La OPS desnuda a la dictadura

La directora de la OPS reconoce que no puede obligar al régimen de Nicaragua a cumplir las medidas y recomendaciones para la prevención de la pandemia. “Nicaragua es un país que sufre, el Gobierno toma decisiones para la gente y decide qué y cómo se estructurará su respuesta”, ha indicado la señora Etienne

Nicaragua, elecciones, Daniel Ortega

La directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa Etienne, ha declarado que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo no está dando la respuesta adecuada a la amenaza de la pandemia del coronavirus o Covid-19 en Nicaragua.

Etienne reveló este martes 7 de abril que la OPS “ha estado preocupada por la respuesta al Covid-19 que se ve en Nicaragua… “Nos preocupa —indicó la máxima responsable del organismo intergubernamental que vela por la salud pública en las Américas—, la falta de distanciamiento social, la convocatoria de reuniones masivas. Nos preocupan los exámenes, la trazabilidad de los contactos y la notificación de casos. También nos preocupa lo que vemos como una preocupación y control de infecciones inadecuados”, precisó la señora Etienne.

Lo que ha señalado la directora de la OPS es lo que han venido denunciando de manera sistemática, epidemiólogos nicaragüenses de mucho prestigio, asociaciones independientes de médicos, organismos de la empresa privada, organizaciones de la sociedad civil, Iglesia católica, medios de comunicación independientes, ciudadanos por medio de las redes sociales y los partidos y movimientos políticos de oposición, sobre la irresponsabilidad de la dictadura ante la emergencia de salud.

La población nicaragüense ha debido autoconvocarse para el cumplimiento de las médicas básicas de protección contra la pandemia, recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la OPS, en particular las providencias de higiene personal, distanciamiento personal, evitar las aglomeraciones públicas y la reclusión en los hogares, ante la inercia y la irresponsabilidad del régimen que más bien promueve actividades masivas contraproducentes e inclusive se ha negado a cerrar los centros de estudio temporalmente.

La directora de la OPS reconoce que no puede obligar al régimen de Nicaragua a cumplir las medidas y recomendaciones para la prevención de la pandemia. “Nicaragua es un país que sufre, el Gobierno toma decisiones para la gente y decide qué y cómo se estructurará su respuesta”, ha indicado la señora Etienne. Sin embargo, la funcionaria interamericana aclaró que “la OPS se mantiene lista para trabajar con las autoridades de Nicaragua para asegurar que realmente están respondiendo al Covid-19 de una manera que salvará vidas y evitará muchos enfermos”.

Sin duda que esta declaración de la directora de la OPS es un viraje de su posición ante el régimen dictatorial de Nicaragua, ante la respuesta que este ha dado al coronavirus o Covid-19. Al respecto hay que recordar que el 13 de marzo pasado una delegación de la OPS, encabezada por Alexander Florencio, vino a Nicaragua y prácticamente avaló lo que el régimen orteguista estaba haciendo —o mejor dicho, lo que no estaba haciendo— ante la grave amenaza de la pandemia.

Pero qué bien que ahora la directora de la OPS recoja las denuncias desde la sociedad nicaragüense, pues por la irresponsabilidad y perversidad de la pareja dictatorial podría ocurrir en Nicaragua un “genocidio virótico”, según la expresión del papa Francisco sobre las consecuencias dramáticas de la pandemia .

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