Vilma Núñez de Escorcia: "Siempre quisiera que la persona con la que estoy trabajando estemos al mismo ritmo"

A Rajatabla - 13.01.2020
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Nació en Acoyapa, Chontales, el 25 de noviembre de 1938. Se casó en 1963 con el odontólogo Otto Escorcia. Tienen dos hijos.

Es sobreviviente de la masacre estudiantil del 23 de julio de 1959.

Recibió en noviembre pasado el Premio Internacional de la Paz de Bremen 2019, en la categoría “Embajadora de la paz en la vida pública”.

Fundadora del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), la vida de Núñez está ligada a la defensa de los derechos humanos y su sueño es que se acaben todas las violaciones a esos derechos.

¿Tenía un juguete favorito cuando era niña?
No me recuerdo como una niña con muchos juguetes. Me gustaba el beisbol y hacíamos pelotas con calcetines.

¿Una frase que suele usar?
Últimamente, “esto es un desastre”. Lo digo mucho cuando las cosas no salen como yo quisiera.

¿Qué lugar se muere por visitar?
Un lugar que yo conocí muy poco fue Asia y me llamaba la atención conocer China.

¿Una comida chatarra?
Las hamburguesas. Pero siempre estoy pendiente de qué tipo.

¿Un sueño no cumplido?
Lo que quisiera ahorita es saber definitivamente cuándo vamos a botar a Daniel Ortega. Cómo lo vamos a botar.

¿Cuántos pares de zapatos tiene?
No sé si se han fijado que siempre ando con los mismos (risas). Son dos. El mismo color y el mismo estilo. Tengo unos cuatro más, que casi no los uso porque les siento la suela como muy dura. Y unas tres o cuatro sandalias.

¿Una mala palabra que diga con frecuencia?
No soy persona de las que habla así, pero sí definitivamente, de vez en cuando: me arrecha o sos un desastre. Qué desgraciado que es. Más creo que no puedo.

¿Cuánto tiempo demora arreglándose?
Una media hora, 40 minutos. Cuando tengo que salir corriendo, me baño, me pongo la ropa y voy en el carro poniéndome el “repello” le digo yo al maquillaje en la cara.

"Esto es un desastre", es la frase que más usa últimamente Vilma Núñez de Escorcia. FOTO/ JADER FLORES

¿Algún apodo?
Que yo sepa no, que yo lo haya interiorizado... Me deben de decir mil cosas, en esta época de los insultos y de las descalificaciones. Lo más que me dicen es vieja, esa vieja.

¿Un pasatiempo favorito?
Me encanta viajar. Francia me encanta más que todo.

¿Qué es lo primero que hace cuando se despierta?
Ay, últimamente coger el celular (risas). Nunca lo apago, siempre pienso que algo puede pasar.

¿Un defecto?
Soy muy apurada. Muy exigente. Siempre quisiera que la persona con la que estoy trabajando estemos al mismo ritmo. Soy impaciente. Quiero que las cosas estén en el momento y soy absolutamente puntual. Soy enemiga de la impuntualidad. Las personas puntuales sufrimos terriblemente la impuntualidad de los demás.

¿Un personaje que le llame la atención en Nicaragua?
Hay una serie de personas que son un referente. Tengo mucha expectativa en los jóvenes.

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