exdiplomático.


Sobre el cierre de fronteras ya algunos productores se quejan del golpe que significa para ellos, ¿cómo va a impactar a la ya debilitada economía de Nicaragua que países que son socios comerciales sean afectados con la crisis del Covid-19?

La noche del martes, el secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, declaró que no excluía la posibilidad de que llegue el desempleo a Estados Unidos a un veinte por ciento… para Nicaragua eso significa que los que van a quedar cesantes en los Estados Unidos son personas que están trabajando en los sectores de servicio como los: restaurantes, supermercados, líneas aéreas, líneas de cruceros, hoteles, todo el turismo, y ahí es donde trabajan muchos de nuestros compatriotas que están allá. No me sorprendería que el nivel de las remesas que son de apoyo al crecimiento económico para Nicaragua pudieran bajar de manera importante, eso es algo preocupante. Además, el hecho de que la demanda de nuestros productos, de nuestras maquilas en los Estados Unidos pudieran bajar también es otro factor inquietante, y ya se está dando. Ya cerró la primera zona franca y se han reducido órdenes de compra.. Aquí hemos hablado mucho que Estados Unidos, por la crisis política, podría restringirse el acceso al mercado norteamericano en el contexto del DR-Cafta, pero con esta posible recesión norteamericana podríamos sufrir el mismo efecto.

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Ahora, hay organizaciones internacionales que han indicado estar abiertas a entregar préstamos para, precisamente, ayudar a los estados a enfrentar el Covid-19 ¿qué tan probable es que Nicaragua acceda a un préstamo como los que dijo tener disponibles el FMI, sabiendo que al régimen de Maduro ya se le negó una primera solicitud?

Tenemos que remontarnos a la situación de hace un poco más de un año, antes de que se empezara a percatar la población y el mismo Gobierno de Nicaragua de que había este enorme problema llamada crisis de coronavirus. Desde 2018, Nicaragua ya no tiene acceso a préstamos nuevos ni del Fondo Monetario, ni del Banco Mundial, ni del Banco Interamericano de Desarrollo, que son las fuentes tradicionalmente de financiamiento para Nicaragua en condiciones altamente favorables, es decir, con tasas de interés bien bajas y plazos largos. Esa era nuestra mayor fuente de financiamiento externo, eso más las inversiones privadas, que han desaparecido casi en su totalidad por la falta de confianza en Nicaragua, pero ¿quién ha venido a rescatar a Nicaragua? El BCIE, que se está comprometiendo a darle chorros de dinero a Nicaragua, pero el problema es que el costo de la plata del BCIE es más elevado que el costo de la plata del Banco Interamericano y el Banco Mundial. Si bien es cierto que está entrando o podría estar entrando dinero desde el BCIE, la realidad es que el costo de ese dinero es mucho más alto.

Francisco Aguirre Sacasa prevé que pueden llegar más sanciones para la dictadura Ortega-Murillo. Foto: Óscar Navarrete/ LA PRENSA.

¿Qué problemas va a tener la economía con ese acceso a préstamos que son al final más caros y generan más deudas?

Un problema es el alto nivel del endeudamiento externo privado y público en Nicaragua. En este momento, según datos del mismo Fondo Monetario, anda por el 90 por ciento del Producto Interno Bruto en Nicaragua, es decir, estamos alcanzando niveles que son peligrosos para el país, sobre todo, en una economía mundial con problemas serios por el desempeño en este contexto del coronavirus. Yo he visto países como Nicaragua entrar a una crisis profunda de endeudamiento, de no poder pagar su deuda externa privada-pública, cuando empiezan a llegar en los niveles a los que ya estamos alcanzando en el país.

Entonces ¿Nicaragua no es un buen candidato para seguir recibiendo préstamos?

