Juan Sebastián Chamorro, reacciona al discurso que dio Daniel Ortega en el Día de la Independencia.

¿Qué hay detrás del agresivo discurso de Daniel Ortega?

Daniel Ortega y su esposa y cogobernante Rosario Murillo, se salieron de control en su último discurso del Día de la Independencia, lo que para los críticos es muy peligroso, dado el control de la violencia política por parte del régimen

Lo que calla una persona puede tener más significado que todo lo que dice, y para los críticos esto se aplica a los discursos de Daniel Ortega, quien no habla de los problemas y demandas de la ciudadanía, pero consideran que a estas alturas estas situaciones lo deben de tener agobiado para que amenace con cadena perpetua a los opositores y diga que no los mata porque un convenio internacional se lo impide.

Solo por mencionar uno de estos problemas. El alto costo de la tarifa de la energía eléctrica es una de las principales preocupaciones  que más aqueja a la población, pero Ortega nunca lo menciona en sus comparecencias públicas.

Al economista Enrique Sáenz no le asombra que el dictador no hable de este tema, porque asegura que los intereses personales y económicos de Ortega en el campo de la energía eléctrica superan su deber como gobernante y administrador del país. Sáenz identifica la condición de esa problemática como un «gigantesco fraude con las tarifas de energía eléctrica».

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La empresa Disnorte y Dissur, que estrangula a los nicaragüenses con los desproporcionados precios de la tarifa eléctrica, tiene un propietario privado del que no se conoce su nombre, pero los críticos no dudan que sea del círculo de poder de los Ortega-Murillo, la familia gobernante en el país.

Sáenz explicó que Disnorte y Dissur «imponen las tarifas a su gusto y antojo, con la complicidad del INE (el estatal Instituto Nicaragüense de Energía)». Según Sáenz, en este campo Ortega «es empresario generador de energía» y también se vende a sí mismo porque «es el empresario distribuidor de energía a un sobreprecio que le permite obtener una cuantiosa sobreganancia a costillas de los nicaragüenses».

El economista advirtió que el dictador también es prestamista, porque prestó a INE 200 millones de dólares a través de Caruna, y también es el legislador que aprobó una ley «para acosar, perseguir y sancionar a los consumidores que caigan en mora».

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Muchas quejas y problemas

Pero el tema eléctrico es solo uno de varios problemas que acumula el país. El régimen no ha llegado a acuerdos con las aerolíneas internacionales, esconde las verdaderas cifras por las afectaciones de la pandemia del Covid-19; la inseguridad pública está fuera de control: aumento del desempleo, crisis fiscal, entre otros.

También están las sanciones, tema que sí es habitual en los discursos de Ortega, porque 22 funcionarios y familiares —entre ellos su esposa Rosario Murillo y tres de sus hijos—  fueron afectados con estas medida económicas y restrictivas.

Apuesta a más prisioneros para usarlos como «moneda de cambio»

Para el analista político Eliseo Núñez Morales, las sanciones son la clave del mensaje rabioso de Ortega, porque apuesta a recrudecer la represión para negociar la suspensión de las sanciones o evitar más.

«Él se está preparando para una arremetida de la comunidad internacional de octubre en adelante, porque la comunidad internacional también sabe que los tiempos se están achicando y que necesita empujar con fuerza en este último período, para que Ortega dé condiciones para unas elecciones libres y transparentes. Él con esto está consiguiendo más elementos con qué negociar después. Yo creo que de aquí a diciembre las cosas solo van a empeorar, porque Ortega quiere tener más prisioneros, quiere tener más cosas en las manos, a cambio de que no lo sigan sancionando», manifestó.

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El analista también valoró que la represión le sirve a Ortega para terminar con los ánimos de quienes piensan participar en las próximas elecciones de noviembre de 2021.

«Ortega está complicando la posibilidad de que la oposición vaya a las elecciones. Con esta subida de la represión va a haber muchas voces que van a decir que no se debe ir a las elecciones bajo ninguna circunstancia y eso desincentiva la participación, lo cual es la estrategia de Ortega: de ganar una elección sin oposición real. Eso es lo que él quiere conseguir no solo con el discurso, sino también con acciones», dijo Núñez.

Núñez valoró que incluso con el tema de la cadena perpetua puede ceder, para decir que con eso mostró apertura, pero lo que no quiere dar son elecciones reales.

Ambos fuera de control

Lo más grave que ve Núñez en el discurso de Ortega y Murillo es lo que está a la vista. Un discurso odioso, lleno de descalificativos. «Me parece que ellos están perdiendo el control de ellos mismos, y eso es peligrosísimo, porque son personas que tienen hombres armados», agregó Núñez, dos personas que tienen a sus órdenes a cinco mil o diez mil hombres armados.

El opositor y presidente ejecutivo de la Alianza Cívica, Juan Sebastián Chamorro, dijo este miércoles que detrás del discurso de odio y amenazas de Ortega hay una «dictadura que está muy molesta» porque no ha podido detener las protestas ciudadanas ni las críticas y denuncias internacionales.

«Esta es la respuesta de una dictadura que está quedándose cada vez más sola, así que llamo a resistir, porque de que se van se van», expresó Chamorro.

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