¿Un nombre para la actual oposición?

Conversando con amigos sobre política, todos sobrevivientes de la UNO de hace 30 años, nos preguntábamos si la nueva oposición al mismo gobierno de entonces tendrá otro nombre, o conservará el actual de Alianza Cívica. En la UNO éramos 14 partidos políticos y 2 Centrales Obreras, ahora van algunos partidos y 33 organizaciones juveniles, no partidarias.

¿Se sentirán estos incluidos en la llamada Alianza Cívica? Todos los agrupados en la Alianza tienen intereses comunes: Democracia y Justicia, dos ideas conceptuales que son denominador común de los nicaragüenses, pero la consecución de ambos ideales urgentes y necesarios para la paz y para que Nicaragua sea reivindicada como país con gobierno, no el país a la deriva de hoy, sin objetivos, sino con el único fin de la perpetuación en el poder de una fría pareja de dictadores endiosados, vendrá después de ganar unas elecciones que hay que organizar a todo costo como se hizo con la UNO. Todos trabajando por la causa, sin ambiciones de poder, solo el de acabar con el régimen opresor. No nos importaba que la persona elegida por la dirigencia de la UNO para presidencia de la República fuera doña Violeta Barrios de Chamorro, una dama sin asomos de liderazgo, quien solo tenía a su favor llevar el apellido de su esposo Pedro Joaquín Chamorro, verdadero líder político, mártir de las libertades públicas.

Trabajamos a pie, sin dinero, expuestos a la agresión sandinista casi como son hoy agredidos los opositores. Solo contábamos con el posible, remoto respaldo de la Contra cuando nos internábamos haciendo propaganda en comunidades rurales.

Esperamos que esta nueva oposición elija una candidatura a la Presidencia de la República y a los 93 diputados a la Asamblea Nacional. Esperamos que el candidato o candidata a la presidencia sea una cara nueva, joven y entreverar para la Asamblea Nacional jóvenes y mayores. Después, los electores, al menor aleteo de abuso de poder reaccionar y doblar el brazo al vivián que quiera poner en práctica lo que se vivió y detestó del sandinismo Ortega-Murillo.

Hace 30 años queríamos terminar con la muerte de miles de jóvenes mandados al seguro matadero del Servicio Militar Obligatorio. Ahora queremos terminar con la muerte, la persecución, el exilio, la prisión, los juicios injustos de muchachos desarmados cuyo crimen es pensar distinto de quienes están en el poder.

Que los jóvenes estudien sin programas políticos obligatorios. Que la Universidad vuelva a ser autónoma. Aquella autonomía por la que tanto se luchó y que costó víctimas, 4 muchachos asesinados en León por la guardia somocista hace 61 años este 23 de julio. Que no caigan otros 350 muchachos abatidos por las balas de policías y paramilitares sandinistas.

El despertar de la conciencia nacional jefeada por estudiantes universitarios el 18 de abril del 2018, sin líderes, espontánea y cívica nos hace pensar que los liderazgos no son indispensables, han sido más bien nocivos para Nicaragua.

Uno de los postulados del socialcristianismo es la solución de las cuestiones políticas, no por líderes, sino por dirigentes de la sociedad civil, cuando esta llega a su perfección. El triunfo de la UNO sobre el sandinismo, doña Violeta derrotando a Ortega en las elecciones de febrero de 1990, creemos que prueba nuestro acierto.

Sin líderes ganamos las elecciones hace 30 años, con doña Violeta, ganémoslas ahora con ustedes muchachos autoconvocados.

Dice el papa Francisco en una de sus bellas alocuciones: Las ideologías crean dictaduras. El nazismo, el comunismo del siglo pasado, crearon dictadores que hablaban por el pueblo, no dejaban hablar al pueblo.

Escuchemos al papa.

La autora es profesora retirada.

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