Venezuela

Columnas - 11.02.2019

Venezuela ha sido, por diversas razones, determinante en la historia de Nicaragua. Tres personajes venezolanos, principalmente, han influido en la suerte de nuestro país: Simón Bolívar, Carlos Andrés Pérez y Hugo Chávez Frías.

El influjo venezolano llegó desde los primeros días de Nicaragua como república. Las ideas libertarias que llegaron desde Europa primero y desde Norteamérica después, se volvieron acción inicialmente en el sur de América y desde ahí se regaron por todo el continente en una especie de “efecto dominó”. Venezuela se independiza oficialmente de España en 1811, pero tuvo que sostener después una cruenta lucha de varios años, dirigida, principalmente por Simón Bolívar.

Después vendrían los tiempos de los dictadores, tanto en Nicaragua como en Venezuela, y con ello la lucha, otra vez, para salir de ellos. El político Carlos Andrés Pérez asumió como presidente de Venezuela en dos periodos cruciales para Nicaragua: el primero de 1974 a 1979, y el segundo de 1989 a 1993. Durante su primer mandato ayudó a los sandinistas a llegar al poder, y durante el segundo ayudó a la oposición nicaragüense, liderada por Violeta Barrios de Chamorro, a sacar a los sandinistas del poder, y luego a mantenerse en medio de las convulsiones que originó el cambio de gobierno.

Años más tarde apareció Hugo Chávez. Por afinidad ideológica se volvió patrocinador del regreso al poder de Daniel Ortega. Venezuela representó un inmenso flujo de dinero de libre disponibilidad para Ortega (unos 500 millones de dólares al año), que le permitió desarrollar un gobierno populista y sentar las bases para una nueva dictadura.

Ahora mismo, Nicaragua y Venezuela están gobernadas por dictadores de signos parecidos. Ambas, están en lucha, otra vez, para salir de ellos.

Venezuela y Nicaragua comparten lucha callejera, marchas, presos políticos, asesinados, y también el aislamiento internacional de sus regímenes que se sostienen a través del fraude electoral y la represión.

Lo que suceda en Venezuela es decisivo para Nicaragua. Por eso dedicamos esta edición a conocer ese país con que la historia nos ha hermanado.

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