La receta de Almagro

El secretario general de la OEA, Luis Almagro, advirtió que no reconocerá las elecciones parlamentarias que ha convocado la dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela.

Además, Almagro recomendó a la oposición democrática venezolana no participar en esa farsa con la cual la dictadura pretende legitimarse. “Es un despropósito acudir a unas elecciones completamente amañadas, con un CNE (Consejo Nacional Electoral) nombrado ilegítimamente por un TSJ (Tribunal Supremo de Justicia) nombrado, a su vez, ilegítimamente”, expresó el secretario general de la OEA en declaraciones publicadas este miércoles 1 de julio por el Diario Las Américas, de Miami.

El espurio poder electoral de Venezuela ha convocado las elecciones parlamentarias para el 6 de diciembre próximo, a fin de integrar una nueva Asamblea Nacional controlada por el régimen que tendrá 277 diputados, 110 más que la actual. Como suelen hacer todos los dictadores, Maduro aumenta el número de puestos políticos remunerados a repartir, para seducir a los políticos colaboracionistas, quedándose él con la gran mayoría de los escaños.

Antes de las contundentes declaraciones de Almagro, el Consejo Permanente de la OEA había aprobado el 26 de junio pasado una Resolución, rechazando el ilegítimo acuerdo del TSJ de integrar el CNE con personas afines al régimen de Nicolás Maduro. Este “tribunal de justicia” también destituyó a la dirigencia legítima de los principales partidos de oposición, a la que sustituyó con políticos colaboracionistas agradables a la dictadura.

El plan de Maduro para reemplazar con un Parlamento sumiso a la actual Asamblea Nacional, la cual ha sido independiente del Poder Ejecutivo porque la mayor parte de sus miembros pertenecen a la oposición, tiene también un alcance internacional.

En efecto, un componente del plan fraguado por el régimen de Nicolás Maduro para la farsa electoral de diciembre próximo, ha sido una declaración del denominado Grupo de Puebla pretendiendo descalificar a la OEA como organismo observador electoral externo legítimo y creíble. Sin duda que la farsa electoral venezolana del 6 de diciembre será “observada” y avalada por ese turbio grupo internacional, que integran expresidentes autoritarios y corruptos e inescrupulosos políticos de la extrema izquierda latinoamericana. Por mencionar a algunos, están allí personajes de mala fama como Evo Morales, Rafael Correa, Lula da Silva, José Miguel Inzulsa y Dilma Rouseff.

La OEA y su secretario general, Luis Almagro, han hecho lo correcto y políticamente decente al denunciar la farsa electoral que prepara la dictadura de Venezuela; y al advertir desde ahora que no será reconocida por el organismo hemisférico.

Una advertencia igual, o parecida, debería hacer la OEA también al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua. Es decir, que las elecciones de noviembre de 2021 solo serán reconocidas en el caso de que sean debidamente certificadas como justas y transparentes. Esto podría ser más eficaz que suspenderlo de su participación formal en la OEA.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: