Diez mil aficionados se reunieron este miércoles en el Camp Nou para darle la bienvenida a Dani Alves, quien se había marchado del Barsa cinco años atrás. El brasileño de 38 años regresó para probar que está en condiciones de competir en el máximo nivel — y ser tomado en cuenta por Tite para Catar 2022— y ayudar al cub en su crisis financiera y deportiva. Por eso, no le importó fichar hasta junio de 2022 con el salario más bajo de la plantilla, incluyendo por debajo de los juveniles del primer equipo.
Según el periódico La Vanguardia de España cobrará 155.000 euros (176,266 dólares), que es el salario mínimo establecido en el convenio colectivo de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) y LaLiga vigente desde 2015 y que fue prorrogado el pasado año hasta 2024. De acuerdo a este medio son 14 pagos de aproximadamente 11.000 euros (12,509 dólares) que club deberá realizar a lo largo de ocho meses.
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Alves, quien se desvinculó del Sao Paulo brasileño por incumplimiento de contrato en septiembre, tendrá una clausula de salida de 100 millones de euros (113 millones de dólares), un porcentaje muy alto tomando en cuenta su edad y que no es un jugador atractivo para que algún club pague ese cifra para llevárselo. Los ingresos de defensor, quien ganó 23 títulos con el Barsa entre 2008 y 2016, podrían aumentar de acuerdo a su rendimiento individual o si el club consiga algún título al finalizar la temporada, algo que se ve casi imposible.
