No olvidar a los mártires de abril 1954

Pero el recuerdo de los héroes y mártires de abril de 2018 no debe significar el olvido de los héroes y mártires de abril de 1954. Estos también lucharon y fueron asesinados porque luchaban por la libertad, por la democracia, por elecciones libres y competitivas, por la alternabilidad democrática en el poder.

Nicaragua, elecciones, Daniel Ortega

Cuando se habla de “mártires de abril” se piensa automáticamente en los nicaragüenses asesinados por la dictadura de Daniel Ortega durante la represión sangrienta contra el alzamiento cívico de abril de 2018 y las manifestaciones pacíficas que siguieron durante varios meses.

Los mártires de abril de 2018 no serán jamás olvidados y su asesinato masivo, crimen de lesa humanidad como lo han calificado los organismos internacionales de derechos humanos, nunca será perdonado. Así lo juran sus madres, padres, esposas, hijos, hermanos y demás familiares de los más de tres centenares de compatriotas sacrificados en aquellos trágicos pero gloriosos acontecimientos.

Ese clamor es compartido por las organizaciones y ciudadanos de la resistencia democrática cívica, que continúan la lucha de los mártires de abril de 2018 para llevarla a su fin, hasta conquistar la libertad y la democracia.

Pero el recuerdo de los héroes y mártires de abril de 2018 no debe significar el olvido de los héroes y mártires de abril de 1954. Estos también lucharon y fueron asesinados porque luchaban por la libertad, por la democracia, por elecciones libres y competitivas, por la alternabilidad democrática en el poder.

El historiador Humberto Belli resume los acontecimientos de abril de 1954 en su libro Buscando la Tierra Prometida, Historia de Nicaragua 1492-2019, publicado en noviembre del año pasado. Relata Belli que el general Somoza García, quien detentaba el poder dictatorialmente desde 1936, “a finales de 1953 volvió a exteriorizar sus intenciones de continuar como presidente para el período siguiente”. Esta fue la motivación para un complot de políticos democráticos, que planearon primero tomarse la Casa Presidencial y después emboscar la caravana presidencial en su trayecto de Montelimar a Managua. Pero el plan no funcionó y los rebeldes se movilizaron hacia Carazo, encontrándose con una patrulla de la Guardia Nacional.

“En el incidente, el 4 de abril (de 1954, relata el historiador Belli), murieron dos soldados GN desatando una feroz persecución de quienes lograron escapar en los cafetales de la zona. Fueron capturados 18 y 22 fueron reportados ‘muertos en combate’, cuando en realidad fueron asesinados tras su captura”. Agrega el historiador que otros líderes opositores “fueron apresados y torturados”, entre ellos el director de LA PRENSA, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, quien fue llevado a un Consejo de Guerra que meses después lo absolvió junto a otros 14 indiciados.

Hoy se cumplen 66 años de aquel ardiente 4 de abril de 1954. Pero porque la historia a veces también es injusta, en la actualidad solo se recuerda oficialmente a los héroes y mártires que lucharon para derrocar a la dictadura somocista para sustituirla con la sandinista.

Más tarde, cuando haya libertad y democracia en Nicaragua, habrá que oficializar la memoria y el homenaje perpetuo a los héroes y mártires de abril, los de 1954 y los de 2018.

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