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César Zamora tiene la doble nacionalidad de estadounidense y nicaragüense. Está en el negocio de la energía en Nicaragua desde hace más de 20 años. LA PRENSA/ ARCHIVO

La enigmática gestión de César Zamora en el Cosep

El nuevo presidente del Cosep provoca opiniones divididas: para unos es un hombre correcto y honesto, para otros, es una ficha del orteguismo. Este es un acercamiento a quién es César Zamora

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César Augusto Zamora Hinojos llegó a la presidencia del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) el 24 de octubre pasado porque el presidente y el primer vicepresidente, Michael Healy y Álvaro Vargas, fueron apresados por el régimen de Daniel Ortega. Le correspondió asumir la dirección a Zamora porque en las últimas elecciones del Cosep, el pasado 8 de septiembre de 2021, había quedado como segundo vicepresidente. Él seguía en la línea de sucesión según los estatutos de la organización.

La asunción de Zamora inquietó a los empresarios de Nicaragua, aunque no a todos. Hay quienes piensan que Zamora está haciendo las cosas correctamente y que ni él mismo se esperaba obtener la presidencia del Cosep.

Para otros empresarios, Zamora podría ser una “ficha” de los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo porque defendió por cerca de 10 años la gestión económica del régimen orteguista y “era el principal defensor de la política del diálogo y consenso” entre los empresarios y el gobierno antes de que estallaran las protestas de abril de 2018.

Los empresarios consultados por la revista DOMINGO para este artículo piden el anonimato. Todos describen a Zamora como una persona tranquila, con quien se puede hablar a pesar de su carácter poco comunicativo. Sin embargo, consideran que puede tomar represalias.

En esta imagen se aprecia a Zamora quien tiene a su derecha a Daniel Ortega y seguidamente al empresario israelí Idan Ofer. A la izquierda está Francisco López. LA PRENSA/ TOMADA DE INTERNET

Mientras la llegada de Zamora a la presidencia del Cosep tiene en incertidumbre a algunos empresarios, sobre su posición respecto al orteguismo, para el analista norteamericano de origen nicaragüense, Eddy Acevedo, no importa quién sea el presidente del Cosep en estos momentos porque “todo el mundo sabe que el Cosep es como un portavoz para el régimen”.

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La revista DOMINGO le pidió a Zamora una entrevista para la realización de este artículo pero adujo que en esta semana estaba muy ocupado, sino que se dejara para la siguiente.

El negocio de la energía

Para algunos, César Zamora no es empresario, sino un empleado de una generadora de electricidad en Nicaragua. Zamora es representante del proyecto eólico Amayo, según documentos oficiales, el cual es propiedad de una generadora que se llama Inkia Energy, cuya casa matriz está en Perú y que es propiedad de un israelí.

En su página web, Inkia Energy dice que son “la segunda generadora eléctrica más grande de Nicaragua, con 185 megavatios de potencia” y son dueños, además de los parques eólicos Amayo I y II, de las centrales térmicas Corinto y Tipitapa.

A Zamora se le vio por primera vez, en una actividad relacionada con la generación de energía en Nicaragua, a finales de los años noventa del siglo pasado, cuando él era representante de la Empresa Energética de Corinto Ltd., también llamada Corinto Power Plant, la cual inició operaciones en Nicaragua en enero de 1999.

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En 2001, la empresa gerenciada por Zamora pasó dificultades por la quiebra de la generadora estadounidense Enron Corporation International, que era dueña de un tercio de las acciones de la generadora de Corinto y existía en Nicaragua una sociedad anónima llamada Enron de Nicaragua y otra denominada Aenron Electricidad de Nicaragua. Sin embargo, Zamora explicó en ese momento que no habría problemas porque la empresa tenía dos socios más. La quiebra de Enron ha sido uno de los más grandes escándalos financieros en Estados Unidos.

