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¿Qué sabemos sobre los talibanes?

Los talibanes resultan de una combinación de factores raciales, culturales y religiosos. Son parte del pueblo pastún que habla lenguas derivadas del iraní, y que residen principalmente en Afganistán y Paquistán, con al menos 30 grupos étnicos principales e innumerables tribus y clanes. Su población es de unos 40 millones de personas. Son musulmanes, pero también guardan la cultura y tradiciones del pueblo pastún: un código ético no escrito y un estilo de vida que practican desde hace más de 3,000 años, también adoptado por algunos no-pastunes afganos y paquistaníes que viven con, o cerca, de los pastunes.

La tradición cultural de los pastunes coincide en gran parte, y se mezcla, con el islamismo más radical, fundamentalista y ortodoxo de la rama suní, dando origen a los talibanes (en pastún: estudiantes religiosos). El islamismo de los talibanes es la interpretación de la Ley Islámica (Sharia) según el fundamentalismo que promueve practicar el islam como en los tiempos del profeta Mahoma. Es decir, como se viviría en el año 650 d.C. interpretando los textos del Corán al pie de la letra, sin considerar los diferentes contextos históricos ni la evolución del conocimiento humano.

Nosotros, con dos mil años de cultura cristiana y occidental, rechazamos como bárbara la cultura islámica fundamentalista de los talibanes, aunque es muy similar al islamismo que profesan otros países. Por ejemplo, Arabia Saudita, principal aliado de Estados Unidos en el Medio Oriente; o Qatar, cuyo Emir es nada menos que el dueño del equipo de futbol francés Paris Saint Germain. En Arabia Saudita a los no musulmanes no se les permite practicar su fe ni en la intimidad de su hogar. El rey concentra todos los Poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial. No existen partidos políticos ni jamás ha habido elecciones. Rige la Ley Islámica, siendo interpretado el Corán por sus imanes fundamentalistas. Las mujeres no tienen derechos ni siquiera permiso de salir de sus casas sin autorización de sus esposos. Deben cubrir todo el cuerpo, excepto la cara y las manos, sin adornos ni maquillaje. Aplican profusamente la pena de muerte, incluso a menores de edad. En Qatar la situación y las leyes son parecidas, aunque menos rigurosas. Pero no repudiamos ni a sauditas ni a cataríes como a los talibanes.

En el Antiguo Testamento bíblico encontramos leyes tan bárbaras como las de los talibanes, sauditas o cataríes. Con un Dios cruel, vengativo, que manda matar a los infieles. Creencia que fue aclarada por Jesús revelándonos la verdadera naturaleza divina: Dios es Amor. Pero, el Yahvé de Moisés es parecido al Alá de Mahoma. Aunque hoy la mayoría de judíos y musulmanes no son fundamentalistas.

Después de la revolución que derrocó al último rey afgano, logró establecerse un gobierno comunista que pronto se vio débil ante la oposición. En 1979, para evitar su caída, 120 mil soldados soviéticos invadieron Afganistán. Para combatirlos, Estados Unidos armó y ayudó a los combatientes islámicos, ¡en su mayoría talibanes! Además, organizaron Al Qaeda, un grupo al mando del saudita Osama Bin Laden, entrenados por la CIA, para luchar aliado con los talibanes que finalmente tomaron el poder en Afganistán. Posteriormente, Osama Bin Laden decidió que, vencido el “demonio ruso”, Al Qaeda debía atacar al “demonio Estados Unidos”, y lo atacó el 9/11. Posteriormente Barak Obama acabó con él.

Estados Unidos cometió errores. Creyeron que para hacer justicia por el 9/11 debían derrocar al gobierno afgano talibán, que nada tuvo que ver; además, invadieron sin motivo Irak, en vez de concentrarse en Al Qaeda. Porque talibanes, Al Qaeda e ISIS no son iguales. Tienen coincidencias, pero también diferencias. Osama Bin Laden había sido aliado contra Rusia y luego huésped temporal de los talibanes. Estados Unidos invadió Afganistán en una guerra sin sentido ni posibilidades de triunfo, a la que afortunadamente el presidente Joe Biden puso fin.

El autor es abogado y comentarista de temas políticos y religiosos
www.adolfomirandasaenz.blogspot.com      

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