La bolsa o la vida

Hace un tiempo los asaltantes amenazaban: ¡La bolsa o la vida! Las víctimas entregaban la bolsa con su dinero, o eran asesinadas. Ante la pandemia del coronavirus, hoy se debate en el mundo una disyuntiva similar: priorizar la economía sin hacer cuarentena aunque mueran más personas, o realizar algunas de las diferentes modalidades de aislamiento y cierres para salvar vidas afectando la economía. Priorizar la bolsa o la vida.

Los defensores de ambas opciones tienen sus argumentos. Los partidarios de restringir la circulación de personas —sea de forma estricta o más flexible— privilegian salvar vidas. Los partidarios del mínimo aislamiento en beneficio de la economía presentan argumentos relacionados con el costo económico y la pobreza.

Pero los partidarios de ambas opciones, en el mundo, están igualmente preocupados por lo que —según cree cada cual— resulta mejor para proteger al pueblo de sus países. En ningún caso había escuchado que las decisiones fueran motivadas para proteger a un gobierno… hasta que lo oí en una emisora de Managua.

Un periodista muy cercano al presidente Ortega y su esposa, aseguró enfáticamente a sus oyentes que en Nicaragua no habría ninguna cuarentena y que era una decisión oficial del gobierno desde el inicio de la pandemia. Cuando lo escuché me quedé esperando las razones de tal decisión. Esperaba oír argumentos económicos, cuantificación de posibles daños, preocupación por el bienestar del pueblo. Pero, no. La razón fue sorprendente: “¡No permitiremos que con el pretexto del coronavirus derroquen al gobierno con una cuarentena!”

Además de sorprendente es absurda esa afirmación. Una cuarentena parcial o total, corta o larga, no derrocaría a este gobierno. Quizá otro gobierno caería o renunciaría si por medidas de restricciones o cuarentena se afectara gravemente la economía del país. Pero no este gobierno.

Sucede que este gobierno ya estuvo en el poder en la década de los 80, cuando tuvimos la mayor pobreza de nuestra historia y la destrucción total de la infraestructura productiva; cuando colapsó nuestra economía. Ellos tratan de justificarlo alegando que la causa fue la agresión del gobierno de EE.UU. de manera directa y por medio de los “contras”. Muchos cometimos el error de creer esas justificaciones y victimización, pero cuando pudimos ver que no era cierto, rectificamos. Si el gobierno no hubiera tomado la ruta antidemocrática ni se hubiera alineado con una de las potencias rivales, nada de eso hubiera pasado.

Cuando triunfó la revolución en 1979, la inmensa mayoría de nicaragüenses la apoyamos; igualmente todos los países del mundo. Esperábamos y apoyábamos un proceso democrático, pluralista, de economía libre y no alineado con ninguna de las grandes potencias. Pero el gobierno fue actuando diferente: confiscaciones, persecución a la empresa privada, a los opositores y a la Iglesia, negativa de celebrar elecciones libres, violaciones a los derechos humanos y franca alineación apoyando a una potencia contra la otra en la “guerra fría”. La consecuencia fue una guerra civil con 150 mil nicaragüenses muertos y un país destruido, empobrecido y endeudado. Si no se hubieran alineado y hubieran actuado democráticamente, eso nunca habría pasado. Nicaragua sería hoy el país centroamericano más próspero.

A este gobierno no lo desestabilizaría la destrucción de la economía, el desempleo ni la muerte de miles. Ellos ya lo vivieron y lo vivirían nuevamente. Por eso siempre me he opuesto a un paro nacional y a los tranques.
¿El Gobierno teme o le importan mucho las consecuencias económicas de una cuarentena por el coronavirus? Creo que no. Las expresiones del periodista parecen demostrar más bien una actitud de soberbia: “La oposición quiso paralizar al país y no pudo; ni el coronavirus podrá; no haremos ninguna cuarentena”. Eso, sin importar las consecuencias. Y las consecuencias serán fatales porque aquí muchos —incluyendo pro-gobiernistas— no solo perderán la bolsa o la vida… ¡perderán ambas!

Al mismo periodista lo oí afirmar que por la pandemia “podrían suprimirse las elecciones del 2021”, lo cual permite preguntarnos: ¿No hacer cuarentena fue planificado para suprimir las elecciones?

El autor es comentarista político y de temas religiosos.
www.adolfomirandasaenz.blogspot.com

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