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Oswaldo Mairena, el único lanzador zurdo nicaragüense en llegar a Grandes Ligas.

«Ahora los lanzadores tiran cinco inning y ya quieren que los saqués»

Oswaldo Mairena es el único lanzador zurdo nicaragüense en haber llegado a las Grandes Ligas, pero sobre todo, fue un experto en Serie Finales

Revestido de una habilidad especial para mezclar sus disparos, pero sobre todo, impulsado por una firme voluntad y un feroz espíritu competitivo, Oswaldo Mairena dejó huellas imperecederas en el beisbol nacional y especialmente en Series Finales, en las que siempre saltó al siguiente nivel.

“Yo no sé qué me pasaba, pero creo que ver los estadios llenos y saber que no le podíamos fallar a los fanáticos, hacía que yo me transformara en las Finales”, señala Mairena, quien acumuló marca de 9-2 y 2.55, con tres salvamentos en duelos con el título en disputa.

Oswaldo tiene muchas cosas de las cuales puede estar orgulloso. Es el único lanzador zurdo pinolero en llegar a las Grandes Ligas. Jugó en México, Venezuela y China, además de brillar con la Selección Nacional, con la que incluso venció a un Estados Unidos repleto de prospectos.

“Sin embargo, la emoción de una Final es otra cosa. Todos los pueblos se alborotan por el entusiasmo que produce y a mí me encantaba ese ambiente. Yo sentía que ni me cansaba en las Finales y en algunas llegué a trabajar bastante seguido”, recuerda el chinandegano.

El récord de Mairena

Mairena es un único tirador nacional con tres victorias en dos Finales. Primero lo hizo con el Bóer ante el San Fernando en 1996. Tuvo récord de 3-0 y 0.00 en 12.2 innings. Y repitió con Matagalpa ante Granada en 2006, con 3-0 y 2.53 en 10.2 innings, lo cual es asombroso.  

Y para no dejar dudas respecto a su crecimiento bajo la presión que agobia a otros, durante la Final del 2008, siempre con el Matagalpa, acumuló récord de 2-0 y 0.82 y en 10.2 episodios, en una labor que no tiene comparación. Y tanto en 2006 como en 2008, logró un salvamento.

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“Recuerdo que Omar Cisneros me preguntaba, ‘¿cómo te sentís para hoy?’ y a lo mejor él esperaba que yo le dijera que estaba cansado, pero siempre le dije, ‘vos poneme, que yo me las arreglo ahí en el box. Es que como te dije, a mí me encantaba estar lanzado”, afirma.

¿Nunca te molestó el brazo?

Nunca, gracias a Dios. Hubo días en los que lance siete innings o más y al día siguiente me boleaba de largo para mejorar mi fuerza. Yo no quiero criticar a nadie, pero ahora veo que los lanzadores tiran cinco innings con las completitas y ya quieren que los saqués.

¿No te daban nervios?  

Al inicio cuando comenzaba me daba mi poquito de nervios, pero después uno se habitúa a las situaciones que enfrentás y aunque uno puede sentir nervios, tiene que encapricharse y no dejarse paralizar por la presión. Al menos eso era lo que yo hacía en la colina.

Las claves de Oswaldo

¿Todo está en la mente?

Ahí comienza todo. Si un lanzador llega al box ahí todo pasivo, blandito, con temor, todos los bateadores lo van a notar y se van a dedicar a esperar para que te explotés vos solo, pero si vos sos agresivo y los retás, ellos no se van a sentir cómodos en la caja de bateo.

¿Algún bateador te atemorizaba?

Temor no le tenía a ninguno, a todos los respeté siempre y no anduve con muecas y esas cosas que son comunes ahora en el beisbol, pero siempre trabajé con mucho cuidado a Julio Medina. Era un bateador difícil y orgulloso, no le gustaba fallar para nada. Era peligroso.

¿El valiente nace o se hace?

Para mí se hace en las circunstancias que vive. Siempre hay emoción, adrenalina y el deseo de imponerte, pero cuando ya conocés los peligros a los que te exponés, no te agobian y le vas encontrado la salida a todo. Yo nunca fui cobarde, pero sí sentí nervios al inicio.

Ahora que sos coach, ¿ves nerviosos a los chavalos?

Uh, bastantes. Ya les ves la cara y todo el lenguaje corporal y lo mirás todos amarrados. Es que el temor te paraliza. Hay unos que son gallitos en la temporada, pero arranca la Final y no sacan un out. De que sirve ganar 15 juegos en la campaña y ni uno en la Final.

¿Qué les decís cuando los ves nerviosos?

Les digo que se tienen que relajar, que los bateadores están pendientes de todo y ven si hay nervios o hay agresividad. Les digo que tiren la bola sin temor, que reten a los bateadores, pero que, si se dejan atrapar por el temor, están liquidados. Nada se puede hacer.

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