En el año 2005, a petición de Zamora, un juzgado civil de Chinandega dictó una sentencia en la que se reformó la razón social de Aenron Electricidad de Nicaragua Sociedad Anónima y pasó a llamarse Prisma Energy Servicios Nicaragua Sociedad Anónima. A nivel internacional, Enron era dueña de Prisma Energy International, pero se la vendió a una empresa británica.

Como líder de las generadoras eléctricas, César Zamora se opone rotundamente a que se le baje a la tarifa eléctrica y tampoco permite que el asunto sea revisado por un sector multisectorial. Prefiere verlo solo con el gobierno. LA PRENSA/ ARCHIVO/ URIEL MOLINA

Posteriormente, Prisma Energy también cambió de nombre por el de Ashmore Energy Internacional (AEI Power Ltd.), conocida en Nicaragua como AEI Energy, siembre bajo la gerencia general de César Zamora.

Fue en el año 2014 cuando Inkia Energy le compró a AEI Energy los cuatro proyectos generadores de energía eléctrica que en Nicaragua son gerenciados por Zamora: Empresa Energética Corinto, Tipitapa Power y los parques eólicos Amayo I y Amayo II.

Como gerente de una generadora de energía, Zamora nunca ha estado de acuerdo en que se le baje a la tarifa eléctrica, ni permite que una comisión multisectorial analice el asunto, comentan los empresarios.

Zamora y José Adán Aguerri

César Zamora no tiene el acento característico de los nicaragüenses al hablar, pues él es hijo de una mexicana y un nicaragüense y nació en Los Ángeles, California, donde se crió los primeros años de vida.

Su padre, Óscar René Zamora Salgado, era originario de Camoapa y trabajó para la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), por lo cual viajaba bastante. En México conoció a Silvia Mercedes Hinojos, con quien se casó y vivieron por algún tiempo en Estados Unidos, donde nació César Zamora en 1962.

Zamora tiene tres hermanos: Adriana, Óscar Alejandro y Róger René.

Róger Zamora Hinojos es el gerente general de la Compañía Azucarera del Sur (Casur) y, explican fuentes cercanas, es un declarado sandinista. En los medios oficiales, antes de abril de 2018, aparecía declarando que el gobierno sandinista ha trabajado muy bien por el desarrollo económico de Nicaragua.

En febrero del año 2007, cuando Daniel Ortega recién acaba de regresar al poder, nombró a Óscar Alejandro Zamora Hinojos como cónsul general en el District of Columbia, en Estados Unidos. Óscar Alejandro se mantuvo como cónsul hasta agosto del año 2018, aunque había sido enviado a Washington.

Por su parte, Adriana estuvo casada con el expresidente del Cosep y ahora reo político, José Adán Aguerri, pero ya están separados.

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Sin embargo, César Zamora y José Adán Aguerri se conocen desde la época en que ambos estudiaban en el colegio Centroamérica, tenían una amistad que se fortaleció con el casamiento de Aguerri con Adriana y se extendió cuando ambos se convirtieron en líderes empresariales.

Su carrera como líder empresarial Zamora la empezó en el año 2007, cuando fue designado presidente de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham, por sus siglas en inglés). En ese mismo año José Adán Aguerri fue electo presidente del Cosep y Daniel Ortega regresó al poder.

Después Zamora se integraría al Cosep, donde, según cuentan algunos empresarios, casi nunca llegaba a las reuniones, excepto cuando había que decidir puntos importantes, especialmente si estaban en juego los intereses de Aguerri como presidente.

César Zamora junto a José Adán Aguerri durante una conferencia de prensa del Cosep. LA PRENSA/ ARCHIVO/ LUCÍA NAVAS

José Adán Aguerri se mantuvo en la presidencia del Cosep durante 13 años, hasta septiembre de 2020, pocos meses antes de que lo encarcelara la dictadura orteguista.

Los empresarios cuentan que, para mantenerse en el poder, Aguerri promovió la creación de diferentes cámaras, con tal de ganar votos para ser reelecto. Una de esas fue la Cámara de Energía de Nicaragua (CEN), la cual fue registrada el 23 de julio del año 2015 por César Zamora en el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio de Nicaragua (Mific).

