Zona de Strikes: Calixto Vargas, líder de una generación de oro

Calixto Vargas, además de tronar con su bate, también lo ha hecho con su voz y sus ideas, mientras ha dejado su nombre establecido en el beisbol nacional

Vicente Padilla, zona de strikes, beisbol

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Quizá sin proponérselo o quizá sí, Calixto Vargas llegó a convertirse en el líder de una de las generaciones de atletas de mayor impacto en el beisbol nacional, la de los años setenta, admirada y casi venerada por los fanáticos nicaragüenses.

Con un potente bate entre manos y con la habilidad para usarlo desde ambos perfiles, pero también con una voz sonora y facilidad de palabra, al igual que con posturas firmes, Vargas nunca pasó inadvertido y su nombre tiene peso en el beisbol nacional.

Mientras jugó pregonó a diario la necesidad de crear una asociación de peloteros con el objetivo de garantizar un final digno a esos atletas que entregaron sus mejores días en defensa de los colores nacionales en las competencias de beisbol, pero no lo logró.

Lo que sí pudo hacer fue alcanzar sólidas estadísticas que hacen perdurar su nombre a pesar del tiempo, mientras se consolidaba como un líder natural entre los peloteros de su época y más tarde se establecía como un comentarista de mucho nivel.

Vargas, nacido en La Paz Centro, León, acumuló promedio de .317 en su carrera de 14 temporadas en Primera División, con 1,035 hits, 124 jonrones, 594 carreras impulsadas y 514 anotadas. Fue líder de bateo en 1976 con .353 (184-65), jugando para la UCA.

Sin embargo, sus campañas de rendimiento más balanceado fueron la de 1977: .337, 19 jonrones y 84 impulsadas y 1978 con .376, 26 tablazos y 86 remolques. Fue tres veces líder en carreras empujadas y una vez en jonrones, con 13, en 1974, con el Bóer.

Calixto, quien bateó sobre .300 en diez de 14 campañas, también brilló con la Selección Nacional. En el Mundial de 1970 resumió .346 (26-9). En 1972 cerró con .424 (33-14) y quedó a un turno de ser el líder de bateo. No fue elegible en aquel momento.

En aquella época, para ser elegible se multiplicaba el factor 3.1 por el número de juegos de tu equipo. es decir, 3.1 x 15 es 46.5, así que él necesitaba 47 apariciones legales al plato. Le faltó una. Masaru Oba de Japón, ganó el título con .415. Ahora se multiplica por 2.7.

Vargas fue a su último Mundial en 1978 en Italia y terminó con un promedio de .275 (40-11) para resumir .278 (126-35) con la Selección Nacional, con 19 anotadas y 11 impulsadas. Salió de acción a nivel local en 1984 y desde entonces, su voz no se ha dejado de oír.

Desde Radio Corporación ofrece comentarios a profundidad y responde preguntas de los fanáticos, mientras se sostiene también con un seguro que él sí compró. Sus posiciones firmes cuando jugaba, lo llevaron incluso a los juzgados, pero siempre ha dicho lo que piensa.

Un líder natural para una generación de oro en el país.

Edgard Rodríguez en Twitter: @EdgardR 

 

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