La palabra en las campañas

He seguido el discurso del político en las diversas circunstancias en que se desenvuelve. Uno de ellos el ejemplo más visible es el de Luis Almagro, el mismo que figuró como rebelde en el movimiento de los Tupamaros de Uruguay.

El pasado en el presente

Míster Stimpson opinaba en el “Saturday Evening Post” que debía acostumbrarse el pueblo de Nicaragua a resolver sus cuestiones del control del poder

Rizo acusa

Confesiones de un Vicario. Escudriña los acaecimientos sobre la intrigante división en el liberalismo en el periodo que le correspondió ser vicepresidente de Enrique Bolaños apoyado por Arnoldo Alemán para ocupar la silla liberal.

Alfombra inútil

El categórico informe sin embargo no constituyó nada nuevo. Todo se sabía. Excepción en ese momento del asesinato contra el capitán y la liquidación de la vista del adolescente

Autocrítica

No me opongo al derecho de opinar. Por el contrario, es admirable y evolutiva esa conquista. Bienvenida sea la expresión popular cuando la forma no sea nociva

Olvidemos ese asunto

La OEA era concebida por los oradores como un ministerio de colonias dependientes de Estados Unidos. A los radicales de la zurda tampoco les importaba la legitimidad de la organización coincidiendo con las siglas olvidadizas

El tesoro ausente de la unidad

Ninguno de los zancudos tiene credibilidad ante la opinión pública. Nadie cree en ellos salvo en la posibilidad de ser los artífices de la reincidencia pactista

El orador suicida

Sentir la tragedia urdida por una disposición personal como destrozarse a sí mismo por la vía fulminante del plomo promueve diversidad de opiniones oscilantes entre la cobardía y la valentía

Los reyes en América

En medio del diálogo entre los nicaragüenses y la espigada alteza, Matus me encomendó la responsabilidad de hacer uso de la palabra