LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Postalita al comandante Daniel Ortega

El 9 de noviembre de 1989, la población alemana de manera pacífica derribó el Muro de Berlín, que dividió por casi tres décadas Alemania. Hoy, treinta y dos años después, producto de su convivencia pacífica son una potencia mundial y rectores de la economía europea. 

Sud África bajo el liderazgo de Nelson Mandela, logró superar el odioso apartheid y hoy son una nación próspera que ve al futuro con optimismo. Los Estados Unidos de Norteamérica, hace más de ciento sesenta años superaron las diferencias de su guerra civil y hoy son lo que son. Los acontecimientos hoy históricos, de los tres países que le he mencionado, son ejemplo de lo que se puede lograr cuando en una nación sus hijos viven en paz.

Cuando recién iniciaba la campaña electoral que culminó con las elecciones que se dieron el pasado 7 de noviembre, usted anunció que después de ganar las elecciones llamaría a un gran diálogo nacional por la paz. En su discurso del pasado lunes 8 de noviembre habló de la reconciliación e hizo mención a la Resistencia Nicaragüense, la cual, según sus palabras, es parte de la Alianza Unida Nicaragua Triunfa, la que, según los datos del Consejo Supremo Electoral le dio la victoria para un cuarto mandato presidencial. 

No me voy a referir a las circunstancias que se dieron durante el tiempo que duró la campaña por las elecciones, pues ya mucho se ha escrito sobre el tema y además no es ese el propósito de esta postalita, aunque sí quiero dejar meridianamente claro que personalmente considero que los precandidatos presidenciales y posteriormente los partidos que lo enfrentaron, hicieron todo lo que era posible hacer para que el resultado fuera el que hoy usted celebra.

Ahora paso a explicar el propósito de este escrito. Creo que sus asesores y dirigentes políticos le han informado mal sobre la Resistencia Nicaragüense. No me cabe la menor duda que los diputados exmiembros de la Resistencia Nicaragüense, tienen suficientes motivos para vivirle agradecidos por el resto de sus días, pero siento informarle que están muy lejos de representarnos.

Cuando usted anunció un diálogo no politiquero por la paz, los Veteranos de Guerra de la Resistencia Nicaragüense (FVGRN) nos comenzamos a preparar para decirle presente a esa iniciativa. Siempre pensando que, en esa búsqueda de la paz, íbamos a encontrar las razones que nos mantienen enfrentados y superarlas.

Después de la desmovilización, nuestros comandos en su gran mayoría han sido olvidados y marginados por los diferentes gobiernos posteriores a la desmovilización, incluyendo los suyos. En esta ocasión, a FVGRN nos anima un solo objetivo, aportar a una genuina y honesta búsqueda de la paz, sin olvidar que la paz no es solamente la ausencia de la guerra. 

La paz en una nación llega cuando no hay ciudadanos de primera o ciudadanos de segunda y nuestros comandos hasta hoy han sido tratados como ciudadanos de tercera, sin acceso ni posibilidades para incorporarse con dignidad a la vida nacional, sin posibilidad de acceso a créditos que les facilite producir más y mejor, con dificultades para acceder a los servicios de salud, de los 23,000 hombres y mujeres todos nicaragüenses que se desmovilizaron, hoy la familia de la Resistencia sumamos más de 200,000, una gran mayoría viviendo en el norte del país.

Para finalizar deseo ratificarle que a las FVGRN nos alienta la posibilidad de una genuina búsqueda de la paz y seguimos considerando que esa paz solo va a llegar el día que todos seamos iguales ante las leyes, que todos tengamos las mismas oportunidades de acuerdo con nuestras capacidades y que todos seamos capaces de superar los odios que nos han mantenido separados. Considero que el ejemplo lo podríamos dar los que nos enfrentamos ayer, las circunstancias le están dando a usted la oportunidad de lograrlo. El mundo lo aplaudiría y nuestros hijos lo agradecerían. 

El autor es comentarista político y miembro de las FVGRN. 

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