Mientras las exportaciones de ganado en pie tienen una reducción en su comportamiento desde hace cuatro años, los envíos de carne bovina se mantienen creciendo, principalmente por mejoras que el sector ha impulsado durante los últimos años para elevar la calidad de este producto.
Álvaro Vargas, presidente de la Federación de Asociaciones Ganaderas de Nicaragua (Faganic), explicó que casi el cincuenta por ciento de la carne que se vende en el exterior proviene de un animal de engorde, lo que mejora el posicionamiento del producto en los mercados internacionales.
Desde el 2017, según muestran cifras del Banco Central de Nicaragua, las exportaciones de carne de bovino pasaron de 507.8 millones de dólares a 541.5 millones al finalizar el año pasado.
Por su parte, los ingresos por ganado en pie pasaron de 20.8 millones de dólares en el mismo período antes mencionado a tres millones el año pasado, lo que muestra la fuerte caída por esta vía en el sector ganadero.
Guillermo Jacoby , presidente de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN), reconoció que aunque el ganado en pie muestra una caída, eso se ha visto compensado por los envíos de carne vacuna.
Más obstáculos
Vargas dice que la contracción en la venta de ganado en pie se debe “a las dificultades que implica, montar, la pesa, impuestos, ahora el tema de la pandemia, aún más todavía por todas las restricciones que tienen los demás países en las fronteras como en Costa Rica, se vuelve casi imposible realizar las exportaciones del ganado en pie a mercados del exterior”.
De hecho, los números del Banco Central de Nicaragua muestran que en el 2020 respecto al 2019 hubo una merma en los ingresos por envíos de ganado, pasaron de 5.3 millones a tres millones de dólares.
Salvador Castillo, directivo de Faganic, explicó que las cifras han descendido en el ganado ante la pérdidas de mercados internacionales: “las reducciones se han iniciado desde que se perdió el mercado internacional de Venezuela desde el 2018”.
Venezuela era uno de los mercados más atractivos para las exportaciones de ganado en pie en su momento, hasta que a ese país comenzaron a caer sanciones internacionales, golpeando principalmente al intermediario que había en Nicaragua, que era Albalinisa, que a su vez era parte de Albanisa.
Entre el 2011 y 2017, los ingresos por exportaciones de ganado en pie oscilaron de 20.8 millones a 40.1 millones de dólares. En ese período las relaciones comerciales con Venezuela estaban en pleno apogeo.
Menos contrabando
Una de las principales quejas del sector ganadero en años anteriores había sido el contrabando; sin embargo, Álvaro Vargas afirma que este tras la reforma a la Ley de Concertación Tributaria no ha empeorado el tráfico ilegal de animales.
Vargas afirma que el contrabando sí ha aumentado en otros sectores, a “ consecuencia de la reforma a la ley tributaria que impone una serie de cargos a las empresas privadas y luego se observa fuga de productos, vendidos a menor precio”.
Pese a la caída en el envío de ganado, Salvador Castillo dice que el sector ganadero ha asegurado 650,000 empleos en el campo y en todos los eslabones de la economía. “Es un empleo permanente y estable, es una gran cosa que en el sector ganadero se mantenga el trabajo, la mayoría son cabezas de familia”, dijo.