Varios empresarios lamentaron que cuando algunos de ellos promovieron un cambio en el Cosep, para que hubiese una nueva presidencia en lugar de la de Aguerri, Zamora habría utilizado a un boletín de noticias para desprestigiarlos.

En la actualidad, revelan los empresarios, hay problemas con algunas de esas cámaras promovidas por Aguerri porque no todas están pagando su cuota como asociadas al Cosep. De las 24 cámaras inscritas solo 16 están pagando su membresía.

Los problemas económicos que atraviesa el Cosep es lo que habría llevado a César Zamora, como una de sus primeras medidas presidenciales, a despedir a más de 12 empleados de la organización, según publicaron distintos medios.

Detrás de esa “barrida” no hay motivaciones políticas, explicaron algunos empresarios, sino meramente económicas, aseguraron, aunque no descartan que pueda servir para que se contrate a personal con tendencias orteguistas.

¿Orteguista?

César Zamora se presenta como un economista. Dos de sus amigos explican que él estudió licenciatura en artes y luego realizó una maestría en economía. En su perfil de Linked In, aparece que estudió en The University of Texas at Austin, donde estudió economía y también realizó estudios en 1991 sobre Latinoamérica.

A mediados de los años noventa, cuando Edmundo Jarquín trabajó en la embajada de Nicaragua en Estados Unidos durante el gobierno de doña Violeta Barrios de Chamorro, Zamora se hizo muy cercano a él. Consultado por la revista DOMINGO, Jarquín explicó que sí recuerda a Zamora trabajando en la embajada en Washington.

Los amigos de Zamora explican que Jarquín lo ayudó para que doña Violeta lo nombrara consejero de la embajada nicaragüense en Washington en agosto de 1996, pero Arnoldo Alemán lo destituyó el 31 de mayo de 1997, pocos días después de haber llegado a la presidencia.

Sin embargo, César Zamora llegó a Nicaragua y se integró al partido de Alemán, el PLC. Zamora se ha declarado simpatizante de ese partido y en 2016, para las elecciones presidenciales, propuso como candidato presidencial a Miguel Rosales por el PLC, según contó en los medios el propio Rosales.

Aunque Zamora era ligado al PLC de Alemán y no a Enrique Bolaños, el presidente Bolaños lo nombró en agosto del 2005 miembro suplente en el Consejo Nacional de Planificación Económica Social (Conpes), ya que para entonces era uno de los directivos de Amcham.

En la actualidad, a Zamora se le considera siempre como simpatizante del PLC pero durante 10 años, según explicaron algunos empresarios, él estuvo hablando en los medios de comunicación a favor de la gestión del gobierno de Daniel Ortega en temas económicos.

Según sus allegados, Zamora pone los intereses económicos muy por encima de los aspectos políticos, como los temas de democracia. Apenas llegó a la presidencia del Cosep, esta organización pidió mediante un tuit que se liberara a los presos políticos, especialmente a los tres exdirectivos José Adán Aguerri, Michael Healy y Álvaro Vargas, pero los empresarios consideran que Zamora lo hizo por diplomacia.

Desde su gestión como gerente de una generadora eléctrica, Zamora comenzó a hacerse cercano del financiero del Frente Sandinista (FSLN), Francisco López, gerente de Petronic, y también de otros funcionarios del gobierno orteguista relacionados con la energía, como Emilio Rappaccioli y ahora Salvador Mansell.

Zamora, quien presenta problemas de sobrepeso, sube y baja de peso constantemente, gusta “el buen comer” y con frecuencia se le ve en los restaurantes acompañados por esos personeros del gobierno.

Un empresario explicó que antes del 2018 Zamora aparecía bastante en el programa de Jaime Arellano donde hablaba de las “maravillas” que hacía el gobierno de Daniel Ortega y nunca denunció las atrocidades que desde el 2007 empezó a cometer el orteguismo.

Cuando estallaron las protestas del 2018, y se pidió a la empresa privada que paralizara las actividades en favor de los nicaragüenses asesinados durante la represión, Zamora se opuso rotundamente a ese primer paro, alegando que el sector energía no podía paralizarse.

