Versos por la paz

El poeta y la paz, extenso poemario de Max L. Lacayo, formado de 29 secciones con tres mil versos, cantan sobre la historia de guerra en Nicaragua y sus crisis surgidas desde la conquista española hasta nuestros días, aborda la paz como bandera de la humanidad.

Artesanía a concurso

Si trabajas en barro (cerámica), fibra vegetal, piedra textil, madera, hojalatería, cuero, parafina, papel y diversos colores orgánicos e inorgánicos, está el IV Certamen y Expo venta de Artesanías Premio-2011 que convoca el Departamento de Arte Popular y Tradiciones, del Instituto Nicaragüense de Cultura.

Poema 14

En una razia, los moscos, Atacaron Las Segovias . Penetrando hasta la hacienda Del padre Remisol.

El dibujante solitario

“Miré la pintura y la amé desde temprana edad”, escribió Carlos Martínez Rivas refiriéndose a las artes plásticas, una de sus pasiones, surgida en sus años de estudiante en el Colegio Centro América, cuando a su mano llegaron libros de pintores europeos premodernistas y una monografía de Henry Matisse.

Todos adentro

Aún sigue empleándose mal dentro y adentro. Este fin de semana de elecciones lo que se escuchó en los medios de comunicación espantaba, una cantidad de comunicadores improvisados sin la madurez política necesaria y además hablando mal, pues no existe otro término para evaluarlos.

Folclor tendrá premio

Con la idea de fomentar los estudios sobre la creación popular y artística del país, el Instituto Nicaragüense de Cultura (INC) convoca al Premio Nacional de Investigación Folclórica 2012, en homenaje al historiador Francisco Pérez Estrada.

Otoño en París

París nos recibecon un otoño en ciernes:transparente y tibio.El frío está aún agazapadoy las hojas vacilanentre la rama y el viento.

Espíritu del tiempo

Todo saldrá bien bajo los designios del espíritu del tiempo, el cuerpo y alma continuarán siendo una sola cosa, le dijo Camilo a Roxana.

Con rostro caribe

Franklin Bordas publicó sus primeros poemas en los años setenta, en La Prensa Literaria, de la mano del poeta Raúl Orozco, años más tarde compartiría sus lecturas y escritos con Carlos Alemán Ocampo.