LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

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desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

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El mensaje de EE.UU. a la dictadura de Ortega

A partir de la instalación, el 20 de enero, del nuevo Gobierno de EE. UU. liderado por el presidente Joe Biden, Daniel Ortega ha tenido oportunidad de mejorar las relaciones con ese gran país que es el principal socio comercial y facilitador de inversiones de capital en Nicaragua. Pero el dictador sandinista ha preferido seguir con su estrategia de más represión, menos apertura y cero voluntad para permitir elecciones creíbles en noviembre.

El presidente Biden hizo el 4 de febrero la primera declaración oficial sobre la política internacional del nuevo Gobierno de EE. UU. Simbólicamente la proclamó en la sede del Departamento de Estado, que es el ministerio de las relaciones exteriores de ese país. Biden no se refirió para nada a América Latina y mucho menos a Nicaragua, pero esto no se debe entender como que no le importa la región. Lo que pasa es que la estrategia para el hemisferio occidental y en particular para los puntos más conflictivos, que son Venezuela y Nicaragua, es anunciada y ejecutada en el nivel de los funcionarios que deben ocuparse directamente y todos los días de la política exterior estadounidense.

En este orden, tanto el secretario de Estado, Antony Blinken, como el responsable para el hemisferio occidental en el Consejo de Seguridad Nacional, Juan González Román, han declarado que EE. UU. mantiene con firmeza la posición de que esos dos países tienen que regresar a la democracia.

De manera más específica, este lunes 8 de febrero el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, emitió un comunicado en el cual declara que “Estados Unidos está profundamente preocupado por la creciente represión del gobierno del presidente Daniel Ortega en Nicaragua”. Agregó que “Ortega está llevando al país a una dictadura, lo que aislará más a su régimen de la comunidad internacional” y reiteró que “la administración Biden tiene el compromiso de apoyar al pueblo de Nicaragua y su demanda de democracia… Instamos al presidente Ortega —enfatizó el funcionario— a que cambie de rumbo ahora”.

Algunos opositores han criticado esta declaración del vocero del Departamento de Estado, porque dijo que Ortega “está conduciendo a Nicaragua hacia la dictadura”, en vez de decir sin ambages que el régimen orteguista es una dictadura, como lo han dicho de Nicolás Maduro en el caso de Venezuela. Pero son situaciones evidentemente distintas. El régimen de Maduro ha sido declarado ilegítimo internacionalmente y no es reconocido por EE. UU. y muchos otros países democráticos. En cambio el de Daniel Ortega todavía no ha sido declarado ilegítimo y tiene el reconocimiento de EE. UU. y la comunidad internacional.

A nuestro juicio, el mensaje del portavoz del Departamento de Estado a Daniel Ortega ha sido muy claro, al decirle que “está llevando al país a una dictadura, lo que aislará más a su régimen de la comunidad internacional”. Y sobre todo al instarlo “a que cambie de rumbo ahora”.

Lo que está diciendo EE. UU. a Daniel Ortega es que todavía tiene tiempo de cambiar, de restablecer las libertades y derechos constitucionales y el 7 de noviembre hacer elecciones libres, justas y limpias. De lo contrario, después de esa fecha su gobierno dejaría de ser legítimo y perdería el reconocimiento de EE. UU.; así como lo ha perdido la dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela.

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