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desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Migrantes son detenidos por un agente de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos después de cruzar el río Bravo, visto desde Ciudad Juárez, el 28 de marzo de 2021.

¿Qué es el asilo que otorga Estados Unidos y quiénes y cómo pueden solicitarlo?

Especialistas aconsejan a nicaragüenses que planean viajar a Estados Unidos a solicitar asilo que se informen sobre los requisitos y los tiempos que puede llevar el proceso. Aquí se detalla cada uno

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En la última década, la falta de oportunidades laborales empujó a muchos nicaragüenses a emigrar en busca de empleo; pero desde abril de 2018, cuando estalló la crisis política que aún persiste, la emigración se volvió masiva. Hasta abril de 2021 la Agencia de Naciones Unidas para los refugiados (ACNUR, por su sigla en inglés) contabilizaba la salida de 108 mil nicaragüenses, de los que al menos 81 mil habían pedido refugio en Costa Rica.

El resto optó por diversos destinos, entre ellos Estados Unidos, donde solo entre enero y agosto de 2021 las autoridades detuvieron a 41,859 nicaragüenses intentando ingresar a suelo estadounidense.

Teniendo en cuenta que el principal motivo de la huida es la crisis política, los migrantes van esperanzados en legalizar su situación a través del asilo.

Según estadísticas del Portal de Datos Mundiales sobre Migración al cierre de 2020 había 62,100 nicaragüenses esperando respuesta a su solicitud de asilo. A ellos se han sumado los miles que lo han solicitado durante esta nueva oleada migratoria registrada desde abril de 2021, cuando el régimen incrementó la represión.

 

Si planea viajar infórmese y evite cometer errores

Lamentablemente muchas de estas peticiones serán denegadas, ya que la mayoría de los migrantes no van preparados para enfrentar el proceso y terminan expuestos a la deportación inmediata.

Para la activista Muriel Sáenz y la abogada Astrid Montealegre, el primer error que cometen los nicaragüenses es no informarse. El segundo, poner sus vidas en manos de los «coyotes», que además de cobrarles altas sumas por llevarlos a Estados Unidos, en muchos casos los entregan a secuestradores o los dejan abandonados.

Ellas viven en Estados Unidos y dedican su tiempo a ayudar a los migrantes. Aconsejan a quienes planean migar, primero ponerse en contacto con un especialista que los oriente sobre los documentos y pruebas que deben llevar. Luego, hablar con personas que han pasado por la experiencia, para tener una idea de lo que van a enfrentar; aunque advierten que se debe tomar en cuenta que cada caso es distinto.

 

Estados Unidos no da refugio

Además, los migrantes deben tener claro que a diferencia de Costa Rica, donde pueden pedir refugio, en Estados Unidos solo otorgan asilo.

ACNUR define el asilo como «una forma de protección que le permite a un individuo permanecer en los Estados Unidos en lugar de ser expulsado (deportado) a un país donde teme ser perseguido o lastimado. Según la Ley de Estados Unidos, las personas que huyen de sus países porque temen a la persecución pueden solicitar asilo. Si se les concede, esto les brinda protección y el derecho a permanecer en los Estados Unidos».

Además, aclara que para solicitar asilo la persona debe estar físicamente presente en el país, es decir haber entrado con algún tipo de visa. También puede hacerlo al intentar ingresar a través de una frontera o aeropuerto. Otro detalle importante que deben tener en cuenta es que existen dos tipos de asilo: asilo afirmativo y asilo defensivo.

Asilo afirmativo

El asilo afirmativo lo pueden solicitar las personas que entraron legalmente a Estados Unidos. Deben pedirlo antes de que se venza el tiempo establecido en el pasaporte al momento de ingresar, esto evita que les revoquen la visa si les niegan el asilo. En estos casos la persona puede regresar a su país voluntariamente o apelar el fallo.

Solicitarlo después que haya vencido el plazo otorgado para permanecer en el país puede ser motivo para que se niegue el asilo y se revoque la visa. Inicialmente este es un proceso administrativo y puede pasar hasta un año o más hasta que llaman al solicitante a la entrevista.

«Por tanto debe tener recursos para sobrevivir, ya que el permiso de trabajo no es disponible antes de los 150 días de haber solicitado el asilo. Además, si el asilo es negado la persona que entró legalmente puede apelar ante un juez;  pero si pierde la apelación le revocan la visa. En lugar de apelar, también puede regresar voluntariamente a su país y si lo hace mantiene su visa», explica Montealegre.

Si se lo niegan puede apelar

Y añade que incluso, si el asilo es negado, a nivel judicial hay otra instancia de apelación a la que se puede recurrir dentro de los treinta días de notificada la negativa del juez. «Esto significa que cuando la persona ingresa legalmente, tiene varias oportunidades para permanecer en el país durante este proceso, que desde el inicio hasta la apelación final puede durar hasta cinco años», explica Montealegre, quien es cofundadora de la Alianza Nicaragüense Americana por los Derechos Humanos (NARA por sus siglas en inglés).