Yo lo que sé es que, por ahora, Nicaragua tiene asegurado el millón de dólares que el BCIE se comprometió a entregar a cada país centroamericano. Pero ¿qué hacés con un millón de dólares? ¿Con eso van a levantar un sistema de salud extremadamente vulnerable, extremadamente frágil? Es difícil por no decir imposible. Hemos visto a países que están tomando muy en serio al coronavirus. España está en ese plan, Alemania está en ese plan, Estados Unidos está en ese plan. Y nosotros estamos diciendo que hay un millón de dólares del BCIE y que estamos listos para abordar esta crisis y todos sabemos que no es así. Ahora, insisto, ¿qué hacemos con un millón de dólares? Sé que para la gente puede sonar como mucho dinero, pero valoremos cuánto cuesta una mascarilla, el alcohol, los otros insumos, como ventiladores, que tienen que tener y que ahora son escasos y por ende caros, entonces se debe tomar muy en cuenta las medidas preventivas ante el coronavirus.

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Es cierto que países mucho más desarrollados que Nicaragua están tomando medidas drásticas, pero la realidad de Nicaragua es distinta ¿qué tan viable es que se apliquen esas medidas en el país? ¿Qué tanto puede afectar al nica de a pie, al vendedor ambulante, a esos que no tienen un salario fijo garantizado?

Creo que nuestra gente no estaba tomando en serio el problema del coronavirus hasta que se anunció el primer caso. La primera cosa que tiene que hacer la sociedad nicaragüense es percatarse que esto es una crisis que nunca hemos visto en nuestras vidas. Yo sé que Nicaragua ha tenido capítulos negros en su historia, hemos pasado una guerra civil donde murieron más de 50 mil nicaragüenses, pero en tiempos de paz nunca hemos enfrentado una crisis potencialmente tan devastadora como el coronavirus… Lo que veo en Nicaragua es que están brillando por su ausencia las medidas para educar al pueblo. Pero, una vez que se tomen esas medidas estas deben ir de la mano con la realidad socioeconómica del país —como vos decís— uno no le puede decir a todos que si tienen un negocio que lo cierren porque es su forma de subsistir, pero el deber del Gobierno es advertirle a la gente a lo que se expone para que tome las medidas.

Insisto, en caso que se apliquen ese tipo de medidas drásticas frente al Covid-19 ¿cómo van a ser afectados económicamente hablando los trabajadores informales?

Te voy a aclarar el panorama recordando lo siguiente, el Fondo Monetario y todos los economistas serios de Nicaragua dicen que el ingreso per cápita de los nicaragüenses ahora es US$1,880.00, quince por ciento menos de lo que era en 2017, o sea no creamos que estamos pijudos. Aquí, la economía de Nicaragua está muy mal y desde mucho antes del coronavirus. El mismo Fondo Monetario dice que hay 180 mil trabajos que se han perdido en el sector formal y sabemos que la pobreza ahora está subiendo otra vez, entonces lo que se tiene que hacer es tomar medidas que vayan a proteger a la población de cara al brote del virus, incluyendo cerrar las escuelas, lo cual no significa no pagar a los maestros… Yo no creo que el Gobierno ha demostrado estar sensible en busca de proteger al pueblo de Nicaragua ya que por las mismas acciones del Gobierno ya nos encontramos en el pequeño club de los cuatro países del mundo cuyas economías están contrayéndose, los otros son Sudán, Venezuela y Argentina, o sea nosotros estamos en un club bien selecto que en vez de crecer se están contrayendo. Pero, en Nicaragua el detonante inició con la crisis sociopolítica que desató el mismo Gobierno.

A propósito de la crisis sociopolítica que enfrenta el país desde abril 2018 ¿cree que este tema ha sido desplazado a nivel internacional por la pandemia del coronavirus?

Yo creo que podría tener ese tipo de efecto en Europa, pero en los Estados Unidos no. Primero porque acaba de haber un debate entre los candidatos del partido Demócrata y se mencionó a Nicaragua dos veces… Además, el tema de Nicaragua volvió a surgir con la elección del próximo secretario general de la OEA que, por cierto, lo ganó por un amplio margen Luis Almagro. También hay que tener en cuenta que para que gane Donald Trump o el candidato del partido Demócrata a la Casa Blanca el estado que más cuenta es la Florida con sus 27 votos electorales. Trump acaba de nominar para el cargo de subsecretario adjunto para Latinoamérica o para hemisferio occidental al embajador Carlos Trujillo, actual representante permanente de Estados Unidos ante la OEA, y eso podría ser un mensaje que está mandando Trump a la diáspora cubana, nicaragüense y venezolana del sur de la Florida, demostrando que él viene duro contra Venezuela, Nicaragua y Cuba. Entonces, paradójicamente, aunque el tema del coronavirus está acaparando todo el oxígeno que hay en el mundo, por las peculiaridades de que hay una elección norteamericana que va a ser, en noviembre de este año, Nicaragua está en el radar. Donald Trump y los demás candidatos saben que si no ganan Florida no van a ganar la Casa Blanca y es por eso que mandan señales a la comunidad, a la diáspora latinoamericana del sur de la Florida que vienen duros con las dictaduras o lo que ellos llaman la troika de la tiranía.

