El Preso 198

Del editor - 07.06.2021

Por Fabián Medina

Cuando me propuse escribir un perfil de Daniel Ortega, lejos estaba de pensar que terminaría siendo un retrato psicológico del dictador que controla Nicaragua. En primer lugar, porque no soy psicólogo y aunque es un área que me apasiona, carezco de la capacidad y los instrumentos para emprender una tarea de esa magnitud. Y en segundo lugar, porque solo trataba de responder como periodista quién era este hombre que, para bien o para mal, ha sido determinante en la vida de la Nicaragua de los últimos 50 años.
Los hechos y los testimonios, sin embargo, fueron dibujando, como si tuvieran vida propia, un retrato de Ortega más psicológico que histórico y el libro terminó llamándose por estas razones El Preso 198.


En esta edición de Magazine, Amalia del Cid emprende un trabajo más profundo de este ángulo, y para ello se auxilió de expertos en diversas áreas que puedan delinear cómo piensa la pareja de dictadores, y por qué se comporta así como los conocemos. Obviamente, se trata de unas conclusiones con las limitaciones que el nulo acceso presencial del caso impone.
Este es un recorrido por la mente de los dictadores que nos ayuda a entender hechos recientes y pasados, y nos puede ayudar a prever el futuro.
En esta misma edición traemos un reportaje sobre los históricos nueve comandantes de la Dirección Nacional sandinista que gobernó Nicaragua durante los años 80. Quién era quién en términos económicos al momento que tomaron el poder y cómo es que algunos de ellos terminaron convertidos en millonarios.
Aquí encontramos de nuevo a Daniel Ortega, que reconoció nacer pobre y prometió morir igualmente pobre. A su hermano Humberto y a Bayardo Arce, a quienes se les atribuyen gustos sibaritas y pertenecer al selecto club de los millonarios nicaragüenses. Luis Carrión, Henry Ruiz, Carlos Núñez, Víctor Tirado y Tomás Borge. ¿Qué tenían antes de 1979? ¿A qué se dedicaba su familia? ¿Qué tenían después de 1990?
Esta es pues, una edición sobre el poder y la mente de quienes lo ejercen, sobre el poder y el aprovechamiento personal. Siempre con la intención que las lecturas del pasado nos sirvan como lecciones para nuestro futuro.

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