Saénz y Montealegre coinciden en que el asilo afirmativo es el proceso más «fácil» y que más oportunidades ofrece para permanecer en suelo estadounidense; pero solo pueden optar a él las personas que entran legalmente al país.  Sin embargo, para quienes carecen de una visa también hay un tipo de asilo al que pueden optar.

Asilo defensivo

El asilo defensivo es el que pueden solicitar las personas que no tienen visa para ingresar a Estados Unidos. Es decir, los que la ley estadounidense califica como «personas que enfrentan proceso de expulsión o deportación».  Estas personas tienen varias opciones:

a). Entregarse a un agente de inmigración en cualquier puesto fronterizo. Antes de ser deportadas, a estas personas les realizan una entrevista de «miedo creíble». En ella, deben explicar su situación y decir que quieren solicitar asilo ante un juez.

Con base en la información que le brinden al juez, él determinará si deja en libertad bajo palabra a la persona; si le ordena pagar una fianza —que puede ser de hasta 12 mil dólares— para salir a enfrentar el proceso el libertad; o si debe permanecer en un centro de detención  (cárcel)  durante todo el proceso.

«Cuando pasan su entrevista y tiene la primera audiencia con el juez deben decirle que van a pedir asilo y van a contratar a un abogado para llevar el caso, para que el juez determine en qué calendario los va incluir y la línea de tiempo que van a tener, para que así puedan determinar qué documentos van a presentar. Todos los documentos tienen que llevar una traducción al inglés, certificada legal y bien específica», detalla Sáenz.

Otra opción para pedir asilo

b). La otra opción es solicitar el asilo desde la frontera. Ahí reciben un número y deben esperar el proceso en México. A veces la espera se extiende por varios meses y las personas no llevan el dinero suficiente para sobrevivir durante ese tiempo. Entonces, si contemplan esta posibilidad, deben viajar con el presupuesto suficiente para subsistir durante la espera.

«Incluso, para conseguir ese tránsito humanitario desde la frontera sur de México hasta la norte, a través del trámite de refugiado en México, hay que esperar varios meses. Ahorita están dando citas hasta para enero del 2022 y a eso hay que sumarle los tiempos de espera que deben enfrentar cuando lleguen a la frontera norte para iniciar el trámite de petición de asilo», explica Montealegre.

Ir preparado para demostrar que se está en peligro

Saénz integra un grupo de nicaragüenses que residen en la zona de Texas y de manera voluntaria guían a los migrantes en sus procesos legales. Ella dice que muchos migrantes cruzan el río Grande o se saltan el muro fronterizo y ambas acciones son consideradas delito. Por tanto, ambas pueden ser motivo para que un juez niegue el asilo.

Respecto a los documentos que deben presentar los solicitantes de asilo, uno de ellos es el formulario I-58, que está disponible en línea. Pueden llenarlo incluso antes de salir de Nicaragua y guardarlo electrónicamente para imprimirlo cuando sea necesario.

Además del formulario hay que agregar pruebas que demuestren que el solicitante es perseguido y que su vida corre peligro si regresa a su país de origen.

Sáenz advierte que eso no se demuestra con un video o con una foto que muestre a la persona participando en una marcha o un tranque. Hay que tener en cuenta que los jueces no revisan teléfonos ni hablan español. Entonces se pueden utilizar capturas de pantalla con mensajes o imágenes y publicaciones de las redes sociales, pero impresas.

Todo impreso y con traducción certificada

Además, se pueden presentar documentos oficiales como órdenes de captura y citas judiciales. También denuncias ante organismos defensores de derechos humanos, estas deben ir acompañadas de las resoluciones que certifican que comprobaron que el acoso y el peligro son reales. También sirven las amenazas directas a la persona o a miembros de su familia o grupos.

«Todo tiene que estar impreso y se deben tener tres copias: el documento original, la traducción y la certificación legal de la traducción. También, la persona tiene que comprobar su identidad, puede hacerlo con su pasaporte o acta de nacimiento y al documento de identidad debe agregar otros complementarios, como acta de matrimonio y certificados de nacimientos de los hijos», detalla la abogada del NARA.

Otro detalle importante es que el solicitante debe tener un patrocinador que lo reciba y se haga cargo de sus gastos mientras dure el proceso. Esto es fundamental, ya que facilita que se le permita llevar el proceso en libertad.

Puede durar hasta cinco años y costar al menos 6,500 dólares

Las activistas aconsejan tener en cuenta que el proceso puede durar hasta cinco años y que un abogado lo menos que cobrará son 6,500 dólares. Aunque Estados Unidos no proporciona abogados de oficio para llevar estos casos, existe un grupo de organizaciones sin fines de lucro y proveedores de servicios gratuitos que brindan estos servicios, a través de los llamados abogados pro bono. Sin embargo, ellos solo aceptan casos comprobados e igualmente hay que entregarles todos los documentos traducidos.

Montealegre y Sáenz sugieren a quienes planean migrar que tengan paciencia, pues por la pandemia y la crisis migratoria actual las leyes cambian constantemente y dificultan los trámites. Entonces, es mejor considerar otras opciones antes de viajar a Estados Unidos, a menos que se tenga una visa para entrar legalmente.

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