Analistas advierten que sanciones de la UE podrían bloquear la posibilidad de que Ortega consiga dinero en el BM, BID y FMI para la pandemia

El Gobierno Ortega Murillo está "en una situación muy difícil económicamente hablando". La situación financiera del régimen empeora tras las sanciones de la Unión Europea y ahora este se encamina a afrontar por completo la pandemia sin dinero. Esto es lo que explican analistas.

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El dictador Daniel Ortega cumplió un mes encerrado en su casa, ubicada en el barrio El Carmen, a pesar de la crisis del país LA PRENSA/ TOMADO DE PRESIDENCIA

El régimen de Daniel Ortega se acerca cada vez a la posibilidad de que deberá afrontar lo peor de la pandemia del Covid-19 sin dinero. Si bien las sanciones de la Unión Europea (UE) están dirigidas a funcionarios específicos, estas dañan la capacidad de gestión de Ortega ante los  organismos financieros internacionales, advirtieron ayer diversos analistas.

Antes de las sanciones de la Unión Europea, Ortega ya estaba teniendo problemas para acceder a un bolsón de casi 40 mil millones de dólares, que los organismos financieros multilaterales han movilizado para ayudar a los países pobres, como  Nicaragua, a afrontar la pandemia y evitar el colapso de sus economías.

El peso de la Nica Act, la batería de sanciones directas a funcionarios por parte de Canadá y EE.UU., la hostil relación con la Organización de Estados Americanos (OEA) y la negligencia del Gobierno en el manejo de la crisis sanitaria, ya estaban haciéndole difícil la tarea a Ortega de obtener dinero donde ha tocado puertas, como el FMI y el Banco Mundial.

Generalmente Europa ejerce mayor control en el FMI y Estados Unidos en el Banco Mundial, ventanillas que  difícilmente se le abrirán a Ortega. En el caso del BID, este está en poder de la OEA, que también ya ha condenado las violaciones de Ortega.

Sanciones golpean su capacidad de gestión

A criterio del sociólogo Óscar René Vargas, el economista Róger Arteaga y el analista político, Eliseo Núñez, ahora la probabilidad de conseguir liquidez para Ortega se reduce a su mínima expresión, lo que puede derivar en una implosión social del régimen en el mediano plazo.

«Aunque son sanciones a personas, es un golpe al Gobierno Ortega Murillo, porque la percepción, no del país, sino del régimen se deteriora y por consecuencia su aislamiento internacional es mayor, porque ahora no solo es la Unión Europea sino que también Inglaterra, es decir esto pica y se extiende», explica Vargas.

Las sanciones de la Unión Europea y otros castigos que estarían en camino por parte de Estados Unidos, a criterio de Vargas, «ponen en entredicho cualquier gestión del Gobierno ante los organismos financieros internacionales, porque tanto Europa como Estados Unidos son los principales financiadores de estos organismos y son los  que tienen mayor peso en los votos a la hora de tomar decisión sobre el otorgamiento de un préstamo determinado».

Antes de las sanciones de la UE, el régimen de Ortega tenía posibilidades, aunque sea con un margen estrecho, de obtener recursos, en caso que decidiera adoptar acciones contundentes para combatir la pandemia, tomando en cuenta que la Nica Act- una legislación de Estados Unidos- solo permite a Nicaragua acceder a fondos con carácter humanitaria, no así para otros fines económicos.

«Definitivamente estas sanciones de la Unión Europea son un golpe fuerte al prestigio y la capacidad de gestión del Gobierno de Ortega. No es algo inmediato que va a perder créditos en los organismos multilaterales, pero indica que los dos principales bloques comerciales, Estados Unidos y la Unión Europea, tienen una imagen de Ortega como violador de derechos humanos y como alguien que no debería estar en la lista de los gobernantes con los que ellos deben tener una relación sana», afirma Núñez.

Ortega hace olvidar hasta los «divorcios»

Tal es la magnitud de las sanciones de la Unión Europea, que Núñez coincide con Arteaga que lo impactante de esta decisión es que los 27 países del bloque lograron un consenso sobre cómo ven a Ortega y se agrava la situación, porque la Reino Unido, que recién se acaba de «divorciar» por completo de la UE, se alinea a la decisión del grupo europeo cuando de castigar al régimen se trata.

