La adaptación mental al cambio

Los cambios son parte del desarrollo y la evolución, y estos conllevan a un impacto psicológico.

A lo largo de la historia se han vivido diferentes crisis y se ha demostrado que el ser humano sufre este impacto psicológico, así como también se ha comprobado que tiene la capacidad interna de sobreponerse y adaptarse. Un ejemplo fue la crisis del 2018, que como población atravesamos, donde al igual que ahora la salud mental se vio afectada de manera abrupta, pero que luego se inició un proceso para restablecerse emocionalmente, el cual aun continúa.

Sobrellevar las adversidades es algo que todos podemos lograr, siendo un proceso diferente para cada quien, pero no imposible.

La pandemia del Covid-19 mueve la zona de confort automática en la que se estaba viviendo y la traslada a la zona de cambios en las estructuras de esquemas mentales y comportamentales de forma obligada para resguardar la salud.

Las rutinas escolares, horarios y formas laborales, nuevas medidas de higiene, relacionarse sin contacto físico, el respeto al espacio personal y el uso de las plataformas virtuales para la convivencia, son ajustes que se deben adoptar, ya que resistirse a ellos altera la salud emocional.

Es característica de toda crisis marcar un antes y un después a nivel personal y como sociedad, debido a ello es importante estar claros que ya nada volverá a ser igual y soltar la idea del esperado retorno a la normalidad.

La aceptación de la nueva realidad es el reto que se tiene por delante, adoptar nuevos estilos de vida y hábitos diarios de forma permanente y no momentánea es el camino a seguir. Para lograrlo es necesario que el foco de atención interno esté fijado en la paciencia, perseverancia, fe y autocuido, ya que estas son fuentes de energía que restablecen la motivación para innovar y reinventarse.

Ante la crisis se desarrolla la capacidad de convertir la adversidad en oportunidad. La manera de reaccionar marcará la diferencia.

Algunos Tips: Conservar la energía sana y positiva ayuda a enfrentar escenarios desafiantes.

Mantener una actitud proactiva ante la situación genera un mejor estado de ánimo.

Visualizar el futuro con objetividad sin perder de vista que la realidad motivará la adaptación a los cambios.

Ser empáticos y ayudar a otros a adaptarse estimula el bienestar comunitario

Cuidar las relaciones interpersonales favorece el optimismo.

Conectarse con la gratitud y la espiritualidad, viviendo un día a la vez.

La adaptación a los cambios depende de su actitud ante las circunstancias.

La autora es Psicóloga Clínica.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: