LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Amigos que nos convienen

Rusia es un inmenso y bello país. El más grande del mundo, con variadas zonas geográficas, diversidad de climas y abundancia de riquezas naturales. El pueblo ruso es alegre y amable. Un pueblo culto que aprecia y cultiva el arte, con altos niveles de educación. Entre las ciudades más bellas del mundo están San Petersburgo y Moscú. Lamentablemente los rusos han vivido siempre bajo regímenes totalitarios. En la época moderna pasaron de estar bajo un zar todopoderoso al comunismo, donde los jerarcas del Partido Comunista asumieron todos los poderes sometiendo al pueblo ruso a la privación de sus derechos humanos elementales.

Cuando gracias a Mijaíl Gorbachov y la perestroika (renovación) tuvieron la oportunidad de vivir en un sistema democrático, con libertad, la corrupción del gobierno de Boris Yeltsin y el autoritarismo de Vladímir Putin los condujo a un nuevo régimen totalitario, esta vez de derecha, en que Vladímir Putin ejerce un poder más parecido al que han tenido los dictadores fascistas del mundo que a la democracia que procuró Gorbachov. Rusia no ha podido desarrollarse como debería ser. Es una gran potencia militar como herencia de la pasada guerra fría, pero atrasada en su desarrollo económico y nivel de vida.

China es otra potencia. La dictadura comunista china mantiene un férreo control político, pero han desarrollado su economía astutamente con el sistema capitalista de libre empresa. Como hábiles comerciantes y eficientes trabajadores atraen a las grandes corporaciones y empresas que han instalado sus fábricas en China, además de desarrollar sus propias fábricas. Hoy casi todo se produce en China. Han inundado el comercio mundial. Por otra parte, un país que vive confrontado políticamente con varias naciones y quiere tener aliados en Latinoamérica, es Irán. Pero no necesitan productos nicaragüenses ni Nicaragua productos iraníes.

Rusia, China e Irán no necesitan comprar, ni comprarán, absolutamente nada de los productos que exporta Nicaragua. Basta ver el mapa del mundo para apreciar la inmensa distancia que nos separa de ellos. Las principales exportaciones de Nicaragua, excluyendo los productos de zona franca, son oro, carne, café, azúcar, frijoles, maní, queso, ron, camarones, langostas y tabaco. Parte de nuestros productos abundan en Rusia, China o Irán, y otros los compran más baratos en países de su zona geográfica en Asia y África. Importarlos desde Nicaragua cruzando el Atlántico más el Báltico para llegar a Rusia, o el Pacífico para llegar al este de Rusia, a China e Irán, implica un exorbitante precio en flete. Nuestros productos son exportados sobre todo a Estados Unidos (EE. UU.) y Centroamérica. Aunque retirado, pero no tanto, otro mercado para nuestros productos es Europa Occidental: Reino Unido, Alemania, Bélgica, Italia y Francia, principalmente.

Nuestro principal socio comercial son los EE. UU., que compran la mitad de nuestras exportaciones, alrededor de US$1,300,000,000 (mil trescientos millones de dólares) anuales, y donde compramos la gran mayoría de nuestros productos importados. Rusia, China e Irán no necesitan comprarnos ni vendernos nada. Es cierto que China produce casi de todo, pero comprarles directamente, para que fuera rentable, significaría traer varios furgones de cada producto en un buque, y no necesitamos tantas cantidades. Compramos a terceros países productos de manufactura china, y muy poco directamente a China.

Con los EE. UU., la Unión Europea y Centroamérica tenemos tratados de libre comercio, lo cual permite un intercambio de mercancía sin aranceles de aduana. Estos son los amigos que nos convienen. Perder estos amigos sería una catástrofe económica para Nicaragua. Lo menciono porque algunos dicen que Rusia, China, Irán, Cuba, Venezuela, etc., “solidariamente” podrían reemplazar —si se dieran algunas circunstancias— a nuestros socios comerciales. Pero ni los empobrecidos Cuba y Venezuela, ni los lejanos Rusia, China e Irán, tienen capacidad para comprarnos, vendernos ni ayudarnos como lo necesitamos los nicaragüenses para obtener el desarrollo y el bienestar económico que podemos y merecemos tener, en paz y democracia.

El autor es abogado y comentarista de temas políticos y religiosos.
www.adolfomirandasaenz.blogspot.com

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: