Reparten botellas de cerveza con alcohol desinfectante para el sur de la Florida

Es el caso de una fábrica que produce cervecería artesanal en Hialeah, una de las ciudades más hispanas del sur de la Florida

Cientos de personas aguardan para recoger su gel desinfectante.

Muchos negocios de Estados Unidos se han visto afectados por el brote del coronavirus y han tenido que cerrar sus puertas. Otras, sin embargo, han visto una oportunidad para sacar su lado más solidario y ayudar a la comunidad.

Es el caso de una fábrica que produce cervecería artesanal en Hialeah, una de las ciudades más hispanas del sur de la Florida. Ante la grave crisis sanitaria que se vivía en el país, sus responsables pensaron en cómo aportar su granito de arena.

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Muestra de las botellas de cerveza «Unbranded» que ahora contienen alcohol sanitizante. LAPRENSA/VOA/REUTERS

César Vázquez, gerente de ventas de “Unbranded” -la compañía cervecera-, explicó a la Voz de América que la fábrica cuenta con un barril de alcohol isopropílico con el que pueden fabricar gel desinfectante para las manos y ayudar a muchas personas.

No hay alcohol en las tiendas

“Esto beneficia a todo el mundo, primero porque nos damos a conocer nosotros también en la comunidad y también ayudamos porque les estamos dando desinfectante a los que más lo necesitan”, dijo el joven ejecutivo que lamentó que muchos residentes del sur de la Florida, como pasa en el resto de Estados Unidos, “se les hace muy complicado encontrar alcohol en las tiendas”.

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La semana pasada, cientos de personas aguardaban en los exteriores de la fábrica esperando su turno para recoger una botella de cerveza. Esta vez, sin embargo, en su interior no había bebida espumosa sino alcohol etílico para desinfectar, tal y como recomiendan las autoridades sanitarias.

Ayuda a los más vulnerables

Carmen, una cubana que lleva más de una década viviendo en Miami, fue una de las primeras en hacer fila con su vehículo. Dijo que está “muy agradecida” porque, a pesar de “la tempestad”, había “personas buenas que ayudan” a mejorar la situación de los más vulnerables.

“No hay alcohol en ninguna parte, no hay nada para que uno pueda protegerse las manos, ni para limpiar en la casa, tampoco hay cloro”, se resignaba.

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