Otro empresario señaló que el problema de Zamora podría deberse a que como empresario de un sector como el de la energía está obligado a entenderse con el gobierno, porque hay cámaras que dependen del gobierno para funcionar, ya que deben recibir permisos o licencias para operar.

Varios empresarios concuerdan en que Zamora no es que sea orteguista, sino que prioriza la parte económica por encima de los temas políticos. “Zamora ha trabajado de forma correcta. En su momento abogó porque no se aprobara la Nica Act porque él consideraba que eso iba a afectar mucho la economía del país”, indica un empresario.

En el año 2009, cables de WikiLeaks e informes del periódico New York Times indicaron que César Zamora anduvo trabajando a favor de la unidad opositora en contra de Daniel Ortega. Un empresario explica que para ese entonces Zamora andaba muy pegado a Eduardo Montealegre, porque lo consideraba el líder de la oposición, a pesar de que ya había perdido las elecciones presidenciales de 2006 y las municipales por Managua en 2008 mediante fraude del orteguismo.

Una fotografía de cuando Zamora cabildeaba a favor de la unidad opositora, en Estados Unidos. De izquierda a derecha: César Zamora, Avil Ramírez, Arturo Cruz, Eduardo Montealegre, Antonio Lacayo (qepd) y Róger Arteaga. LA PRENSA/ CORTESÍA

El New York Times publicó en ese año 2009 que el entonces presidente de Amcham, Róger Arteaga se reunió con el embajador norteamericano Robert Callahan en la casa de César Zamora en Managua, para abordar el tema de la unidad opositora, según confirmó Callahan.

Actualmente, en el seno del Cosep, existen preocupaciones por el rumbo que vaya a tomar la organización con Zamora al frente, debido a que son fuertes los indicios de que Zamora está plegado al orteguismo ya sea por intereses económicos o por otros.

Amigos de Zamora explicaron a la revista DOMINGO que la esposa de Zamora, una mexicana de nombre Florencia Terencia Castro-Leal, es la economista en jefe del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), organismo que facilita préstamos al gobierno de Daniel Ortega.

Además, Zamora ha protagonizado rivalidades con algunos líderes de las protestas de abril de 2018, como monseñor Silvio Báez, a quien acusó de querer perjudicar al sector privado de Nicaragua cuando el religioso indicó que no se puede servir a Dios y al dinero. Según un empresario, aparte de Daniel Ortega, Rosario Murillo y sus simpatizantes, Zamora es la única persona que públicamente ha hablado en mal de monseñor Báez.

La ambigüedad del Cosep

En estos primeros días de Zamora al frente del Cosep, los empresarios explican que aún no se ha hablado de las relaciones con el gobierno, sino que se han limitado a abordar los temas económicos.

Los empresarios desconocen si en privado Zamora ha tenido acercamientos con el gobierno. Tampoco tienen claro si la llegada de Zamora a la presidencia, precedida del encarcelamiento de Healy y Vargas, es una casualidad o fue orquestado.

Para algunos, ni el propio Zamora pensó que iba a llegar a la presidencia del Cosep en estos momentos. A pesar de que es una persona poco comunicativa, consideran que sí es una persona con la que se puede dialogar.

Para el analista norteamericano Eddy Acevedo, la presencia de Zamora en la presidencia del Cosep no es lo determinante porque la organización de los empresarios ha dejado mucho que desear en la lucha por restablecer la democracia en Nicaragua.

“El pueblo nicaragüense tiene sus pensamientos. Cómo ellos ven a la organización del Cosep y piensan que el Cosep es parte del problema y no es parte de la solución para traer democracia al país. Nosotros siempre hemos visto que siempre con el Cosep es un paso hacia adelante y dos para atrás. De vez en cuando ellos hacen algo bueno sobre la sociedad civil y pidiendo para la democracia, pero después se echan para atrás. Ellos están tratando de jugar a ambos lados”, indicó Acevedo.

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