Francisco Aguirre Sacasa advierte que la población es quien tiene que tomar sus propias medidas de prevención, ante inacción del régimen orteguista. Foto: Óscar Navarrete/ LA PRENSA.

¿Entonces, el régimen no se librará de más sanciones?

Yo creo que van a seguir viniendo las sanciones. Vimos en esta semana consejos de la Embajada Americana diciendo a sus ciudadanos que se vayan, algunos pensarán que es un consejo sano porque se van a limitar los vuelos… y pueden quedar varados en Nicaragua, esa es una interpretación que se le puede dar a la comunicación, pero también uno puede verla como una suerte de ratificación, por parte de los norteamericanos, de que Nicaragua no es un lugar seguro para los americanos. Para mí una cosa puramente técnica, esto es una cosa que tiene una dimensión política.

Algunos piensan que el régimen orteguista podría usar esas medidas estrictas de aislamiento social, que ya se están aplicando en otros países, contra la oposición ¿qué tantas probabilidades, viendo el actuar del régimen, hay de que ocurra esto en el país?

Mirá el Gobierno ha establecido una cuarentena para la oposición desde hace mucho tiempo, o sea ¿qué es lo que vemos y hemos visto acá? Por un lado manifestaciones del orteguismo todos los sábados, incluyendo una que tuvieron hace poco, en donde obligan, perjudican y ponen en peligro la salud de sus funcionarios públicos y, por otro lado, si nosotros queremos tener una manifestación, que estoy seguro que nadie en la oposición sería tan inconsciente de buscarlo en este momento por el coronavirus, el Gobierno inmediatamente le caería encima. Repito, aquí ha habido una cuarentena política para los demócratas con o sin coronavirus. Lo más importante es que debemos reconocer que el Gobierno ha aplicado una cuarentena política desde abril 2018, en eso se anticiparon al coronavirus, pero con fines políticos represivos. Además, hemos visto que el Gobierno, en lugar de buscar exterminar al coronavirus, quiere exterminar al sector privado con su política impositiva confiscatoria. Eso es lo que se ve con las medidas recaudatorias que no cesan, pese a que el sector le ha pedido que se reduzcan por la crisis sociopolítica y, ahora, por el coronavirus que sabemos golpeará la economía fuertemente.

Y ante tantas afectaciones previstas económicamente hablando y la inacción del régimen ante el Covid-19 ¿qué le queda a los nicaragüenses?

Yo creo que todos deben continuar presionando al Gobierno, todos, a que asuma la responsabilidad, que deje de jugar a la avestruz, que deje de creer que diciendo que no va a pasar a más nada pasará, esa es una forma muy primitiva de pensar.


Plano personal

—Francisco Aguirre Sacasa, de  75 años de edad, es oriundo de Managua.
—Sus padres son los leoneses Francisco Aguirre y Gladys Sacasa. Tiene tres hijos, dos varones y una mujer.
—En 1966 se graduó de la carrera de Historia, Ciencias Políticas y Economía en Georgetown University.
—En 1969 culminó un doctorado en Derecho en Harvard University.
—Laboró 28 años en el Banco Mundial y ha sido embajador de Nicaragua en Washington, en Canadá y en la Organización de Estados Americanos (OEA).
—Fue canciller de Nicaragua y diputado de la Asamblea Nacional, donde fungió como presidente de las Comisiones de Economía, Producción y Presupuesto y la Comisión de Relaciones Exteriores.

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