¡Una tregua política!

En Nicaragua, estamos apenas iniciando el viacrucis del Covid-19. Y como somos un país pobre con una infraestructura de salud pequeña y frágil

AmCham, Estados Unidos, elecciones

A pesar de los enormes avances médicos, el mundo está manos arriba ante el Covid-19. El número de casos mundialmente se acerca a 500,000 y el de muertos a 25,000. Y estas cifras suben aceleradamente por lo agresiva que es esta plaga.

La respuesta humana ha sido extraordinaria. Desde la China hasta Europa Occidental, la India y Estados Unidos, gobiernos y la ciudadanía han recurrido a medidas inimaginables desde la cuarentena obligada de países enteros hasta la postergación de los Juegos Olímpicos de Tokio. Fronteras se han cerrado y el tránsito aéreo se ha reducido a su mínima expresión. Pero la pandemia sigue sin dominarse. Es más, está creciendo exponencialmente. En Nueva York, por ejemplo, los casos de Covid-19 se están duplicando ¡cada tres días! Y se estima que la pandemia seguirá empeorando hasta comienzos de mayo.

En Nicaragua, estamos apenas iniciando el viacrucis del Covid-19. Y como somos un país pobre con una infraestructura de salud pequeña y frágil, aquí pasará lo que hemos visto en otros países, ¡sólo que peor! Nuestro sistema de salud colapsará, contrario a lo que aseguran algunas redes sociales sandinistas.

El costo humano y económico de la plaga será catastrófico en Nicaragua. En la medida que el Covid-19 pique y se extienda en Estados Unidos, veremos una reducción en las remesas y en nuestras exportaciones hacia la Unión Americana. Ya las primeras zonas francas se han cerrado y otras reportan que la demanda para sus productos va bajando. En esta situación, no descarto que la contracción de nuestra económica este año sea igual a los niveles que sufrimos en 2018-2019 ¡combinados!

Mitigar las peores consecuencias de la pandemia es el desafío más grande que enfrentaremos este año como sociedad. Y es imperativo que TODOS los nicaragüenses nos unamos para combatirla. Por eso hago la siguiente propuesta: declaremos una tregua política para dedicarnos a amortiguar los efectos humanos y socioeconómicos de la plaga. Demostremos que tenemos la madurez y patriotismo para dejar de un lado nuestras eternas y estériles pugnas políticas.

Un dividendo de una cruzada nacional es que haría de Nicaragua un buen candidato para recibir el financiamiento que se está movilizando para combatir la pandemia. Sin un gesto como el que propongo, dudo que tendremos acceso a esos fondos que serán manejados como siempre por el Fondo Monetario, Banco Mundial y el Banco Interamericano.

El gobierno puede tomar la iniciativa en este esfuerzo. Para crear confianza, podría liberar a los prisioneros de conciencia e iniciar la indemnización de aquellos que perdieron seres queridos en 2018.

¡Manos a la obra! Pero con sinceridad por parte de todos. Lo que está en juego es demasiado importante para ¡solo hacer la mueca!

El autor fue canciller de Nicaragua.

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