«Cuando 28 países con democracia garantista, cuando 28 países con una gran historia de Estado de Derecho deciden este tipo de sanciones, implica de que hubo una investigación, hubo un estudio y que además de eso, hay pruebas en contra de quienes han sido sancionados. Entonces, Ortega se ve disminuido enormemente y con muy poca capacidad de gestión internacional, que va a irle quitando votos que él todavía tenía a favor en los organismos multilaterales y no miro que Ortega pueda hacer gestión de recursos para la pandemia», afirma Núñez.

Arteaga lo describe así: «Gran Bretaña luchó  para salirse de la Unión Europea con el brexit, sin embargo ahora que están tratando el asunto de Nicaragua están de nuevo juntándose a la Unión Europea, eso es bien significativo al ver que están uniéndose cuando es el tema de Nicaragua… y así como lo están viendo los países de la Unión Europea, Canadá y Estados Unidos, así lo están viendo (a Ortega) los organismos financieros internacionales».

Ortega urge de recursos frescos a medida que se acercan los días más duro de la crisis sanitaria, que es cuando el virus aumenta su velocidad de contagio y el sistema de salud tiende a colapsar por el aumento de la demanda de atención. En esa etapa, se requerirán fondos para fortalecer el sistema de salud y ayudar al resto de la economía.

La pandemia sorprendió a Nicaragua en las peores circunstancias económicas: dos años de recesión, que han desgastado las finanzas públicas, de ahí la importancia de obtener  recursos externos. Además el miedo al contagio ha empujado a la gente a quedarse en aislamiento, lo que semiparalizado la economía, erosionando más la recaudación tributaria.

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El BCIE no tiene capacidad

Hasta ahora mientras en Centroamérica casi todos los países han obtenido préstamos y alivios por parte de organismos como el Fondo Monetario, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, Ortega solo ha recibido un millón de dólares donado por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).

Pero el BCIE, si bien según Vargas, es el único salvavidas que le queda a Ortega para aliviar su necesidad de dinero, afirma que este no tiene  capacidad para liberarle mayores montos, como sí podrían hacerlo otros organismos financieros multilaterales.

«Cada sanción desprestigia más a Nicaragua y hace que los países y los organismos financieros duden en prestar. Y si a eso le sumamos que Nicaragua no ha dado un solo paso de contención para esta pandemia, entonces qué es lo que podemos esperar los nicaragüenses de apoyo de estos organismos y estos países», enfatiza Arteaga,  también exgerente regional del BCIE.

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Temen implosión social del régimen

Para Vargas el Gobierno Ortega Murillo está «en una situación muy difícil económicamente hablando. Si a esto le añadimos los gastos extraordinarios que van a tener que realizar por la pandemia del coronavirus, evidentemente eso hace que una perspectiva de mayor fragilidad del Gobierno, mayor crisis económica», que puede conducir a una nueva crisis social, pero que esta vez será desde adentro de la dictadura.

«Se van a enfrentar a un malestar social que se incrementa día a día por el número de contagiado que se reporta en los hospitales del país. Esa pérdida de control de la crisis sanitaria hacen de que la posibilidad de una implosión social del régimen sea mayor, porque va haber mayor número de personas que renuncien a su trabajo, como médicos, enfermeras, o de personas que renuncien porque no quieren verse involucradas en marchas o esos eventos que el Gobierno promueve», explica Vargas.

Por su lado, Arteaga asegura que existe un elevado riesgo de que una vez que la pandemia rebase la capacidad del país y  la economía se deteriore más, haya en el país otra rebelión social, «porque si no hay Gobierno que responda a esta situación, también no hay que reconocerlo, lo que viene es un desconocimiento de Gobierno y una desobediencia civil».

Si le destraban recursos será con mayor condiciones

Para el sociólogo si Ortega, en una remota posibilidad, lograra destrabar recursos de los organismos financieros internacionales para la pandemia, deberá someterse a mayor escrutinio y supervisión, algo a lo que el régimen siempre le ha rehuido.

Pero ¿qué debe hacer Ortega para revertir la actual situación? Tanto la Unión Europea como Estados Unidos reclaman una transición democrática, el retorno de los derechos constitucionales a los nicaragüenses y reformas electorales para que hayan en el 2021 elecciones libres y creíbles.

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