Quince millones por Maduro

Por donde se le mire, la paranoia de Nicolás Maduro debe haberse incrementado en las últimas horas y no sería raro que muy pronto nos demos cuenta de cambios en su estilo de vida

democrática, Nicaragua, Alianza Cívica

La recompensa de quince millones de dólares ofrecida a quien colabore con la entrega a la justicia norteamericana de Nicolás Maduro, acusado de narcotráfico internacional y lavado de dinero, tiene más de una connotación.

La primera, son los pensamientos que deben pasar por la mente de Maduro, sabiendo el valor que tiene su humanidad para quienes puedan optar por entregarlo a la justicia norteamericana. Debe ser difícil ir a dormir sin antes pensar que podría despertarse en una celda en Guantánamo y qué decir de su custodia personal, cuántos de ellos, sino todos, durante sus noches de desvelos cuidando el sueño del jefe, hacen cuentas de lo que podrían hacer con quince millones de dólares. Lo mismo debe pasar por la mente de algunos jefes militares que saben que más temprano que tarde Nicolás Maduro será historia en la vida política de Venezuela y que su caída irremediablemente los arrastrará, aun sin haberse beneficiado directamente con sus fechorías.

Por donde se le mire, la paranoia de Nicolás Maduro debe haberse incrementado en las últimas horas y no sería raro que muy pronto nos demos cuenta de cambios en su estilo de vida. Al momento de escribir este artículo un dólar norteamericano equivale 77,798 bolívares venezolanos, multiplicando esa cantidad por quince millones, nos da la estratosférica suma de 1,166,970,000,000.00 de bolívares. Esto sin contar con la estatua que de seguro levantarán en honor de quienes se atrevan a librar a ese sufrido pueblo de la pesadilla que viven hoy en día.

No crean que haber dejado fuera a Vladimir Padrino López de la lista de los buscados, fue por casualidad y eso lo saben Maduro y resto de sancionados. Las especulaciones y busca de posibles “traidores “deben ser el pan nuestro de cada día en la cúpula que rodea a Nicolás Maduro y no es para menos, pues el recuerdo de lo sucedido a Noriega en Panamá guarda muchas similitudes con lo que está sucediendo en Venezuela.

Pero dejemos a Maduro y su incierto futuro y analicemos las consecuencias que el ofrecimiento que esas recompensas podría tener en Nicaragua. Comencemos por reconocer que la reelección de Donald Trump cada día luce más sólida y para terminar de asegurarla, necesita del apoyo de algunos Estados, entre ellos la Florida en donde el voto de ciudadanos de origen nicaragüense, cubano y venezolano son determinantes en los resultados. Por lo que la pregunta del millón sería: de seguir la Administración de Donald Trump con la política de las recompensas, cuánto podría llegar a valer la testa de los socios y testaferros de Maduro en Nicaragua. Aunque el córdoba está a treinta y cuatro por un dólar, considero que quince millones de dólares seguirán siendo un montón de córdobas.

El autor es analista político.

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